Bueno, tampoco es que no me gustara, verdad... Creo que sí era yo re putilla desde chiquilla 😂😅 bueno, antes que él nadie me había tocado la cola. Primero me sentía rara, nerviosa, pero pos' sí me gustaba como me hacía.
Me mojé de nuevo y de inmediato le agarre la verga a mi tío para jalársela mientras él me dedeaba y besaba mi cuello mientras yo estaba pegada a él. Sentía su dura verga en mi mano. Yo me movía lentamente, frotándome en sus dedos, dejando que mi humedad lo cubriera...
El hombre que me había cargado de bebé ahora estaba a punto de meterme la verga, cerró las cortinas lentamente. Yo dejé mi bolso caer al suelo. Me temblaban las manos cuando se acercó y me besó. El beso empezó suave, casi tierno, pero pronto su lengua invadió mi boca con hambre....
Él tenía todo preparado para mí, subió a la cama y se arrodilló frente a mí para ofrecerle mi culo a su perro y su verga que tenía el sabor a mí misma a mi boca, él me hacía que la probara, mientras Ghost se trepó a la cama y me olisqueaba por detrás preparándose para penetrar a su nueva perra...
volvió a acercarse para seguir lamiendo ahora con más insistencia, empujando su hocico entre nosotros, recorriendo mi sexo y los labios vaginales de Caro. Sus ojos café oscuro se dilataban con una concentración casi obsesiva.
Ghost se quedó a un lado, observándonos con esos ojos brillantes, la lengua colgando, esperando su turno.
Yo ya estaba lista para coger, me encontraba temblando de anticipación. No había vuelta atrás. Y nunca había deseado tanto algo tan oscuro.
No pasaron ni 5 minutos cuando tocaron a la puerta, era un hombre muy varonil, Ky lo invitó a pasar sin consultarme, se sentó a su lado en el sillón, ahí estaba él. El profesional. El juguete. No tenía nombre, no lo necesitaba.
Solo era un cuerpo alto, musculoso, de piel morena y una verga que… Dios
Vestida solo con un ajustado vestido negro y sin nada debajo, llegué temblando de nervios y excitación. Lo que comenzó con nalgadas firmes sobre su regazo pronto se convirtió en algo mucho más intenso: inmovilizada en el potro, azotada hasta que mi piel ardía, penetrada por primera vez en el ano mie
Yo me había corrido solo de oírlo. Fantaseábamos con eso a menudo: zoofilia, sexo interespecies, yo siendo la perra de su husky. Y ahora, sola en su casa, con Ghost que me conocía perfectamente —me olía desde que era cachorro, me saltaba encima cada vez que yo lo visitaba, y la fantasía se volvió r
Después de parpadear un segundo y morderse el labio inferior, su expresión cambió a una sonrisa traviesa y decidida: iba a complacer a su tío Memo como siempre, y además quería experimentar con Caro, sentir su cuerpo suave y probar esos besos prohibidos que tanto le había platicado y la calentaban.