Bueno, tampoco es que no me gustara, verdad... Creo que sí era yo re putilla desde chiquilla 😂😅 bueno, antes que él nadie me había tocado la cola. Primero me sentía rara, nerviosa, pero pos' sí me gustaba como me hacía.
Me mojé de nuevo y de inmediato le agarre la verga a mi tío para jalársela mientras él me dedeaba y besaba mi cuello mientras yo estaba pegada a él. Sentía su dura verga en mi mano. Yo me movía lentamente, frotándome en sus dedos, dejando que mi humedad lo cubriera...
El hombre que me había cargado de bebé ahora estaba a punto de meterme la verga, cerró las cortinas lentamente. Yo dejé mi bolso caer al suelo. Me temblaban las manos cuando se acercó y me besó. El beso empezó suave, casi tierno, pero pronto su lengua invadió mi boca con hambre....
pasaron varios minutos y ninguno de los dos decíamos nada, quizá porque sería absurdo pensar que uno se pone caliente con su sobrina o con un tío, a lo mejor había sido por accidente pero el roce de sus labios con los míos, el estar en la misma cama abrazados y acariciándonos nos puso muy calientes.
Un tío, su sobrina y el descubrimiento accidental de una madre que decide unirse al pecado. ¿Hasta dónde puede llegar una familia cuando se rompen todos los tabúes? Una saga explícita de seducción, poder y fluidos compartidos que te hará cuestionar los límites de lo prohibido
...le aviento una buena cantidad de esperma que su concha devora mientras siento como me aprieta la verga, sin pensar en que se pudiera embarazar o ningún otro tipo de consecuencia, nada me importaba yo ya tenía mi regalo y no quería que fuera de nadie más…
La visita con mi familia a un restaurante de gastronomía sensorial se convierte en una fuente de sensaciones donde a veces no distingues la realidad de la fantasía
Vivian, a partir de este momento puedes hacer lo que tú quieras con mi pito… Sin separarme de sus manos la comencé a desnudar, bajé su pants, sus shorts y su panti, en su pubis no tenía más que pelusa la vista era increíble su vientre de niña aún, plano y jamás explorado, el olor de su sexo es
¿Qué me vas a regalar tío? Le mostré un “Butt plug” con una cuenta de vidrio rosada en forma de corazón, tomé el gel para lubricarla y sonreí con malicia… Este es uno de los regalos que tengo para ti nena... - Está bonito, aunque creo que un poco grande no crees?
Soy un hombre de cincuenta año que vivió una experiencia sexual con la sobrina de su esposa, una joven de nombre Karoll de 22 años, fue algo extraordinario, todo sucedió cuando fui con mi esposa a visitar a su familia y allí conocía a esa bella joven.
Llevé a mi sobrina a dar una vuelta en auto haciendo como que manejaba ella, la senté sobre mis piernas y mi verga hizo lo que no debía hacer: ¡Pararse!
Tras probar con mi sobrino y su novia los placeres del placer prohibido me apetecía volver a probar con una mujer, pero mi “Sobrina” estaba demasiado liada en época de exámenes y me tocaba buscarme la vida.
Tercera parte, tras conocer a la novia calentona de mi sobrino la historia continua. Después de conocer a mi “sobrina” en persona había poco que pudiera hacer para rebajar mi calentura, me pase varios días sin tener noticias de ella
Déjenme me describo, soy un chavo de universidad, estudio derecho, soy delgado ya que me gusta practicar deportes, mido 1.70 de altura, soy moreno y fogoso hasta más no poder y tengo 24 casi cumplo los 25, lo que les voy a relatar a continuación sucedió cuando yo tenía 20 años con una sobrinita
Hable con la mujer de mi cuñado para que esa noche descansara ella en casa, ya que los dos próximos días tendría que estar con mi sobrina en el hospital y de todas formas esa noche, nos dijo el medico que al menos estaría con los efectos de la anestesia bien, bien hasta casi el amanecer.
Cuando salió estaba sin tanga y con el vestido levantado y me pidió que le sacara un poquito más de vello. Me acerqué y comencé a recortar y mis ojos no podían salirse de sus labios vaginales, de un color rosado y algo brillantes. Sin querer se los rocé y saltó en la cama.
Le dije que esperaba que eso la satisficiera y me susurro al oído que no le satisfacía, que quería más pero sabía que no lo podía en ese momento, eso me dejó muy excitado. Durante la noche no pude más que recordar esa hermosa vagina totalmente húmeda, al hacer el amor con mi mujer pensaba que era ella, la sobrina, y me excitaba más aún.
Sentir tus manos acariciar mi espalda y bajar hasta mis nalgas fue mayor mis fuerzas, y allí terminé de entregarme y saber que finalmente sería tuya por toda la eternidad. Mientras tus manos recorrían cm a cm mi piel sentía desfallecer, no podía creer que finalmente estuviera ocurriendo.