Mi tío Antonio

Mi tío Antonio

Relato de las relaciones incestuosas de un tío y su sobrina, él un robusto macho de 40 años y ella 18 al empezar

En la casa habían dos dormitorios , uno junto al otro.

De ves en cuando sentía los jadeos de mi tía cuando su marido le hacia el amor.

Eso me ponía a mil.

Me excitaba tanto que una noche empecé a acariciar a mi hermanita Leticia que dormía junto a mi.

Introduje mis dedos en su pequeño nidito

Que delicia, lamia mis dedos con el sabor de esa fuente virginal maravillosa.

Luego los metía en mi vagina , jugando con mi clítoris.

Leti tenia unos botoncitos de senos, recién asomando . Los acaricie, provocando que ella se moviera como tratando de escapar de un sueño.

Roce suavemente sus pezones con mi lengua mientras frotaba con fuerza mi clítoris. Así logre un delicioso orgasmo.

Un día de verano , el tío nos invito a la playa.

Que alegría. Podríamos jugar en el agua, nadar y tendernos a tomar el sol. Mi tía tenia turno esa tarde por lo que no pudo acompañarnos.

Me sentí tan feliz que abracé al tío Antonio con mucho cariño, besándole en su mejilla.

Te quiero mucho tío, le dije, mientras el manejaba por la costanera.

Me miro sonriendo. Era un día de semana en la costa por lo tanto no había mucha gente.

Después de nadar un rato me tendí en la toalla y le pedí a mi tío que pusiera bronceador en mi cuerpo.

Si mi niña dijo, solicito. No me gusta las marcas de la ropa en el cuerpo por lo que quite la parte de arriba para hacer mas fácil la tarea. Me tendí boca abajo.

Fue delicioso cuando sentí esas manos rudas, fuertes , deslizarse por mi espalada, bajando lentamente con la crema hasta llegar al borde de mi short de baño.

Abrí mis largas piernas, diciendo, sigue tío, sigue hasta abajo, no quiero que esta noche mi piel arda por quemaduras de sol.

Sentía su mano temblorosa acariciando, bajando y subiendo alrededor de mi trusa.

De pronto se detuvo dijo, voy a nadar un momento. Mira a tu hermana Leti.

Me imagine porque se escapaba al agua.

Que gran verga tendría, que deliciosa erección. Me gustaba jugar así con el. Ponerlo fuera de si. Excitarlo para ver su reacción.

Así lo hacia con mis compañeritos de curso.

Solo que el tío Antonio es todo un hombre.

Esa tarde , cuando volvíamos a casa, note sus brazos fuertes , varoniles, con muchos vellos, que me gustan mucho.

Me recuerdan los brazos de mi padre. No pude evitar la tentación de acariciarlo.

Roce mis dedos en su brazo , me miro con curiosidad sin decir nada. Mire entre sus piernas y note un gran bulto.

Me sentí muy feliz de saber que estaba loco de deseos por mi.

Quería regalar mi mas preciado tesoro a alguien especial y que mejor que a mi tío querido?

Al llegar a casa encontramos un mensaje de mi tía diciendo que había tenido una emergencia y que tendría que quedarse mas horas en el hospital donde trabajaba. Que alegría me dije, ahora será mío.

Mi hermanita estaba tan cansada por la hermosa tarde jugando en el agua que en cuanto se baño se quedo dormida. Éramos el y yo.

Después de darse un baño , mi tío se envolvió en su bata y se sentó frente al televisor para ver las noticias del día.

Yo me cambie una blusita rosada larga, que cubría todo por lo tanto no me puse panties. Le ofrecí algo de tomar al tío Antonio y le serví.

Note que esquivaba mi mirada como avergonzado. Me senté en la alfombra a sus pies como una gatita junto a su amo.

Sentía el calor de su cuerpo y moría de ganas de recorrer con mis manos su pecho cubierto de vellos. Sin resistir mas, me senté en su piernas y lo abracé. Te quiero mucho tío, dije, eres tan bueno con nosotras.

Deslicé mi manito sobre su pecho acariciando suavemente, bajando, lentamente hasta su bulto.

Que maravilla sentir eso tan duro. Me arrodille frente a el, liberando su hermoso miembro, inmenso, duro que amenazaba con escaparse de su nido.

Lo tome suavemente en mis manitas y lo lleve a mi boca. Mmmm, que delicia, lo lamia como hacia con los ricos helados que mi tío me regalaba.

El me miro con asombro pero no dijo nada. Solo abrió mas sus piernas recias dejando liberadas sus bolas para mi deleite. mmmmmm, Con esfuerzo metí su verga en mi boquita. Lo apretaba en mis manos y lamia sin cesar.

Que rico sabor tienes tío, le decía, mientras bebía sus jugos . Estaba tan mojada y caliente que me subí encima de sus piernas , no sin antes, despojarme de la camiseta que me molestaba, poniendo mis dulces senos en su boca, toma tío, chupa, lame, muerde mis pezones, le decía. Tu niña tiene algo rico para regalarte.

Me tomo en sus brazos y me llevo a la cama matrimonial.

Me deposito suavemente y comenzó a recorrer todo mi cuerpo caliente, tembloroso de pasión.

Su lengua hábil se detuvo en mi nido, deslizándose con sabiduría alrededor de mi tesoro virgen.

Que felicidad sentía, gimiendo, rogando a ese hombre, mi tío querido, hacerme suya. Si mi bebe, mi niña adorada, mi Lizette, te daré mi verga.

La tendrás toda en tu caliente nidito mi princesita. Bebió mis jugos con ansias, llevándome a tener un orgasmo tras otro.

El , con mucha dulzura, empezó a introducir la cabeza de su verga en mi vagina , lentamente, hooooo, tío querido, así, sigue así, que delicia me duele , pero me gusta.

Así, mete tu verga, soy tuya, así sentí como un liquido tibio corría por mis piernas. El introdujo todo ese miembro bello, duro en mi.

Sentí sus bolas chocando con cada embestida de ese toro, que jadeaba , babeando de pasión, delirando de placer al poseer a su sobrinita , hacerla suya. Susurraba mi nombre una y otra vez, Lizetita mía, Lizette te he deseado tanto mi bebe.

Por fin eres mía. De pronto , saco su verga de mi vagina ensangrentada, y la llevo a mi cara , buscando mi boca.

Alcancé a beber un chorro de abundante leche caliente que manaba con fuerza. mmmmmmmmm, tio lindo, así, mmm, que rico, eres mi hombre, mi primer macho.

Chupé con ansias hasta la ultima gota mientras el se estremecía de gusto, de placer.

Se tendió a mi lado, abrazándome con ternura.

Desde ese día soy su diosa. Han pasado 5 años desde que llegue a casa de mis tíos y soy muy feliz gozando la pasión, el amor de un hombre que me adora.

Soy su Lizette adorada.

Su mayor tesoro.

Nos amamos con mi tío Antonio.

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