La protagonista escucha una voz grave que la derrite. Es el papá de Pepe, un hombre de 38 años con barba y lentes. Simula poner una cortina para llamar su atención, se quita el bra, y logra que él cruce la calle para “ayudarla”. Tiene 20 minutos para devorarlo.
Con la tanga roja al aire, ella se hace la dormida mientras Pepe y sus amigos la observan desde la ventana. Escucha cómo uno se corre imaginándosela, mientras ella goza en silencio con el coño empapado. Cuando recibe un mensaje de Eduardo, se levanta de golpe y los vecinos huyen asustados.
Bajo el sol inclemente y los ruidos constantes de la construcción, empezó a crecer en mí un deseo salvaje entre el jabón, el lavadero y las miradas furtivas de cuatro albañiles. Con la casa vacía, el cuerpo limpio y la mente encendida, me entregué sin límites a una experiencia gang bang.
Continuando con el relato anterior Unos minuto después las bailarinas entraron con una mesa de masajes e invitaron a una de las chicas que estaba celebrando los cumpleaños
Esta vez quiero contar mi experiencia en un bar swinger por 1 vez, como ya les he comentado mi esposa una mujer de 1.60 con unas piernotas y unas nalgotas que me vuelven loco, piel blanca de cabello negro ondulado, con unas tetas pequeñas pero deliciosas y lo que más me gusta su gran vagina
Una experiencia que nunca imaginé que viviría a mis 24 años fue la que tuve cuando decidí viajar de Zapopan a Morelia pidiendo ride en la carretera libre, ofreciendo mi cuerpo a cuanto trailero me recogiera… hasta llegar completamente destrozada y llena de placer
Esperando en el living, me siento en el borde del sillón con el celular en la mano, pasando de una notificación a otra sin leer nada de verdad. Es diciembre, el comienzo del verano, y el calor pegajoso parece empeorar mi mal humor. Aprovechando que todavía nadie se fue de vacaciones, a alguien se le
En la misa de Nochevieja, la devota Alejandra confiesa su lujuria al padre José. Vendada, es purificada: chupa al cura, luego Miguel y Raúl la follan boca, coño y culo al unísono mientras reza, llenándola de semen caliente como absolución divina.
Susana descubre el dildo en el baño y lo usa frente al cristal, excitando a los vecinos. Cristina provoca, chupa el juguete y termina dándole una felación al joven, mientras el marido, al borde del límite, contempla la escena incendiaria.
Un esposo descubre que, tras una remodelación en su baño, los vecinos pueden ver a su esposa Susana, de 38 años, desnuda sin que ella lo sepa. La visión lo perturba y excita, abriendo la puerta a oscuros deseos prohibidos.
El esposo descubre, por accidente, que los nuevos ventanales permiten a los vecinos ver a su esposa Susana desnuda en la intimidad del baño. Entre sorpresa, celos y excitación, comprende que guarda un secreto capaz de cambiarlo todo.
Este pelado es un chupa verga, se le nota demasiado lo hincha del bordo bordo gordo no se cómo le dicen a estos - refiriéndose a comentarista hacia hincapié de que era de san Antonio
Mi pasión es el futbol y en especial mi equipo san Antonio, desde que era chico lo sigo siempre, pero hace 5 años conocí a mi otra pasión. Mi novia Pili que también es una apasionada del futbol, pero en este caso es hincha del clásico rival estudiantes.
Un joven sale a beber con su madre, mujer madura irresistible; en el bar, la invita a soltarse con otros hombres. Ella termina exhibiéndose sin pudor en la mesa, encendiendo a todos con su descarada entrega
Susana, madre de Andrés, se encuentra en una situación incómoda con dos fontaneros que la acosan. Uno de ellos, joven y excitado, la obliga a realizarle una felación, mientras el otro observa y participa.
Hola soy Sonjia tengo 25 años les contare como fui voyerista observando como mi hermana de IB lo hacia con mi amigo de la universidad a ocultas.
Para empezar soy linda pero mi cuerpo no es muy desarrollado pero aun asi es atractivo pero mi hermana de IB si le tenia envidia se había desarrollado.
En esta primera entrega, se señala quién es Karen, el lugar que habita y de cómo presenció su primer escena sexual, despertando en ella sensaciones que se encontraban reprimidas por un contexto religioso.