Hacia años que el trabajo no tenía una sorpresa tan agradable como hoy, Natalia una madura de 62 años ,que aparenta 50, después de comunicarle una incidencia desagradable, me acaba invitando a tomar un café , me olvido del trabajo y terminamos en su dormitorio follando como adolescentes!!
Laura se entrega por el ascenso: follada sobre el escritorio mientras el marido llama preocupado. Revientan su culo en el baño de minusválidos, gritos que resuenan por el pasillo. La llenan por turnos hasta que chorrea semen por las piernas. El jefe la tapa con plug y la manda a casa sellada.
La noche comienza bajo el parpadeo de luces neón y el latido industrial de un club clandestino. Allí, una mujer enfundada en un catsuit de cuero negro con aberturas estratégicas se convierte en el centro de un ritual de exhibición y deseo. Lo que empieza como un juego de miradas se transforma rápida
Mientras yacía boca abajo con las nalgas y espaldas llenas de semen, disfrutaba recordando el momento tan excitante que había disfrutado. Entendí que me encantaba mamar verga y ser penetrado.
Laura, una trabajadora casada, inicia una relación sexual secreta y dominante con su jefe, Vargas, que la manipula y la somete mientras ella se siente cada vez más atraída y dependiente de esas experiencias. Paralelamente, en casa mantiene las apariencias ante su marido Marcos, quien empieza a sospe
Me despedí de ella con cariño, con un intensó beso y citándolas a ella y a Maca para el día siguiente. Llamé al portero y no tardé en subir en el ascensor, llevándome una muy agradable sorpresa al abrir la puerta, ya que la que me recibió fue... Así terminó el último capítulo…
Laura, una esposa insatisfecha, se enciende en la oficina con cada mirada a sus compañeros. Esa tarde sale con Raúl y termina en un descampado, con la falda subida y su polla gruesa abriéndole el culo virgen entre gemidos y orgasmos brutales. De vuelta a casa, con el semen seco en la piel, se toca b
En un matrimonio helado por la indiferencia de su esposo, Laura sucumbe a la tentación ardiente de sus compañeros de oficina, entregándose a encuentros salvajes cargados de infidelidad y deseo prohibido. Rechaza al principio las embestidas anales, pero la presión en su culo despierta una curiosidad
Desperté en mi casa sin saber cómo había llegado. Sólo recordaba la follada tan intensa que me dio el negro. Lo recordaba con incertidumbre de no saber qué iba a pasar y con anhelo porque deseaba que volviera a suceder.
Con los niños fuera todo el fin de semana, la casa se convierte en territorio privado. Sin discursos ni romanticismos, Nekane y Joseba retoman un ritual que llevan años perfeccionando: órdenes cortas, obediencia inmediata y una intimidad cruda que no necesita explicaciones.
Un joven de 24 años, posesivo y curtido en el sexo, vive con su padre de 59 y su madrastra caliente de 39. Tras años de tensión y gemidos escuchados, la frustración de ella lo lleva a cruzar la línea prohibida con deseo intenso y adicción inevitable.
Desnudo como estaba salí al salón dándome de bruces con el cura, ¡¡¡con sotana!!!
-Cura. -¡¡¡He dicho que paréis!!! Estáis mal de la cabeza. ¡¡¡Qué paréis!!!
Me quedé parado en la puerta, ya qué…
Así terminó el último capítulo…