Calentura extrema en el divan de terapia
Ella seduce a su terapeuta con relatos muy cachondos
Fantasías eróticas que haran volar tu imaginación.
Ella seduce a su terapeuta con relatos muy cachondos
Un encuentro callejero casual se convierte en una pasional relación sexual que dura pocos minutos pero resultan eternas para ambos
Mi prima tenia muchos trajes para ponerse y eran muy atrevidos.
Cuando ella y él van al shopping por su regalo navideño, dan rienda suelta a sus fantasías eróticas.
Historia de un hombre que había olvidado amar a su mujer.
Soy un hombre heterosexual colombiano de 24 años, pero en mi cabeza la idea de vestirme de mujer, siempre me ha excitado demasiado.
Mi novio me da una pequeña sorpresa una noche en la que todo es distinto a como yo lo conocía.
¿Hay alguna sorpresa más grande que la que nunca esperas? El regalo de aniversario.
Un chico le prepara una sorpresa a su novia para hacer que un viaje en taxi se convierta en la realización de una de las fantasías sexuales de ambos. La sorpresa se hace doble cuando la chica se da cuenta que su novio estaba compinchado con el taxista hasta el punto de que éste llega a participar en el juego.
La humedad lengua de este anónimo amante mío recorre, vigorosa, todos los dedos de mi pie, enfundados en las medias de seda.
Se diría que alrededor de ella la oscuridad late. No ve más allá de las puntas de sus dedos si estira totalmente los brazos.
Esta mañana, cuando desperté sola sobre mi cama, tu olor aún permanecía en ella y sin abrir los ojos, aspiré profundamente tu aroma. Al estirar mis brazos para aferrarme a la almohada, noté que había algo sobre ella, una nota.
Una espesa nube de niebla artificial nubla mi visión, de pronto todo es oscuro, mis manos se apoyan en las paredes de aquel estrecho lugar, creo pensar que es un pasillo, mis pasos son dudosos, recelosos del abismo, pero continúo andando, a lo lejos se oyen voces, que no logro a reconocer, música, risas, algo que comienza a ser agobiante, y que en otra situación hubiera sido divertido y prometedor.
Como convencí a una chica de 23 años que tuviera relaciones conmigo de 31 años.
Una partida de sex poker muy especial con un grupo de amigos.
Todo empezó en el colegio, era un día jueves 31 de octubre cuando nuestra profesora de matemáticas nos informa que se iba a realizar una fiesta mañana en la noche, celebrando Halloween y que todos teníamos que venir disfrazados mas encima no podía entrar nadie excepto del colegio, mis compañeros se contentaron mucho con esta noticia, yo no le preste mayor importancia por que desde un principio no pensaba venir.
Al observarla se sintió impresionado por su belleza. Ella se inclinó para recoger agua con las manos y mojarse el cuerpo, Aquel gesto acentuó la redonda plenitud de sus caderas y mostró la pile más pálida del interior del muslo, esta visión provocó en él una oleada de calor y deseo y comenzó a pensar en algo más que en la posibilidad de un baño.
Una noche mandándonos SMS subidos de tono me comentó que le gustaría hacerlo en un sitio distinto, que había soñado en la universidad en la misma aula donde yo voy, (ella no estudia) le dije que precisamente en el aula era muy difícil pero que ya tenia pensado un sitio discreto.
Tras seis años de noviazgo me quede embarazada de nuestro único hijo Oscar, que en la actualidad tiene dieciséis años, y al año siguiente me casé, es decir, que si las cuentas no me fallan, conozco a mi marido desde hace veintidós años: Siete de novios y quince de matrimonio.
El domingo siguiente se casaba una vieja amiga de la infancia, y ese sábado por la noche celebraba su despedida de soltera en un local de la ciudad. A tal evento había invitado a sus cuatro mejores amigas que ya estaban todas casadas, entre las que evidentemente me encontraba yo.