En mi closet I

En mi closet I

Soy un asiduo lector de esta pagina, y algunas veces me he calentado con las historias que cuentan aquí, pero lo que me paso supera cualquier cosa que hubiera podido imaginar después de leer.

Siempre que leía las historias de hombres cachones y de aquellos que hacían intercambios pensaba que eran estúpidos por dejar que otro se estuviera comiendo su mujer.

Pero mi novia me enseño que no se puede hablar muy duro y que nadie sabe lo de nadie.

Hace 2 años conocí a Vanesa, al principio parecía ser una chica tierna, una niña de casa, me la presentaron unos amigos, la lleve a bailar, salimos un par de veces y por el orden lógico de las cosas y al tener una chica tan bella a mi lado(1,69m buenas tetas y un culazo de campeonato) me enamore y nos hicimos novios.

Al poco tiempo ya vane visitaba mi casa y yo la de ella, nuestras familias la llevaban muy bien, todo era perfecto, hasta hemos pensado varias veces en casarnos, pero por uno u otro motivo ha sido imposible.

Un día, mis padres me dijeron que salían de camping, así que aproveche para decirle a Vanesa que se quedara en mi casa ese fin de semana, Vanesa no se comprometió, ya que tenia que hacer muchos trabajos de la universidad, pero me dijo que esperáramos al fin de semana a ver que pasaba.

Yo, (que soy un hombre celoso, ya que no le permitía que tuviera amigos solamente los del grupo de trabajo, pero los aceptaba a regañadientes)sospeche de esa excusa ya que los parciales ya habían terminado y ella estaba un poco descansada por esos días, además nuestra vida sexual no es de las mejores, habíamos tenido poco sexo por diferentes causas, la mayoría por mi culpa, además cuando lo hacíamos yo me venia muy rápido y ella quedaba un tanto iniciada, yo la consideraba fiel, pero mis celos temían que eso cambiara.

El fin de semana llegó y la llame para preguntarle si se quedaría en mi casa o no, ella no me respondió enseguida, pero al rato me llamo diciéndome que si, que estaba bien. Ella llego como a eso de las 7 de la noche, hermosísima, como si fuera para una fiesta, pero su cara me decía que no estaba muy contenta, le pregunte porque estaba así y me respondió con una evasiva, pasada la noche le pregunte porque no me había respondido inmediatamente le pregunte si se quedaría en mi casa y me dijo que había quedado de estudiar con unos amigos y que los llamo para ver que decidían.

Intente varias veces besarla y hacerla entrar en calor pero ella estaba muy rara hay conmigo, al rato le sonó su móvil y ella contesto, se puso un poco nerviosa pero respondió:

«Hola como estas» se levanto y se aparto de mi para que yo no escuchara, sin embargo, yo agucé bien el oído y escuche mas o menos esto.

«Yo te llame, pero no me contestaste » esperó

«lo siento, será otro día» espero otro rato y sonrió

«no se, talvez «espero un rato mas y termino con un «yo también»

Yo me puse furioso y le pregunte con quien hablaba, pero me dijo que era marina, una amiga de la universidad, cosa que no le creí. Su semblante cambio y comenzó a tomar del trago que yo había comprado para esa noche especial.

No me gusto la llamada, pero si me gusto que la hubiera transformado, ahora era una gata en celo y yo estaba calentísimo, pronto me olvide de la llamada y comenzamos la fiesta ella me abrazaba y me besaba de una forma increíble y yo no hacia sino gozar de esa mujer tan espectacular encima mío.

Cuando ella se bajo de encima mío me bajo la bragueta e inmediatamente saco mis 15 cm estos comenzaron a soltar un aguado caudal de leche, ella se retiro, trajo una servilleta y me limpio, hasta hay lego la noche, nos acostamos temprano.

Me imagino que ella estaba muy decepcionada pero se fumo un cigarrillo y se acostó a dormir conmigo, le vi intenciones de marcharse, pero le dije que a esa hora no le abrirían en su casa y acepto quedarse.

Al otro día, cuando yo me desperté, ella ya estaba lista para irse, estuve rogándole un buen rato y la invite a desayunar, cocine para ella y así me sentía muy bien, talvez no le daba sexualmente lo que ella quería, pero en otros campos la complacía, trate de decírselo mientras cocinaba para ella pero tenia el mismo semblante de ayer cuando llego.

Cuando sonó su móvil de nuevo se retiro de la cocina y salió al patio, yo deje los huevos en bajo y me fui a espiar, ella se aseguro que yo no la siguiera pero quien conoce mejor mi casa que yo.

«Hola» espero largo rato sonriendo pícaramente

«Yo también pero que hacemos»

«No, me invito a desayunar «se carcajeo y dijo «No creo es solo para dos» espero

«No!!! Estas loco » «Si vienes, no te volveré a hablar en mi vida»

En ese momento olí a huevos quemados y corrí a la cocina, cuando ella entro, me dijo que tal vez venia un amigo a traerle unos libros para estudiar.

De nuevo, su semblante cambio y me di cuenta que ayer no la había llamado marina sino ese tipo, le pregunte sobre él, me dijo que era un compañero de la universidad, que yo lo conocía, «Ha si, Carlos el que te trajo la otra vez» yo lo había visto desde la puerta de mi casa y el no se bajo del carro, pero era un tipo bien parecido, ese día sentí celos pero mi novia me dijo que era solo un amigo y me lo creí.

Al rato sonó el timbre y era el, traía un libro en la mano y se veía mucho mas atractivo que ese día, ella se puso un poco nerviosa, recibió el libro le dijo que se fuera, el le dijo que olía a huevos, que si lo invitaba a desayunar, el atrevido se reía y ella lo dejo pasar. Me saludo y yo serví para tres mientras ellos charlaban en voz baja en la sala.

Cuando entre a la sala estaban demasiado cerca y ella se carcajeaba. Estuvimos charlando un rato, o mejor dicho ellos charlaron de cosas de la universidad y yo los escuchaba y sonreía.

Terminamos de desayunar y el se disponía a marchar, ella le seguía entablando conversa como para que no se fuera, ella estaba dichosa, ojala yo la pudiera tener así todo el tiempo.

El teléfono de mi casa sonó y yo intente contestar de hay de la sala, pero el altavoz estaba fallando así que me fui para el cuarto, conteste y era llamada equivocada, se escuchaban alguna voces en el teléfono, enseguida reconocía a Vanesa hablando con Carlos.

«Usted porque vino, no ve que mi novio esta como sospechando» dijo ella

«Pero sospechando de que si solo somos amigos» respondió él

«No se haga el bobo, después de lo que paso esa noche»

«Pero si solo fue un besito»

«Pero de todas formas fue muy apasionado, yo se que usted va a volver a intentar y no se si yo pueda contenerlo» El tipo rió a carcajadas

«Y como la paso anoche» preguntó él, como con rabia el muy descarado

«Pues no muy bien, usted sabe que me la paso…»espero como si estuviera viendo si yo venia «pensando en Ud.» termino.

No se escucho nada, era obvio que se estaban dando un beso pero uno muy largo.

Salí decidido a parar esa escena y a echar al tipo de mi casa.

Cuando llegue a la puerta de la sala, el tipo la tenia abrazada y le estaba dando un beso impresionantemente apasionado, yo podía ver sus ojos cerrados y su expresión de gozo ante el abrazo del tipo, se notaba que le importaba poco lo que podría pasar si yo entraba.

El tipo la acariciaba en la espalda y la nalgas, y yo allí para do como un estúpido sin saber que hacer, tenia miedo que si interrumpía la escena, ella se fuera con el y me deja allí solo, pero si no la interrumpía me sentiría como el mas cachón de los hombres.

Decidí lo primero y me aleje un poco para que cuando ella abriera los ojos no me pudiera ver, ella lo detuvo y le dijo que mejor lo dejaran allí, el dijo que bueno que entonces el se iba. Era el fin de mi pesadilla, después podía pensar mejor las cosas y actuar con mas calma.

El se levanto, pero ella le dijo

«No creo que pueda dejarte ir, espérame un segundo me despido de mi novio y salimos juntos »

«A donde le dijo el»

«A donde tu quieras» y lo beso en la boca, el tipo sonrió y le dio otro beso mas apasionado.

Ella estaba cegada por la calentura y corrió al cuarto a despedirse de mi, y yo también tuve que correr para que ella no me viera, entre, tome el teléfono.

«Amor, Carlos me va a llevar a mi casa, chao» yo desesperado, no sabia que hacer para no dejarla ir, ella me dijo

«Con quien hablas?»

«Con mi tío, quiere que valla a ayudarle con un computador, pero me da miedo dejar la casa sola, no te podrías quedar?, es solo un rato después te llevo a tu casa» fue lo único que se me ocurrió, ella lo pensó un rato pero me dijo que bueno. Valla idea la mía, pensé en no dejar que se fuera y la jugada me salió mal. Le dije que no me demoraría y salí rápido, abrí y cerré la puerta pero me quede adentro, cuando ella paso a la sala me fui a mi closet y me escondí, era solo cuestión de tiempo y de esperar a que Carlos se fuera, era un escondido en mi propia casa, todo por ella.

Cuando ella entro a la sala, el tipo le dijo que si ya estaba lista para irse, ella dio un salto de alegría y callo encima de el con sus pierna abiertas

«Adonde me pensabas llevar» preguntó ella

«A un motel me imagino» respondió el

«pues ya no, mi novio se fue y nos dejo la casa sola» El sonrió y comenzó a caminar rumbo al cuarto de mis padres, pero ella lo detuvo y le dijo que mi cama era mas cómoda.

Yo podía no escuchar todo lo que el tipo le decía al oído, cuando entraron a mi cuarto ella ya no llevaba blusa y esas hermosas tetas estaban libres, el tipo chupaba cada pezón en intervalos, cuando estuvieron cerca de la cama el la tiro con fuerza y ella callo muerta de la risa.

El comenzó a acariciarle las tetas y se arrastraba sobre ella como todo un experto, se veía que lo era, la acariciaba y ella se estremecía a cada roce, como lo estaba gozando, como nunca lo había hecho conmigo.

El comenzó a bajarle los pantalones y la dejo solo en una diminuta tanguita que yo no había tenido ni siquiera la posibilidad de verla anoche, al ver a mi novia en ese estado de entrega me puse muy caliente y al mirar mi verga estaba casi tan erecta como debía estar la de Carlos.

«Mira como me tienes y tu no me has dejado ver nadita» Le dijo ella con voz de mimada

El se quito la camisa, tenia un cuerpazo, desde donde yo estaba le podía ver los bíceps súper hinchados, se veía que trabajaba bastante esa parte, cuando se volteo para acomodar la camisa en el perchero(que educado) pude ver que no era solo los bíceps, el pecho y el abdomen estaban impresionantemente marcados, la cara de mi novia era de sorpresa mezclada con placer y lo miraba fijamente, el la miro y le dijo:

«Que te pasa, porque me miras así» Ella se sonrió y le dijo

«Porque crees bobito, por todo lo que me voy a comer hoy» Que descarada, nunca me había hablado así, ni siquiera en nuestros mejores momentos.

El ni corto ni perezoso le bajo los calzones y de una manera sutil pero rápida se metió es su entrepierna y comenzó a comerse esa cuquita que yo tanto quería, ella gritaba y pedía mas y mas que no parara, le causo un orgasmo creo porque yo nunca la había oído gritar así,

«Hooooo!!! Siiiiii! No paaares!!!» Todos los vecinos se estaban dando cuenta de lo que le estaban haciendo, pero me enorgulleció pensar que creyeran que era yo.

«Siiiiiiiii!!!!! Carlos!!!!!!» Ya no podían pensar eso.

Con ese grito callo en la cama, el salió de su entrepierna chupándose los dedos, ella respiraba agitadísima , creí que hay terminaba todo pero ella se levanto y comenzó a quitarle los jeans sin decir una sola palabra, él la ayudaba y le sobaba la cabeza, cuando ella intento bajar el Jean, algo se lo impedía, tuvo que hacer mucha fuerza hacia abajo y a el le toco ayudarle un poquito, cuando el Jean se deslizo con dificultad a causa de sus grandes piernas, salto como un resorte la cosa mas grande que yo y me imagino que mi novia hallamos visto en la vida, eran casi 22 cm de carne dura derecha como un palo de escoba, tenia un grosor impresionante, tanto que mi novia dio un grito de asombro y se alejo

«Esa cosa me va a matar» El rió y comenzó a acercarla, ella lo miraba con ojos desorbitados y dejo que el le tomara la cabeza ella entendió que era lo que el quería y le dijo

«Bueno, creo que me toco escalar el Everest»

Y se comenzó a tragar semejante palo, al principio se le hizo duro, la pobre no estaba acostumbrada a semejantes dimensiones, pero después le cogió el ritmo y en cada embestida se metía mas y mas centímetros de esa polla impresionante, después el comenzó a moverse rítmicamente y eso parecía un baile de mete y saca, ella con la boca bien abierta y los ojos salidos que lo miraban fijamente y el meneaba su culo hacia adelante y atrás en una felación interminable, por lo menos para mi que nunca me la podía mamar mas de 1 minuto sin que me viniera, este tipo llevaba 15 minutos de mamada y estaba como un roble.

Se la saco de la boca y empezó a pegarle con ella en la cara, ella sonreía e intentaba agarrarla en el aire, el jugueteaba con ella y le daba fuertes latigazos con su correa de carne en los cachetes

«Que buena mamadora resultaste Vanesa, pero apuesto a que nunca te habías chupado una polla como esta, tu novio te pone a mamar así » y le volvía a meter ese pollón en la boca para no dejarla contestar.

«Te gusta la polla que te estas tragando? Te gusta como sabe mi verga? » Ella no aguanto mas y cogió la verga con la mano para que el la dejara responder.

«Claro que me gusta, es lo mas rico que me halla comido en la vida, la de mi novio no le llega ni a la mitad a esta preciosura» Que necesidad tenia de decir eso, ya me tenia suficientemente humillado allí como para decir esas cosas.

El seguía con su mete y saca y algunas veces su culo se movía en forma circular para seguir con el mete y saca después.

El se sentó por fin, se veía exhausto, pero su verga no, ella al parecer no estaba cansada y quería mas de esa verga, no le preocupaba que yo llegara en cualquier momento, ya que yo tenia llaves, pero ella estaba tan extasiada con el semental que tenia al frente que yo no le importaba para nada. Ella se tiro de nuevo sobre ese pollón y se lo metió en la boca sin ninguna dificultad, el se sonreía y se retorcía de placer, ahora era ella quien la sacaba y la meneaba de un lado al otro empapándose de sus jugos y de la saliva de ella misma, se golpeaba su cara con la correa de carne y la sobaba en el mentón, el la miraba y le decía cosas que yo no podía entender, oía mi nombre y «el cachón de tu noviecito», le divertía que eso estuviera pasando en mi propio cuarto y en ese momento creí que se iba a venir a chorros y me iba a dejar el techo todo manchado, pero no, le metió la verga hasta la garganta y ella se la saco con una carcajada, el muy perro no se había venido todavía.

La levanto y la sentó en sus piernas, ella lo acaricio y lo beso, y con una ternura sin igual le dijo:

«Tienes que entender que si yo me meto esa verga en mi cuquita, no podré volver a comerme ninguna otra verga sin desear esta y mucho menos la de mi novio que es como la mitad de este espectacular pedazo de carne»

El le respondió

«Si te la metes entera, te prometo que vas a tener esta verga cada vez que tu quieras»

Ella dio un grito de alegría y se levanto, entonces comenzó a doblar sus rodillas hasta que el glande Rosado y jugoso estuvo en la puntita de su coño, por lo lubricada que estaba, el Rosado glande se comenzó a deslizar con facilidad y yo podía ver como ella ponía cara de dolor y placer al tiempo, cuando de un momento a otro se dejo caer y dio un grito que quedo retumbando en la habitación, espero un rato y comenzó el mete y saca , usando sus piernas para impulsarse y el le ayudaba con sus poderosos bíceps, en esta posición ella se vino como dos veces y cada vez que cambiaba de movimiento daba un grito de placer, coordinaban como si tuvieran años culeando y esta era solo la primera vez, después el la levanto en el aire con una facilidad increíble y comenzó a menearla de un lado para otro sin sacarle la estaca que le tenia adentro, después la acostó y le dio un concierto de polla tal que yo no podía explicarme como aguantaba tanto, ella gritaba y se contorsionaba.

El saco la verga con una tranquilidad pasmosa y después de casi 45 minutos de entra y sale le dijo a ella que se la chupara, ella totalmente sodomizada se colgó del palo que estaba mas duro que nunca, mientas ella entraba y salía con su boca, el hacia círculos con su culo, aumentaron la velocidad como sincronizados y el estallo en una venida impresionante ella se trago gran parte de su espeso y abundante jugo, pero el liquido salió como un volcán en erupción y salpico toda la cama, la mesa de noche, las paredes y hasta el techo, alcanzo para que ella se lo untara en las tetas como una crema para la piel, cayeron rendidos en la cama y se quedaron allí, yo esperaba que se fueran a bañar para yo poder salir, pero se quedaron acariciándose y hablando casi 3 horas, mis padres podían llegar en cualquier momento y yo no sabia que hacer, hablaron de mi, de que iban a hacer conmigo, de que ella de ninguna manera podía alejarse de él después de lo que había probado esa mañana etc. Pero no se acordaron que yo podía llegar en cualquier momento.

Yo estaba súper empapado de sudor y de mi estúpido semen después de ver a mi novia echándose el polvo de su vida, quería salir de allí pero no podía, mis padres iban a llegar en cualquier momento y esa escena no les iba a gustar.

Lo que paso después lo cuento en otra historia, no se la pierdan.

Continúa la serie En mi closet II >>

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