La llamada

Él sentía como en sus manos esos dos pedazos de carne empezaban a ponerse duros como piedras y ella incrementaba sus gritos de pasión mientras él le comía esas dos ricas tetas que lo volvían loco y solo él podía hacer que reaccionaran así.

La posesión

Era como si el chico dormido hubiera desconectado la maquina, y yo me pusiera a los mandos. Me costo muchos esfuerzos, pero pronto aprendí como podia mover sus manos, brazos y piernas como si fueran los míos propios mientras el crio dormia.

El hipnotizador II

Desde ese día eran ellos los que solían venir a menudo por nuestra casa, o invitarnos a la suya, para hablar de negocios, o pasar la velada. Allí se turnaban en entretenerme; así, uno de ellos me daba conversación, para que el otro pudiera beneficiarse a mi esposa.

El hipnotizador I

Mientras esperaba que le llegará una nueva remesa, mi esposa, comprensiva con sus clientes mas asiduos, cumpliendo así las órdenes que le daba Luis, les dejaba que permanecieran con ella en el interior del probador mientras se ponía las pocas prendas que le quedaban por vender.

Sexo en Londres – versión femenina

«Mi padre me prohibía llegar a casa después de las diez, justo a las diez que es cuando empezaba la gente a ser divertida…. Recordé aquella carta que mi padre me descubrió cuando yo tenía 14 años, (era una carta de amor, sin maldad), recordaba sus guantazos en mi cara, sus gritos, y las discusiones que tuvo con mi madre reprochándole que ella me había educado muy mal y que ella era la culpable… Y todo, por una simple carta…»

Flash hipnótico IV: Doble diversión

A los gemidos de estas chicas se unieron los míos mientras seguía mamando la raja jugosa de Dianita y recibía tremenda follada por parte de Claudia, entre los húmedos sonidos escuchaba como las chicas se seguían besando en la boca mientras sus sexos se mantenían ocupados conmigo. No se como le hice para no explotar, pero estuvimos así por eternos momentos, hasta que les ordené que cambiaran lugares.

Pasion inducida II

Para Martina y para mi el tiempo siguió transcurriendo como si nada muy importante hubiese pasado entre las dos. Nuestra vida universitaria era completamente normal y nuestra relaciones personales no acusaban ningún tipo de impacto derivado de la experiencia erótica vivida.

Nuria

No debe ser leída por nadie que no tenga 18 años. Esta historia contiene descripciones gráficas de sexo. Si esto te ofende, sal de esta pagina. Esto es ficción, la hipnosis no funciona de esta forma.

Pasion inducida I

El inicio de las clases en la Universidad representa cada año el fin de mis diversiones veraniegas y casi indefectiblemente me sume en un letargo intelectual que en nada ayuda al éxito de mi futura carrera. No hay en el ambiente universitario nada que pudiera ,de algún modo ,conmover mis percepciones.

La máquina de la realización

Despues de años de inevstigacion y varios intentos fallidos, había conseguido desarrollar una máquina que haría realidad todos mis sueños, una máquina capaz de crear una replica exacta de una persona a partir de una foto, una persona con los conocimiento de la de la foto pero que aceptara modificaciones sobre las misma…