Consejo y confesión de un hijo 🔥 para las mujeres que son mamás, que son mamás principiantes, mamás super jovenes, mamás maduras, incluso mamás casadas o que mejor mamás solteras.
Confesión de los deseos sexuales 🔥 que nosotros como hijos sentimos por ustedes nuestras madres o nuestras mamás...
Experiencia real... En una ocasión mi mamá se estaba bañando y me pidio que le llevara su toalla al baño que había olvidado en su recamara, fui a su cuarto y cuando lleve la toalla de mi mamá al baño la cortina se corrio y ví desnuda de cuerpo completo a mi mamá cuando aún se estaba bañando.
Entre a la habitación de mi mamá por la noche, cuando ella se encontraba durmiendo completamente sola sobre su cama matrimonial, tapada solo con una sabana y comence a destaparla, manosie sus piernas y note que traía puesta la lencería sexy que le había regalado y me quite la ropa y le hice el amor.
Pasaba por una Tienda Sex Shop he imagine a mi mamá usar un par de conjuntos de lencería así de atrevida, provocativa y sensual y esa idea me calento...
Una chica me coqueteo... Mamá siente algo de culpa... Nuestro juego comienza a gustarle... Le hago un regalo muy atrevido y arriesgado a mamá.
En la cama matrimonial con mi mamá. Anécdota y experiencia con mi mamá 100% real de una noche en que a mis 20 años de edad me invitó a su cuarto a dormir con ella y compartí su cama matrimonial con ella...
Esta sería la forma en la que al menos yo me llevaría a la cama a mi madre... Varias veces he fantaseado con ese momento, y aunque solo es una fantasía, esta es la forma en la que yo le haría el amor a mi madre, ya que conozco perfectamente la forma de ser de ella y me imagino cómo reaccionaria.
Toda la vida desde que tengo memoria he fantaseado sexualmente con mi mamá, desde que era un niño muy pequeño, desde antes de la adolescencia y hasta de adulto, incluso desde mucho antes de saber acerca del sexo, de la sexualidad, de los noviazgos de pareja en diferentes etapas de mi vida...
Me sumerjo en un laberinto de culpa y deseo al descubrir cómo Arturo mi hermano somete a nuestra madre a actos cada vez más degradantes, desde mamadas forzadas hasta el uso de un dildo, la línea entre lo correcto y el placer se difumina.
Un joven sale a beber con su madre, mujer madura irresistible; en el bar, la invita a soltarse con otros hombres. Ella termina exhibiéndose sin pudor en la mesa, encendiendo a todos con su descarada entrega
Susana, madre de Andrés, se encuentra en una situación incómoda con dos fontaneros que la acosan. Uno de ellos, joven y excitado, la obliga a realizarle una felación, mientras el otro observa y participa.
Mi mamá tenía 35 años, era de tez morena. Nunca había imaginado cosas malas con ella, pero a esa edad algo comenzó a cambiar. La empecé a ver como mujer, tenía unas nalgas muy apetecibles, no eran extremadamente grandes, pero eran espectaculares, unos senos pequeños, y una cara como dirían mis amigos de puta.
Esta historia ocurrió hace muchos años. Yo era joven y mi madre veintiocho: morena, de curvas pronunciadas y un culazo de infarto.
Agosto en la playa, un piso alquilado, el calor pegajoso de la costa.
Cuando ya me tuvo ensartada de nuevo, comenzó a subirme y a bajarme con sus manos, me agarraba del culo, sosteniéndome, mientras me dejaba caer y me volvía a subir...
Mi nombre es Daniela, algunos tal vez me recuerden por el relato de mi padre creo que les gusto mucho por que hasta la fecha sigo recibiendo mensajes y propuestas indecorosas pero bueno…esta vez voy a contarles algo que me paso antes de que me internaran (esa será otra historia) esto ocurrió una semana antes de que mi papá decidiera internarme en un centro de rehabilitación para las drogas pero como les dije eso se los contare después.
Dejen les cuento todo empezo cuando entre a un chat, la salude y todo le pedi su correo y se negó, pero fue tanto mi insistencia que no tuvo más que darmelo, yo le decia muchas mentiras le decia que tenia mas edad que era de otro país y tantas mentiras, que bueno luego le dije la verdad había veces que hasta la hartaba, pero yo tengo algo que a todo mundo le caigo bien
Soy Javier, un estudiante de 19 años de Derecho en Madrid. Mi madre es viuda, puesto que mi padre falleció cuando yo solo tenía 7 años. Ella tiene 41 años y es una mujer muy atractiva, se pasa el día cuidándose en salones de estética y siempre va vestida a la última moda más juvenil para su edad. Se llama Sara.
Déjenme me describo, soy un chavo de universidad, estudio derecho, soy delgado ya que me gusta practicar deportes, mido 1.70 de altura, soy moreno y fogoso hasta más no poder y tengo 24 casi cumplo los 25, lo que les voy a relatar a continuación sucedió cuando yo tenía 20 años con una sobrinita