Esto me pasó hace varios meses, yo tenía 18 años así que era un poco más calenturiento y quería follar con todas las perritas y por fin estoy a punto de lograrlo.
Quiero contarles cómo me ganó la curiosidad y terminé teniendo una de mis mejores sesiones de sexo con un hermoso lobo siberiano, Robín, mi amor peludo...
Después de estar varios minutos con los ojos cerrados y los dientes apretados...descubres que el dolor, los nervios y el miedo pasaron....ahora depende de nosotros como afrontamos el futuro.
Mi perrita Akira que en paz descanse fue una puta, tuve de mis mejores experiencias zoo con ella a escondidas de toda la familia y estaba totalmente quebrada por mi obedeciendo cuando la llamaba para coger con un gesto que ella aprendió que era para romperle esa vulva con mi verga hasta que goteara.
Cuando logras hacer que tus hormonas estallen , no hay vuelta atras, solo quieres seguir el ritmo que te marca tu cuerpo y es ahí donde tenemos que estar preparada para no cometer errores...
La comencé a chupar, atraída, por un sabor especial, mezcla de su esperma con mis flujos, llevándola hasta lo más profundo de mi cavidad bucal, sintiendo cada tanto regar mí interior. No dejaba de explicarme cómo podía llegar a semejante extremo, pero me era imposible dejar.
Hola a todos, voy al grano
Esto de la zoofilia no se si lo tengo en la sangre pero desde pequeño me ah llamado la atención el sexo, quiero comentar que no me gustan los hombres y que esto es algo totalmente exitante para mí, recuerdo tenía unos 12 años aproximadamente.
Caer en la tentación, no es difícil, por mas que una trate de eludirla, la mente nos lleva una y otra vez hasta que cedemos, sin llegar a importarnos las consecuencias.
¿Te ha ocurrido alguna vez que tienes un secreto que te presiona tenazmente, tanto que por momentos sientes que no puedes con él, que te pica por dentro y quieres comunicarlo, pero la persona específica a quien quieres comunicarlo es precisamente aquella a quien menos debes recurrir con este propósito?. Si así es me comprenderás.
Nicolás, tal como estaba previsto, regresó a su casa al cuarto día de haber partido. Fue recibido por Lucía con un suave beso en los labios y encontró en ella placidez y tranquilidad a difería con la ansiedad que el esperaba encontrar en su esposa debido a los días que había estado ausente.
Desde entonces, no hago más que pensar en el momento de llegar a casa y nada más entrar pajearlo, esté donde esté. Así se me va poniendo de dura en el coche o en el metro.
Llegó la mañana de la partida de Nicolás y tras despedirse de ella y de sus padres partió y regresando Lucía al interior de la casa se topó con Ringo que la miro fijamente pero esta vez ella noto en los ojos del perro intenso y particular brillo.
Un sudor frío recorría todo mi cuerpo, la puerta estaba entre abierta, no encendí las luces del pasillo, quería ver como se lo estaba montando aquel hijo de puta con mi novia, ja, bueno con lo que había sido mi novia.
Eran cerca de las doce del mediodía del sábado cuando llegue, y Nippur estaba en el patio, ladro mucho cuando sintió que alguien entraba a la casa, entonces me acerque a la ventana y comencé a hablarle, a llamarlo por su nombre y se fue tranquilizando.
Yo iba llegando de la escuela, me sentía muy cansada, me senté en el sillón a descansar antes de entrar a mi cuarto, me senté como llegué, toda abierta de piernas y como la falda de mi escuela es muy corta, se me veía todo.