Mi segunda noche como niñera
Me puse una falda-short para que la señora no pensara que queria mostrar de más, aunque si!! Me puse unos tenis y una blusa, aqui el detalle...
Me puse una falda-short para que la señora no pensara que queria mostrar de más, aunque si!! Me puse unos tenis y una blusa, aqui el detalle...
Llegue a su casa y todo transcurrio normal, conoci a la mamá de los niños y a los peques, ahí la mamá me dijo
Hola amigos el día de hoy les traigo más que un capítulo una anécdota más, ,de mi esposa y su transformación a puta
Utilice a Manuel para satisfacer mis deseos o ¿el me utilizo a mi?
Con financiación de la Baronesa, el trío y un elenco de artistas viajan a una isla privada. Filmando una "luna de miel" limpia, vivirán días de sexo libre en playas, cuevas y piscinas, llevando su arte y su lujuria al paraíso.
Max es el mejor amante que tuve en toda mi vida
Invitados por la misteriosa Baronesa, el trío viaja a un castillo gótico. Allí, se someterán a un fin de semana de ritos extremos: flagelación, humillación y sexo ritual. Una prueba de fuego que los unirá aún más en la oscuridad.
Este capítulo tratara de como la vida de Mark cambia de la noche a la mañana y sufre diferentes peligros y experiencias,este es el inicio del viaje de Mark...
Haciendo realidad la fantasía de mis Lectoras, puede ser cualquiera, en cualquier lugar, una sesión de sexo vaginal y anal con muchas sensaciones.
Diez horas en primera clase, con champán y asientos que se convertían en camas, pero ni el lujo podía calmar los nervios que retumbaban en mi estómago.
El medio millón de pesos nos duró menos de lo que imaginábamos. No porque lo gastáramos en tonterías, sino porque mi mamá, Perla, tenía planes mayores. Pagó seis meses de renta por adelantado del nuevo departamento en Polanco
Los veinte mil pesos por la primera sesión se convirtieron en cien mil después de que Eduardo distribuyera el material entre sus suscriptores premium y las regalías empezaran a fluir.
Mi cuerpo, marcado por la doble penetración y por la verga de Eduardo, se recuperó con una rapidez que me asustó. Los moretones en las caderas se volvieron amarillos y desaparecieron.
Mi mamá, Perla, se transformó en una productora implacable. Hablaba por teléfono con Eduardo decenas de veces al día, discutiendo conceptos, vestuarios, horarios.
La idea de ser filmadas, de convertir nuestra lujuria en un producto, en arte según él, era a la vez aterradora y excitante. Mi mamá, Perla, estaba encantada.
Mi mamá me miraba, esperando. Yo todavía sentía el calor del orgasmo en el Uber, el hormigueo en la piel, el sabor a sexo y tequila en la boca.
Mis piernas abiertas hasta doler por las manos de mi mamá. El aire se me había ido de los pulmones. Solo veía su punta rosada, gruesa, apuntándome como un dedo acusador.
Los días después de que mi mamá me chupara el dedo del pie fueron una niebla caliente. Cada vez que me ponía unos calcetines, sentía el fantasma de su boca en mi piel. Cada vez que la veía pasar por el pasillo, casi desnuda, mi panocha se estremecía como si me hubieran dado un toque con un cable...
Mi mamá siempre dijo que la vida era muy corta para andarse con tapujos. “Si te gusta, hazlo. Si te prende, ve por ello. Y si duele, aguanta, porque hasta el dolor puede ser rico si sabes cómo tomarlo.”
Victor llegó borracho otra vez. Después de una pelea llena de verdades hirientes, intentó compensarlo bañándome. Pero sus manos ya no lavaban. Tocaban. Exploraban. Con cada caricia indebida, con cada dedo que se deslizaba donde no debía, sentí cómo el hermano que conocía desaparecía....