El hombre que me había cargado de bebé ahora estaba a punto de meterme la verga, cerró las cortinas lentamente. Yo dejé mi bolso caer al suelo. Me temblaban las manos cuando se acercó y me besó. El beso empezó suave, casi tierno, pero pronto su lengua invadió mi boca con hambre....
Él tenía todo preparado para mí, subió a la cama y se arrodilló frente a mí para ofrecerle mi culo a su perro y su verga que tenía el sabor a mí misma a mi boca, él me hacía que la probara, mientras Ghost se trepó a la cama y me olisqueaba por detrás preparándose para penetrar a su nueva perra...
volvió a acercarse para seguir lamiendo ahora con más insistencia, empujando su hocico entre nosotros, recorriendo mi sexo y los labios vaginales de Caro. Sus ojos café oscuro se dilataban con una concentración casi obsesiva.
Ghost se quedó a un lado, observándonos con esos ojos brillantes, la lengua colgando, esperando su turno.
Yo ya estaba lista para coger, me encontraba temblando de anticipación. No había vuelta atrás. Y nunca había deseado tanto algo tan oscuro.
No pasaron ni 5 minutos cuando tocaron a la puerta, era un hombre muy varonil, Ky lo invitó a pasar sin consultarme, se sentó a su lado en el sillón, ahí estaba él. El profesional. El juguete. No tenía nombre, no lo necesitaba.
Solo era un cuerpo alto, musculoso, de piel morena y una verga que… Dios
Vestida solo con un ajustado vestido negro y sin nada debajo, llegué temblando de nervios y excitación. Lo que comenzó con nalgadas firmes sobre su regazo pronto se convirtió en algo mucho más intenso: inmovilizada en el potro, azotada hasta que mi piel ardía, penetrada por primera vez en el ano mie
Yo me había corrido solo de oírlo. Fantaseábamos con eso a menudo: zoofilia, sexo interespecies, yo siendo la perra de su husky. Y ahora, sola en su casa, con Ghost que me conocía perfectamente —me olía desde que era cachorro, me saltaba encima cada vez que yo lo visitaba, y la fantasía se volvió r
Después de parpadear un segundo y morderse el labio inferior, su expresión cambió a una sonrisa traviesa y decidida: iba a complacer a su tío Memo como siempre, y además quería experimentar con Caro, sentir su cuerpo suave y probar esos besos prohibidos que tanto le había platicado y la calentaban.