No me guardé nada, me devoré su conchita, clitoris y labios, fue una delicia. Nunca olvidaré su Carita la primera vez que la abrí de piernas y se lo metí, bombeando su vagina
Me calmé como pude antes de cruzar la puerta de casa, me acababan de dar una buena paliza, el hijo deputa de siempre, me espero a la salida del instituto y me agarro. bruno lleva haciéndome la vida imposible desde que empezamos el instituto, me cuesta recordar los tiempos en que momo y yo éramos
Realmente eres de lo peor Sofia, no tengo que agradecerte nada, te repito Thiago y yo solo tenemos una amistad, además Paula es su novia, y ellos pueden hacer lo que quieran, y si quieren coger pues que disfruten, pero en su mente si le agradecía a Sofia que hubiese hecho el acto del vaso.
Explorando mi cuerpo y jugando con mi perro, fuí teniendo sensaciones muy placenteras, en esa búsqueda de más estímulos y sensaciones, me desnude y me puse en cuatro patas, y la experiencia llegó muy lejos, mejor dicho: ¡ Muy profundo!
Dianita y Thiago se conocen en la universidad, el deseo entre ambos se despierta por un trabajo de la universidad, es cuando empieza a complicarseles la vida.
Le agarró por sus brazos y la follo muy, muy fuerte. Elena chillaba como una loca, presa del dolor y del placer. Ese anal le estaba matando. Eso era lo que ella quería y lo que su marido no le daba.
Mi ritmo era fuerte, más fuerte de lo que podía aguantar mucho tiempo, por lo que, viendo mi orgasmo muy próximo, sujeté con fuerza las muñecas de Verónica y le di con todas mis fuerzas hasta correrme. Las dos mujeres gritaron a la vez y a la vez, manaron de sus cuerpos sendos chorros
Días después de que mi esposa se dejara coger por mi amigo, él vino a casa, me agradeció por haber hecho que pudiera coger a mi esposa, y me manifestó que deseaba cogerle el orto, como sabía que ella no iba a acceder, force la situación para que él le llene el culo de leche
Después de el día en que hice que mi amigo espiara por las rendijas de la persiana de la habitación, como mi esposa cogia con su amante, el no paró de acosarla para cogerla el también, hasta que con mi ayuda lo consiguió
Llevé a mi sobrina a dar una vuelta en auto haciendo como que manejaba ella, la senté sobre mis piernas y mi verga hizo lo que no debía hacer: ¡Pararse!
Esta abrió la boca buscando aire. Nunca había sido doblemente penetrada y menos por semejantes pollas. Notaba como dentro de su coño la polla del negro entraba y salía rozando las paredes de su coño, dilatándolo, como nunca nadie lo había hecho
Ese hombre me tenía todo el día excitada, en la piscina, aunque no llevaba casi nada puesto, tuve que desnudarme pues me consumía el calor. Lo vi mirarme de reojo, pero el muy cabrón no hacía nada.
Relato Real----Hacía poco tiempo que mi amigo sabía de qué mi esposa tenía amante, un día ella estaba follando, llegó mi amigo y lo hice ver por la ventana a mi esposa en acción
Menuda polla se gastaba, larga, más de veinte centímetros y gorda, tan gorda que su mano, estaba segura, no la abarcaría. Cuando le vio meneársela, se mojó, se mojó mucho y gimió, gimió lo suficientemente alto para hacer que Ángel abriera los ojos y la viera ahí, frente a él.
Ese hombre que me había subyugado desde el primer día que lo vi. Ese hombre con el que jugaba en mi piscina. Ese hombre, ahora me tenía para él, era su juguete, yo que pensé que el juguete era él. Me había puesto en sus rodillas, me había azotado y me había dado uno de los mejores orgasmos
El futbol y en especial mi equipo de platense es mi pasión, por él he conseguido las mejores y las peores cosas de mi vida. Por ejemplo, en mis visitas al estadio conocí a la otra pasión de mi vida, mi esposa Luciana, que a pesar de que no le gusta al futbol me supo robar el corazón.
Me levanté y fui a mi neceser, ahí tenía un bote de aceite para bebés que siempre llevo conmigo, es un buen lubricante. Me acerqué a la cama con el bote y lo dejé junto al huevo sobre la mesilla.
El muchacho que habitaba entre mis piernas empezó a engordar y crecer, hasta tal punto que pedía salir a la luz. Sin despegar los ojos de la diosa, saqué al muchacho a la luz del sol y lo blandí ante la diosa con suma paciencia. Cada vez me excitaba más
Una casa enorme en silencio cuando de repente se abre la puerta en ingresan Bella y Rafael, ella vestía un vestido verde esmeralda pegado al cuerpo bien cortito. Ella mira muy sorprendida la casa.
Ahora la lengua de Ángel la estaba llevando nuevamente a ese mismo estado, solo que ahora ella también podía participar. Chupaba la polla con ansias, con ganas de recibir su premio,
Esas palabras me encendieron y estiré mi mano para asir su dura polla, pero él me paró, me quitó la mano y la llevó sobre mi cabeza. Aquí, putita, mantén las manos ahí, no las muevas o tendré que dejarte así. Obediente me agarré las manos y las mantuve sobre mi cabeza.
Mi mano incansable repasaba esos labios vaginales totalmente húmedos. Recorría esos pliegues con lentitud, extrayendo gemidos de la boca de Monique, que ahora ya meneaba mi polla arriba y abajo. Los dos nos mirábamos y nos besábamos al ritmo de nuestras manos.
Por fin la lengua pasó entre tus labios que se abrieron a ella como una flor carnívora en busca del mosquito. La punta de la lengua rozó tu clítoris y creíste morir, te relajaste y te dejaste ir. El orgasmo fue fuerte e intenso, te dejó completamente rendida. La lengua no paraba.
Cuando le clavé mi polla en lo más hondo, Mariela salió disparada y quedó tumbada jadeando sobre la cama. Me duele el coño cabrón y el culo. Tú lo pediste.
Empecé a recordar al tipo ese, la mujer obesa y el látigo. Pero no podía recordar más que las voces del tipo al correrse. Mi mente se fundía en negro después de escuchar las voces. Me dolía todo el cuerpo, para la única vez que no me habían follado, me habían dejado para el arrastre.
Ese meneo suave sobre mi polla que me proporcionaba la morena hacía que mi excitación creciera al máximo. Bajé mi mano buscando las bragas de la rubia, pero para mi sorpresa, no tenía. Metí dos de mis dedos en su coño y los meneé con rapidez. La rubia gemía y movía sus piernas