La vecina decía que no había follado mucho en su vida pero era una folladora nata

La vecina decía que no había follado mucho en su vida pero era una folladora nata

Esta es una Historia que me pasó hace muchos años.

Mis vecinos tenían viviendo en su casa a una chica  que iba a estudiar en la Universidad.

Lo que voy a contar paso cuando estaba sola en casa, y descansaba de estudiar.

Salí a la terraza y la vi tumbada en una tumbona tomando el sol en bikini.

Estaba preciosa yo no podía adivinar a través de la ropa las tetas tan bonitas que tenía, estaba un poco abierta de piernas así que pude observar que le gustaba depilarse su conejito.

Casi todos los días se tumbaba para tomar un rato el sol y un día mientras la observaba.

Vi como empezaba a tocarse las tetas por encima del bikini, tocándose el pezón que empezó a notársele muy duro a través de la tela del bikini.

Tenía los ojos cerrados pero evidentemente no dormía, empezó a meterse mano por dentro jugando con su duro pezón, sacándose el pecho para tocarse mejor, tenía un pecho grande duro, bien puesto el pezón  miraba hacia arriba y se adivinaba muy duro al contacto con sus dedos, empezó a morderse los labios, se estaba poniendo muy cachonda, y empezó a mojar el bikini con sus jugos.

Entonces con la otra mano empezó a mecérsela en el bikini y comenzó a hacerse un dedo, primero empezó a tocarse el clítoris muy despacito, luego a meterse un dedo en su depilado coño.

Yo que estaba viendo todo esto, me puse muy cachondo y acto y seguido me saque mi polla y empecé a pajearme a su salud viendo todo lo que estaba haciendo, no me atrevía a saltar a su casa cuando ella acabó yo todavía no había acabado pero me corrí viendo su precioso cuerpo después de haber hecho el amor con ella misma, tenía las piernas abiertas y se le notaba toda la ingle mojada después del trajín que le había dado hacía unos minutos.

Joder que pasada, como lo haga todos los días me voy a poner morado, pensé yo.

Ese día me la encontré en la escalera y estuvimos hablando era muy agradable no demasiado bonita pero era muy atractiva, la típica chica que puede ligar con cualquiera pero que no sobresale demasiado.

La espié algún otro día  cada vez que la veía se ponía más cachonda y se metía más dedos, debía de estar en celo, inclusive alguna vez se hizo sangre en los labios de mordérselos.

Un día estaba tocándose los pechos y se los saco, no parecía importarle nada si la veían, estaba más cachonda que otras veces empezó a tocarse el chocho con mucha energía casi desde el principio incluso se abrió de piernas mucho y se empezó a tocar con ambas manos dejando su preciosa raja a mi vista, yo no podía más la había visto masturbarse muchas veces, pero esta vez estaba ardiendo, ¡¡esta es la mía!!.

Salte la valla que separa las dos casas y me planté allí delante de esa hermosa  rajita rosada, tenía el clítoris muy hinchado y rosado, muy mojado se estaba metiendo 3 dedos dentro de su conejito, de repente se dio cuenta que estaba allí delante de ella mirando, se sorprendió bastante y no dijo nada pero por su cara estaba muy sorprendida, sin mediar palabra yo me acerque y empecé a chuparla las tetas ella que todavía estaba muy cachonda se dejó hacer y empezó a jadear y a dirigirme la boca con su mano mientras la otra volvió a su trabajo en su raja.

Empecé a chuparle su pezón, negro como un tizón grande y duro al igual que sus pechos grandes no demasiado, con el tamaño perfecto, me dirigía con una mano donde quería que la chupara los pechos primero el izquierdo y luego el derecho un poco más grande que el izquierdo pero igual de sabroso.

Me subió la cabeza y empecé a besarla el cuello con esto note que le llegaba un orgasmo al incrementar la velocidad de sus jadeos y de su mano izquierda, me agarro con sus dos manos y nos empezamos a besar.

Unos besos llenos de deseo y pasión, mis manos se fueron como si tuvieran imanes a sus pechos, ella se dejaba hacer,  comencé a besarla de nuevo el cuello y volvió a jadear, esto me puso más cachondo de lo que estaba, creía que iba a estallar pero tenía que aguantarme hasta que  penetrara en esa rajita rosada.

Se quitó el sujetador para permitirme libertad de movimientos sobre sus pechos se los chupe los dos con deleite, despacito disfrutando de  ellos como de dos frutas maduras, comencé mi descenso hacia su cueva del placer, baje por su tripita bronceada, y empecé a besarla las braguitas de su bikini, comencé a lengüetear y a besárselo a través de la tela jadeaba cada vez más fuerte, entonces empecé a quitarle las braguitas, me ayudó cerrando sus piernas y levantando su culito para permitirme quitárselas.

Cuando quedo libre de la prenda empecé a besar los alrededores de su rajita, tenia la piel blanca, estaba en el lugar donde nunca llegaba el sol.

Comencé a besar su clítoris y a chuparselo con lo que me agarro con sus manos la cabeza y me la metió entre sus muslos apretándome la cabeza parecía que quería meterse mi cabeza en su chocho, jadeaba ya como una loca, le llego otro orgasmo, yo por el contrario no deje de chuparla su almeja, y empecé a introducirla un dedo dentro de la rajita, la tenia toda mojada, con sus jugos del trote que le estábamos dando, cuando le metí otro dejo soltó un largo jadeo y empezó a mover las caderas, no aguantaba más y decidí sacarme la polla, ella protestó al ver que había dejado mi trabajo pero al ver mi polla sonrió mirándola y sin darme cuenta se la metió en la boca y empezó a chuparmela muy lentamente, con una mano me masajeaba los huevos, empezó a chupármela lentamente tragándose toda hasta los huevos luego se la sacaba y empezaba a darle lametones con su lengua que me parecía increíble yo estaba de pie y empezaron a flaquearme las piernas pero aguanté, se metía toda mi polla hasta el fondo, con ello no aguantaba más, me iba a correr, tenía que decírselo, ella se dio cuenta y empezó a chupar con más fuerza como si me quisiera arrancarme la polla de cuajo, me voy a correr dije, y ella siguió la fuerte y más rápido con su mamada, hasta que me corrí en su boca, le lo trago todo no dejo ni una gota, que vicio, se sacó mi polla y me la limpio del semen que quedaba por ella, nos volvimos a besar, ella me dijo:

¿Que tal?,

Ha sido fantástico, pero todavía no hemos acabado la dije.

Acto y seguido empecé a besarla de nuevo y a meterla 2 dedos en su coñito, a la vez que la besaba en el cuello, metermela no aguanto más me dijo, entonces la saqué los dedos que tenía dentro de ella y le metí mi polla que estaba otra vez tiesa, nada más oírla jadear.

Empecé a metérsela muy lentamente ella mientras movía las caderas hacia los lado mientras seguía sintiendo mi polla entrar en su cuerpo, empezamos a jadear los 2 parecíamos animales en celo, cuando note que ella se iba a correr empecé a darle más fuerte con lo que ella jadeo más fuerte hasta que  se corrió y se abrazo a mí muy fuerte hincándome sus uñas en la espalda, seguí bombeándola más flojo hasta que yo me corriera pero ella llegó antes de que yo llegara a mi orgasmo, se movía como si estuviera poseída sobretodo cuando estaba a las puertas de sus orgasmos, cuanto mas orgasmos tenia más intensos le daban y se movía más rápido y me abrazaba más fuerte, Uff que pasa que no te vas a correr nunca, si, si quieres paro, no estas de coña, y seguí hasta  3 orgasmos más suyos entonces me llegó mi orgasmo,  un orgasmo largo parecía que no me había corrido en semanas largo y muy gustoso me corrí dentro de su rajita inundándosela toda, no recuerdo un orgasmo más intenso que aquel.

Después de esto nos vestimos y nos fuimos a comer algo, por la tarde seguimos follando pero ya en su cama.

Era una folladora nata, decía que no había follado mucho en su vida pero era una folladora nata, había que verla moverse encima de mi polla sólo con recordarlo me pongo muy cachondo.

Fue un verano increíble ella aprobó  pero le toco una Universidad fuera de mi ciudad.

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