Cuatro momentos de sexo duro con mi compañera de trabajo: en la playa nudista, en el trabajo a solas, en el mismo sitio pero un trío con un hombre de color y en otra sala de equipos, en un trío con otra mujer.
Su nombre es Sebastián tiene 37 años, está felizmente casado con Andrea y tienen un hijo. Como resultado de un accidente de auto, lleva en silla de ruedas desde el último año y medio. Como si esto fuera poco, también padece impotencia sexual, pues no siente nada de la cintura para abajo.
Años atrás
Mi tía Sofía, que había cerrado los ojos para tomar el sol, notó la tensión. Abrió un ojo y vio la escena: a su hija, hipnotizada por la erección de su primo. En lugar de enfadarse, sonrió. Se acercó a Camila y le susurró algo al oído que no pude escuchar, pero que hizo que el rostro de mi prima se.
Elena no dudó en aceptar la invitación de su hija. Lo que nunca imaginó es que el hogar de su muchacha no solo le ofrecería un techo, sino que derribaría las barreras de su propia reserva, mostrándole un mundo de pasión, confianza y un tipo de unión familiar que jamás había concebido, todo al calor.
Han pasado algunos años y su nuevo novio no resulta ser lo que ella espera. En este nuevo relato continuo con la historia avanzada en los anteriores. Léelos juntos o por separado :)
El reencuentro de Felipe y Alex desata una pasión latente que se transforma en una noche inolvidable de deseo y triple entrega, cambiando su relación para siempre
Pedro descubre que una tutoría especial con Alejandra incluye también a su enigmática hermana gemela, Valeria. Entre susurros, lencería y deseo, lo que comienza como una clase se convierte en una experiencia inolvidable de pasión y entrega a tres.
Zara y Kira, gemelas reprimidas por una madre estricta y un pasado de humillaciones, reciben una invitación a una fiesta de máscaras en la infame mansión MP. Bajo antifaces, se entregan a una noche de lujuria y venganza, desatando deseos prohibidos que las unen y las enfrentan a viejos fantasmas.
Gerry: cuando sentí a mi mujercita recibir la verga de Pedro por su culo, una gran lujuria se apoderó de mí, saber que tenía por mujer a una puta, me hizo darme cuenta que ahí tenía todo lo que deseaba, que me mamaría la verga
Sin pensarlo mucho, Gerry se colocó entre mis piernas y con su verga en la mano se dirigió a metérmela de un solo empujón hasta el fondo, de lo lubricada que estaba me supo a gloria, ya necesitaba sentirme ocupada y sus siguientes movimientos fueron fuertes, profundos, rápidos, los labios de ....
Te cuento la historia de la vez que mi cliente favorito no pudo tener una erección mi calentura estaba al tope y tuvo que llamar a su hermano para que me cogiera , la cogida estuvo tan intensa que terminaron al final cogiéndome entre los 2
Hola, me llamo Daniela, esto es 100% real, solo los nombres son falsos excepto el mío, empezare describiéndome, soy chaparrita de 1.60 de cabello negro con piel clarita
La víspera del cumpleaños de Baby, Zarai y Pablo la invitaron a celebrar temprano, sabiendo que el día oficial lo pasaría con su familia. A sus 28 años, Baby estaba radiante, con el morbo de los encuentros previos ardiendo en su piel.
Era finales de julio, y el calor del verano parecía reflejarse en la pantalla de tu móvil cuando Baby te soltó la bomba: Zarai, la chica de esa pareja con la que habíais conectado tan bien, le había enviado una foto explícita de un trío con un mensaje claro: "Tú y yo para cuándo".
Los días después del trío fueron un torbellino de deseo para Baby. Cada llamada con Davit, desde España, era un juego de provocaciones que la dejaba jadeando, sus manos deslizándose entre sus piernas sin control.
Pedro se acercó a la cama, se subió colocándose entre las piernas de Gerry y después de haber visto como disfruté metiendo despacio ese largo pene de Gerry, su verga ya estaba grande, dura y lista a la penetración, me dejó caer en mi culo un chorro de lubricante que teníamos en el cajón del buró
Esta es la última parte de este relato, si no has leído los demás te invito a leer los anteriores, como he venido diciendo todos son reales y los narro tal y como los recuerdo, he de decir que tuve más encuentros con el, pero nada relevante hasta este último que narrare, y fue cuando hicimos un trio