Me miró con unos ojos endiablados, llenos de deseo y de lujuria. Me dio la vuelta sobre el respaldo del sofá, levantó mi vestido hasta dejar mi culo al aire y me clavó la polla en el culo. Hijo de puta, me vas a desgarrar.
Andrés entendió a la primera y depositando en sus dedos gran cantidad de saliva, lo llevó al ano de Elena e introdujo lentamente te su dedo. Elena gemía a la vez que me apretaba contra ella. Andrés empezó un mete y saca muy rápido lo que hizo que elena gritara. Tranquilo chaval, más despacio
Este es un pequeño spin-off de Historias picantes n°1 “Rompiendo cadenas” Si te gustó la historia que te contó Charo no te pierdas la que quiere contarte su amiga Marimar. Una despendolada divorciada, que busca recuperar el tiempo perdido en un insulso matrimonio.
Elena apretó fuerte la cabeza de Pablo contra su coño a la vez que movía la pelvis para meter y sacar su dedo. El orgasmo venía sin remedio y ella agarrando fuerte su cabeza la posó sobre su clítoris y esperó que llegase el orgasmo.
Salvador, un joven estudiante de familia humilde, recibe una beca para la universidad. Allí conocerá a Borja, un joven de buena familia. Salva va frecuentemente a casa de Borja a estudiar, donde se debatirá entre la lealtad a su amigo y las meriendas que le ofrece la madre de este.
Tras entrar cierro la puerta, en la habitación se nota que no pertenece a nadie debido al olor a humedad y las cajas en el piso, pero eso es lo que menos me importaba en estos momentos. La seguí con la mirada mientras se sube a la cama como si fuera una gatita.
Germán terminó también sudoroso la clase y dando unas palmadas comunicó su fin a las alumnas. Estas, la mayoría de ellas jadeando y sudando copiosamente, se dirigieron rápido a las duchas. Germán mientras iban saliendo se había situado en la máquina de hombro y ahí esperaba tranquilo que fueran salí
Mariana regó la polla de Ramón casi desfallecida, pero este no paraba, siguió dándole con fuerza azotes y pollazos. Le daba con fuerza y Mariana estaba en shock ya no sentía, solamente se dejaba ir, su cuerpo mandaba en ella y perdió el sentido. Ramon se salió de ella y la dejó recuperarse.
El hombre la cogió en sus brazos separándola del suelo. La elevó y la acercó a su cuerpo. Angela dirigió la polla a su coño y se dejó ir entre los brazos del hombre.
Me calmé como pude antes de cruzar la puerta de casa, me acababan de dar una buena paliza, el hijo de puta de siempre, me espero a la salida del instituto y me agarro. Bruno lleva haciéndome la vida imposible desde que empezamos el instituto.
Avancé por el pasillo central flanqueado por innumerables bancos hasta llegar a la altura de la chica, que parecía más impresionante a medida que me acercaba. Yo iba con intención de llamarle la atención por su vestimenta totalmente indecorosa.
Este relato es una experiencia personal, tal vez del mejor sexo que he tenido en la vida y con una mujer madura llena de vitalidad, energía y fogosidad.
Esta historia ocurrió el verano pasado, cuando yo aún tenía 18 años. Era 15 de enero, o lo que es lo mismo, era el día en que mi madre y yo nos íbamos a la casa que tenemos en la costa.
Mis primeros recuerdos del placer sexual se hallan indisolublemente unidos al dolor. Comencé muy tarde, pasados los 18 años, a relacionarme con una señora, ya que durante mi adolescencia había demostrado un cierto retraso.
Las películas que los domingos a la tarde pueden verse en TV, aún por cable, no son para el Oscar, ni para el León de Oro, pero el cable también tiene otros canales codificados, son más caros, pero la programación es mejor – todos lo sabemos – así que con unos pesitos más yo me aseguro un poco más de nivel, claro, entre los codificados está el 42 y Venus.