Capítulo 3
Clarita notaba como su hermano empujaba su cabeza, acercándola poco a poco a esa cosa grande que salía entre sus piernas. Vio que la punta estaba muy roja, casi morada, y que por el agujero chiquitito salía una gotita de líquido blanco.
- Jo, Manu. – dijo ella mirándolo como boba – Te sale algo por la punta.
- Eso es lo que el hombre da a la mujer cuando se casan. – contestó el hermano con cara sería – Lo que hace que la relación sea intachable y bendecida por todos.
- ¿Síiii? – preguntó Clarita extrañada –
- Claro. – respondió su hermano – Por eso, si lo chupas ahora, no estaremos en pecado, al contrario, tendremos una relación honesta y respetable, de dos hermanos que se quieren y que se tienen confianza.
- Ya está, Manu. – dijo la
Muestra tu apoyo a MarcoPl y sigue leyendo esta historia
Compra esta parte de la historia y ayuda a los escritores a ganar dinero con las historias que te gustan.
Inicia sesión para comprar este contenido.
Al comprar aceptas las condiciones de compra.