“¿Seguro?” “Si” dijo jadeando mientras seguía recibiendo las embestidas de su violador “¿Dice tu hermana la verdad?”
“Si” dijo lulu “No se yo, no me lo creo así que por mentirosa te voy a pegar terrible cogida” le dijo uno de los chicos a luan tirándola al suelo y poniéndose encima.
Mi hermana y yo tomamos un autobús que nos llevo a un fantástico viaje que se convierte en experiencia inesperada, fabulosa y excitante que rompe con todo lo que creíamos saber sobre nosotras mismas y descubrimos nuestra verdadera vocación.
Una experiencia inolvidable la que viví aquella noche, en la que seduje a seis albañiles para que me cogieran brutalmente hasta cansarse, rompiéndome el culo en la bodega de una empresa constructora, poseída por una lujuria insaciable que me llevó a coger sin límites con dos taxistas de regreso.
Una familia regresa de vacaciones cuando una tormenta los obliga a refugiarse en una casa aislada. Tres hombres brutales los capturan y comienzan a violar a Romina, la madre, ante su familia aterrorizada y paralizada por el miedo.
El protagonista comparte a Susana con los vecinos. Cristina la toca y la provoca, el joven se corre en su boca, y finalmente el viejo la penetra salvajemente en el baño, desatando gemidos intensos que confirman su entrega total al morbo compartido.
Capítulo 1 – Parte 2 Los juegos de seducción de Malena. El verano llegó con su calor sofocante y promesas de libertad. Era la primera noche de vacaciones, y Rouse quiso celebrarlo en su casa: sin padres, con cervezas frías y la música a todo volumen. Ryan aceptó sin pensarlo.
No sé si existe laburo tan demandante, asfixiante y derrotista como el de cobrar en un pago fácil. Desde las 8 de la mañana y hasta las 7 de la tarde me enfrento a los lerdos ancianos, al malhumor de los que vienen con mil boletas, de las que por poco te hacen un piquete por no tener cambio, y a
La orgía I (24 horas después de La fiesta y tras un buen día de playa). Para todos aquellos que me lean por primera vez, voy a haceros una breve presentación de los diferentes personajes que aparecen en este relato. Leedlo y comentadlo. Y escribidme, por favor.
En el primer capítulo no hice una buena introducción. Os pido que leáis la primera parte antes de leer la segunda. Todo lo que cuento lo he vivido. Y esa fiesta fue el sumum del vicio. Encontraréis de todo: sexe anal, sexo oral, sexo lésbico, uro, dobles penetraciones. Disfrutadlo.
A la mañana llegaron los amigos del viejo para culearme, convirtiéndome en la putita de ellos. Por fin el viejo del sex shop, conseguiría lo que tanto anhelaba, convertirme en su putita ganando un poco de dinero, ofreciéndome a sus amigos.
Mi esposa tendría la última palabra en lo referente al sexo, se haría lo que ella aceptara o rechazara, no podría Lalo forzarla ni yo impedir ninguna acción. Yo sería meramente figura decorativa, mi función se limitaría a cubrir las apariencias y transportar a mi esposa.
Todos podían ver el empalme que ambos teníamos y lo enrojecidos que estábamos. Nuestras pollas estaban duras e hinchadas, pudiendo verse asomar la punta del glande enrojecida y brillante.
No podía quitar la vista de aquella polla, sabía que me la iba meter por el culo y hacerme chillar de gusto, hasta que se corriera dentro mía, dejándome bien preñado y abierto.
Si ya iba caliente y excitado, el ver cómo le entraba la verga por el culo al chaval aquel, hizo que mi polla se pusiera tiesa al momento, recorriéndome por todo el cuerpo una sensación extraña de placer, excitándome aun más de lo que ya estaba.
No le extraño la invitación a una, pero si de hacerlo en pareja, nunca lo había hecho, al preguntarle a ella, como descontando su fidelidad y conducta para recibir un !NO!, comprendió que su pareja más de una vez tuvo alguna o ganas de tenerla puesto que su respuesta fue:
Que hijo de puta el viejo, se puso a cimbrear aquel pedazo de cipote con todo el descaro del mundo, miraba para mí sonriéndose, enseñándome el ciruelo que le colgaba. Yo con cara de asombro y algo asustado, no podía dejar de mirar. Cada vez parecía crecerle más y más, hasta los huevos había sacado el viejo, mostrando todo de manera orgullosa.