Mientras hablaba Charo se había tendido abierta de piernas sobre el césped. Ahora me tocaba a mí darle placer. Me acerqué a sus braguitas, que dejaban escapar los pelos del chocho por los laterales, y aspire de nuevo ese aroma a flujo vaginal y a otros líquidos varios
Nos fuimos a su dormitorio y nos seguimos besando, me besaba el lóbulo de la oreja, yo acariciaba sus enormes, blancas, ricas y hermosas tetas...su culo, su pubis...la manoseaba entera,,,,sintiendo sus carnes, calientes, electrizadas de amor y lujuria, sentía su calentura...era una puta caliente, una mujer que ya expelía sus secreciones....
No soy una puta callejera, tengo mi lugar en un conocido hotel madrileño donde paran ejecutivos en sus viajes de negocio, el puesto me cuesta un poco de dinero y alguna que otra mamada al jefe de seguridad del hotel y el director del mismo para que me dejen trabajar sin tener problemas, pero así es la vida para ganar dinero hay que invertir.
Vestida de empleada, iba a ser su esclava y nunca hubiera imaginado tanto placer en una sola noche.
Al llegar a su casa, sin decirle nada la tumbe boca abajo en el sofá y se la metí hasta el fondo, la sensación de su coño caliente y las bolas dentro me provocaba un placer infinito, pero estaba dada y yo quería algo más estrecho así que le saque las bolas chinas y le metí el consolador de un solo golpe, al momento ya tenía mi polla en su culo y ella gemía y se revolvía con rabia. Yo le decía: -Joder guarra como me pones, eres la más puta y viciosa que conozco y tu coño sucio me proporciona gran placer.
A la tarde llamo a Pedro, también me cogió, yo lloraba, mientras lo hacía, pero creo que lloraba, más por Oscar, que había perdido la oportunidad de que lo amaran.
Poco a poco, seguía el camino indicado por Gabriel
Una mujer revive su pasado junto a un antiguo novio con el que tuvo la experiencia de convertirse en una verdadera puta. Ahora, ya casada, su camino de perdición continúa.