Desnudo como estaba salí al salón dándome de bruces con el cura, ¡¡¡con sotana!!!
-Cura. -¡¡¡He dicho que paréis!!! Estáis mal de la cabeza. ¡¡¡Qué paréis!!!
Me quedé parado en la puerta, ya qué…
Así terminó el último capítulo…
Llegan a Dublín, se toman varias copas, y Alicia y Luis llevan a Pilar a la cama, la pobre está tan bebida que los dos tienen que desvestirla y luego pasa lo que pasa.
Despertamos con sed y ganas de revancha. Después de que admitieras que te quedaste dormido a media mamada, pediste hielo y montaste un espectáculo de "agua y fuego". Me diste una sesión oral brutal con hielo y azotes, pero yo no me quedé atrás: me senté en tu cara hasta dejarte sin aire y luego, jug
Todo empiezo en una noche de verano en una feria medieval. Miguel está agotado, al límite, pero una "piedra" y tu aparición explosiva cambian el rumbo de la madrugada. Lo que prometía ser un simple mojito se convierte en un torbellino: un taxista cómplice, un garito secreto, la canción " Bailamos"
El pacto era tocar tan solo las tetazas de Clarita, pero Carlos necesita más y quiere llegar a un acuerdo con su hermano. Manu quiere seguir morboseando con ella y lo tiene claro.
Mi hermanita se lo monta con su novio en un parque y por la tarde, al regresar a casa, mi madre entra en mi habitación y la meto mano de forma descarada.
Mi hermana me cuenta que la enseñaron un vídeo en el que vio a mi madre gimiendo y pidiendo rabo como loca a un desconocido. Al final no es tan angelical como parece y su pasado oscuro me deja confundido.
La luz del baño se enciende y saltó de la cama para ver quién está dentro, lo que me encuentro es impresionante, mi madre se mira en el espejo sofocada y comienza a acariciarse
Mi hermanita me despierta y me lleva a su habitación, al otro lado de la pared se oye a mis padres follando y a mi madre diciendo “Métemela por el culo”
Se me paró la pita otra vez. Le quité la tanga. —Papi —masculló otra vez. Me detuve impertérrito y le contesté: —Dime, mi amor. Pero no contestó nada. —¿Quieres que pare? Después de cuatro interminables segundos, ella repuso