En mi closet II

En mi closet II

Después que mi novia y su amante terminaron su ardua faena, se quedaron charlando, acariciándose, diciéndose cosas lindas, hablaron de que iban a hacer conmigo, ella le dijo que en su casa se iba a armar una bronca si ella me dejaba porque en su casa me querían mucho y eran capaces de coartarle muchas libertades y dinero que le daban, que iba a ser muy difícil tener que dejarme porque yo iría llorando con su mama y esta se iba a enojar mucho, pensaron también en la posibilidad de que ella siguiera conmigo pero sin acostarse y que lo tuviera a el como amante, el le pregunto si yo me prestaría para eso y ella le dijo que no sabia, que yo era un hombre celoso, pero que había cedido mucho al cocinar para ellos dos, que de todas formas iban a intentarlo sin que yo me diera cuenta, pero llegado el caso que me enterara a ella le tocaría deshacerse de los privilegios que le daban en su casa y aun en la mía, porque ella en mi casa también la trataban muy bien y le daban muchos regalos.

El miro el reloj, yo pensé que ya se iba y me alistaba a salir de ese incomodo closet

«Huy ya son las 2 pm, ahora que hablaste de los huevos de tu novio, me dio mucha hambre, ojala estuviera tu noviecito aquí para que nos cocinara» Ambos se rieron y ella le dijo que no se preocupara que ella iba a ser algo de comer.

Me dio mucha rabia escuchar eso, sobre todo porque no se preocupaba que yo pudiera llegar, trate de acomodarme un poco dentro del closet, pero tropecé y salí disparado hacia afuera, caí en el piso mientras mi novia de pie me miraba con cara de aterrada.

El tipo se asomo al suelo y me miro desde la cama. Soltó una carcajada fuertísima que me hizo sentir como el mas idiota de todos, yo furioso me levante e intente golpearlo, pero el aun que estaba desnudo se levanto primero que yo y me dio un golpe que me dejo tendido en el suelo, mi novia no sabia si ir a detener a el simio que me estaba golpeando o ayudarme a parar, yo como pude me levante e intente golpearlo, pero de nuevo se me vino encima, me tiro al piso y me dio dos golpes mas que me reventaron la nariz, Vanesa lo quito de encima mío, sin embargo el estaba calmado, el desesperado era yo, estaba muy furioso, mi novia se puso una toalla y me ayudo a salir al patio a lavarme, ella no me decía nada, estaba como apenada por todo lo que había sucedido.

Me dijo que si estaba bien que ella ya se iba, le pedí que no se fuera que habláramos, ella me dijo que se iba, que hablábamos después yo me voltee y caí de rodillas, no sabia porque estaba haciendo eso pero le rogué que no se fuera.

En ese momento salió al patio Carlos me miro hay arrodillado y sonrió, no me moleste en buscarle pelea ya que había demostrado que era muy superior a mi en ese aspecto (y en otros también).

Vane lo miraba a el y a mi, hasta que por fin se decidió , se levanto y se acerco a Carlos, le dio un beso y me dijo que si yo quería estar a su lado tendría que aceptar que ella estuviera con Carlos.

Yo tenia ganas de levantarme y romperle la cara pero ella tenia razón, yo les había puesto en bandeja de plata la solución a sus problemas y en cierta forma me evitaba tener que decirle a mis papas lo que estaba pasando, cosa que seria obvia si me alejara de ella.

Le dije que bueno, que ella en algún momento se iba a cansar de Carlos y que si yo no me alejaba no iba a perder la oportunidad de estar al lado de ella.

Ambos sonrieron, era su sueño hecho realidad.

En ese momento sonó el teléfono y no se porque, tal vez por costumbre, Vanesa corrió a contestar.

Eran mis padres, diciendo que se iban a demorar y que llegarían muy tarde en la noche.

En ese momento me quede solo con Carlos, el me miraba con desprecio y yo continué limpiándome la nariz, Cuando mi nariz paro de sangrar volví a mi cuarto y me cambie de ropa.

Cuando volví al patio estaban Carlos y Vanesa, hablando, ella estaba todavía en toalla y el tenia solo los Jeans puestos, Vanesa dijo con vos autoritaria

«Entonces, en que quedamos»

«Pues yo no se, solo se que tengo hambre» dijo Carlos

Vanesa sonrió, le dio un beso y le dijo ya voy a hacerte algo, al fin y al cabo mis suegros llegan bien tarde.

El le dio otro beso y ambos rieron, Carlos se quedo pensando y luego dijo:

«Porque no mejor dejas que tu novio prepare el almuerzo, el desayuno le quedo muy rico»

Vanesa me miro, yo asentí y dije que esperaran.

Ellos fueron al cuarto y yo a la cocina, no me soportaba, me sentía sumiso, pero en cierta forma me hacia feliz que mi novia estuviera tan contenta.

Cuando volví al cuarto con los platos Vanesa estaba prendida de nuevo de aquella verga, no paraba de chuparla como si fuera un caramelo, pero un caramelo gigante. El la separo casi a la fuerza porque ella estaba como pegada a ese pedazo de carne, cuando ella se aparto una tira de liquido blanco quedo pegada de su boca estiro bastante y se veía su viscosidad, por mi proximidad a la escena pude ver como ella se chupo todo el liquido si decir ni mu, mi cuarto estaba todo manchado con el semen de Carlos.

Me recibieron los platos y empezaron a comer, ella le daba como si fuera un niño y el le devolvía los favores, que felices eran.

Cuando terminaron de comer, Vanesa fue a cepillarse y volvió a lo suyo, yo por mi parte fui a lavar los platos, cuando volví, Vanesa seguía mamando, pero ahora estaban en un 69 de lujo, el todavía tenia los jeans hasta la mitad y Vanesa mientras mamaba intentaba terminar de sacárselos, cuando levanto la cabeza, me miro de tal forma que entendí lo que quería, ya para ese momento era su esclavo, no tanto de Vanesa sino de Carlos, me incline e intente sacarle los pantalones, no fue fácil porque el el principio se movió, pensó que yo le iba a hacer algo pero después los pantalones salieron muy fácil, ella dijo:

«No te preocupes amor, el ya se acostumbro y va a tener que seguirlo haciendo» Entonces el se levanto y me dijo

«Es eso cierto?» Yo no le respondí, entonces el se paro y se me vino encima

«Respóndeme cuando te hablo» y me dio un golpe en la cabeza, yo le respondí que si, que ya me estaba acostumbrando.

El se volteo y Vanesa continuo con la mamada, el movía su culo a centímetros míos, entonces se me inclino sobre Vanesa y comenzó a jugar con su anito virgen, se tocaba la polla que estaba súper mojada y le metía un dedito, ella gemía con el tronco de carne en la boca pero se veía que le gustaba. Vanesa a mi no me dejaba ni mirar ese orificio sagrado.

El se volteo y me dijo si no tenia un poco de vaselina, yo muy sumiso y obediente fui a buscársela.

Cuando traje la vaselina, el se embadurno la polla con ella, y dijo

«Prepárate mi amor» Le paso el pote de vaselina y ella sin chistar comenzó a echarse en el hoyito, el acomodo cojines y almohadas, parece que sabia cual posición era menos dolorosa, la acomodo como quien acomoda un balón para patear un penalti en la final del mundial, le puso la cabezona en la entrada y la embistió, con una delicadeza impresionante, que ella se estremeció, no se si de dolor o placer, o una mezcla de ambos pero ahogo su grito en la almohada.

Yo los miraba tan empalmado que yo mismo me ofendía, si Carlos hubiera visto mi verga se hubiera reído a carcajadas, pero estaba tan ocupado poniendo a gozar a mi novia, que ni siquiera se inmutaba porque yo estaba hay parado mirándolos.

Comenzó el movimiento de caderas mas rico que halla visto en mi vida, un mete y saca circular que a cualquiera pondría a vibrar, mi novia gritaba, se contorsionaba como una perra en celo, no paraba de moverse, pero el mejor trabajo lo estaba haciendo Carlos, lo sacaba completo para después embestirla y después lo sacaba dando movimientos en forma circular para después mecerlo duro, si pasaron casi 30 minutos que para mi fueron un siglo, el la saco y volvió a repetir la misma escena de esta mañana, solo que ya no tenia la boca de mi novia para contener el volcán que estallaba en su aparato reproductor.

El chorro salió hasta la pared, baño a mi novia y ella alcanzo a voltearse para que le cayera en las tetas se unto y luego el le cayo encima, es increíble que alguien tenga tanta leche.

Durmieron un rato, luego se levantaron, se bañaron y salieron, mi novia me pidió que los llevara hasta sus casa pero yo no podía dejar la casa sola, así que les di para el taxi y salieron.

Mi novia me dijo que gracias por todo y me dio un beso, el me dijo que había sido un buen anfitrión, que no pensaba que la iba a pasar tan bien hoy.

A los 15 minutos llegaron mis papas, cuando mi mama vio como estaba mi cuarto me pregunto si me había divertido el fin de semana, le dije que si y que hasta me había quedado tiempo de arreglar mi closet.

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