Beatriz II
Nuevas experiencias de la cogedora compulsiva.
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Nuevas experiencias de la cogedora compulsiva.
Estábamos vestidas para matar, al llegar el auto y bajar sentíamos como todos los hombres nos miraban al pasar en el hotel.
Soy una mujer argentina, para ustedes me llamo Beatriz, adicta al sexo, me cuesta pasar más de 48 hs. sin coger, necesito el orgasmo más que el agua.
Chateando en la red conocí a una chiquilla "39 añitos", después de distintos mails de intercambio y de alguna corrida virtual, decidimos dar el paso, los dos estamos casados, y no queríamos interrumpir nuestra vida familiar.
Me gusta mucho chupar vergas, masturbarme con mis dedos o metiéndome objetos tanto mi concha como mi culo y algunas veces las dos a la vez Lo que les voy a contar es 100% real, pasó hace algunos años con un ex mío, Ezequiel.
Que no era el trabajo que le gustaba hacer, es verdad, pero muy poca gente trabaja en lo que realmente le gusta, aunque todavía no había perdido las esperanzas de encontrarlo.
Las fantasías eróticas las realizan los que no sueñan con ellas.
Le fuí infiel a mi novio con un simpático estudiante de educación física.
Bajé muy nervioso en el ascensor. ¿Qué le estaría contando? ¿Hubiera sido mejor decirle que estaba allí? ¿No era un poco cobarde escapando? Cuando salí del elevador me di de morros con el chico que habíamos visto antes, el que iba cantando.
Yo profundamente dormido, poco a poco fui sacado de mi sueño por algo que me estaba ocurriendo, la diestra mano de Amada hurgaba bajo mi trusa, acariciando mi verguita, que ya para entonces se ponía erecta cuando me la acariciaba en el baño, pero ahora era otra mano, una mano de mujer, la manita acariciadora de mi prima Amada.
Llegamos a un departamento que utilizaba como oficina, aparcó el auto, bajó y me abrió la puerta; yo estaba como en un trance, no podía creer que estaba en un lugar distinto a mi casa, a esas horas y con el papá de mi novio.
Hasta que apareció un colega que me ganó con su ternura, creo que me enamoré, ¡Qué boluda! y que a él le pasó igual, andaba muy necesitada del cariño que mi ex marido nunca me dio.
El cabrón tenía una buena verga, se notaba una piel suave y unos enormes huevos. Cuando me metiera aquello por el culo, me iba hacer gritar y chillar como una puta en celo, aquella polla me iba abrir y dejar bien abierto el ojete.
Mamen se hecho a reír como una loca, al ver el tipo de comportamiento que teníamos y su comentario fue algo que también me hizo reír a mi
Su físico, era bastante gordita, no coincidía con el tipo de físico estereotipado que el puesto requería pero cuando la entreviste, antepuse las condiciones y el talento al aspecto y no me había equivocado al tomar esa decisión.
Vagamente recuerdo de muy pequeños nuestros juegos en la piscina pequeña del camping donde veraneaba toda la familia, menos mi hermana que no había nacido aun.
Una chica acepta un aventón a una ciudad cercana para una fiesta, y acab agradeciéndolo con mucho sexo.
Fuimos a un bosque muy oscuro un poco alejado del centro de la ciudad donde se suele ir a pasar gratos momentos, nunca mejor apodado aquí como "Villa Cariño".-
La verdad es que me resultaba muy agradable ese lamerme la orejita y el cuello, y sobre todo esa manaza entre las piernas, subiendo los muslos, venciendo a la falda poco a poco, me dejé‚ hacer hasta que noté‚ esos dedos atrevidos jugando conmigo por debajo de las bragas.
Esta historia comienza de la forma que muchos quisieran que les sucedieran las cosas relacionadas con las relaciones sexuales mas cachondas que pueden haber en el mundo.