El pueblo florece gracias a la secta de Daniel "la leche sagrada"y como su mensaje llega más y más allá para que su variedad de sumisas putas nunca termine
Daniel llega a un pueblo abandonado donde se encuentra una joven llamada Sofía que es una creyente religiosa y de como este la follara engañandola en su propio credo
La historia del Vínculo Hipnótico que reúne a dos hermanas gemelas que se habían distanciado. Cuando Jessica visita a la nueva jefa de su hermana por la que abandono los estudios para pedirle una explicación nada sale como lo esperaba, pero si como lo necesitaba. Relato de Incesto Lésbico e Hipnosis
Mi nombre es Ángy, y si pensás que mi vida fue un cuento de hadas, andate a la mierda. Desde pendeja, en Rafaela, Santa Fe, mi concha y mis tetas se convirtieron en un puto negocio. Mi vieja, viuda y en la lona, me empujó a este barro y yo aprendí rápido lo que valía mi carne. Treinta años
Mark era un completo fracasado en todos los aspectos de su vida y tenía el hábito de buscar consuelo y entretenimiento en el mundo de las modelos webcam, acostumbrado a ver a diferentes modelos, una noche se encuentra con una modelo que es completamente diferente a las demás.
Les voy a contar una historia verdadera. Me llamo Ramón. Tengo 33 años. Tengo dos compañera de trabajo. Ambas creo que tienen unos 24 años. Las dos son muy atractivas. Miriam es rubia, de ojos verdes y con un cuerpo parecido al de Britney Spears.
Estando en una ciudad costera con mi novia y mi cuñada asistimos a una de esas típicas veladas de noches de hotel que suelen ser tan cutres, en ésta la estrella invitada era un hipnotizador de tres al cuarto, que pidió voluntarios para su show y les durmió para que hiciesen el ridículo un rato.
Me levanté disimulando mi calentura y me dirigí al baño. Allí, en el interior de una bolsa de plástico en la papelera estaba su sostén. Lo volví a oler con deseo pero no me la meneé porque quería obtener algo más para mi próxima paja.
Él sentía como en sus manos esos dos pedazos de carne empezaban a ponerse duros como piedras y ella incrementaba sus gritos de pasión mientras él le comía esas dos ricas tetas que lo volvían loco y solo él podía hacer que reaccionaran así.
Era como si el chico dormido hubiera desconectado la maquina, y yo me pusiera a los mandos. Me costo muchos esfuerzos, pero pronto aprendí como podia mover sus manos, brazos y piernas como si fueran los míos propios mientras el crio dormia.
Desde ese día eran ellos los que solían venir a menudo por nuestra casa, o invitarnos a la suya, para hablar de negocios, o pasar la velada. Allí se turnaban en entretenerme; así, uno de ellos me daba conversación, para que el otro pudiera beneficiarse a mi esposa.
Mientras esperaba que le llegará una nueva remesa, mi esposa, comprensiva con sus clientes mas asiduos, cumpliendo así las órdenes que le daba Luis, les dejaba que permanecieran con ella en el interior del probador mientras se ponía las pocas prendas que le quedaban por vender.
"Mi padre me prohibía llegar a casa después de las diez, justo a las diez que es cuando empezaba la gente a ser divertida.... Recordé aquella carta que mi padre me descubrió cuando yo tenía 14 años, (era una carta de amor, sin maldad), recordaba sus guantazos en mi cara, sus gritos, y las discusiones que tuvo con mi madre reprochándole que ella me había educado muy mal y que ella era la culpable... Y todo, por una simple carta..."
En ese momento con mi mano derecha acaricie el pelo de la chica en una actitud arrogante propia de un "macho líder", al mismo tiempo que apartaba mi mano izquierda de mi cara y empujé mi pecho hacia arriba y le devolví la mirada a la ejecutiva, retándola.
Metí como pude la mano por debajo de su estómago para alcanzar su clítoris y más acompasados seguimos con los nuestros hasta que por fin me corrí de nuevo.
A las dos les entraron a la perfección Ana tenía un poco más de pecho y este corpiño le resaltaba más los senos y quedo muy sexi. Marcela usaba el conjunto de encaje que le daba más elegancia.
A los gemidos de estas chicas se unieron los míos mientras seguía mamando la raja jugosa de Dianita y recibía tremenda follada por parte de Claudia, entre los húmedos sonidos escuchaba como las chicas se seguían besando en la boca mientras sus sexos se mantenían ocupados conmigo. No se como le hice para no explotar, pero estuvimos así por eternos momentos, hasta que les ordené que cambiaran lugares.