Después del horario
Maestra de literatura y director del colegio ceden a la atracción reprimida después del horario. En el aula vacía se entregan a una noche de sexo intenso y prohibido, cumpliendo las fantasías que ambos llevaban meses imaginando.
Este sitio contiene relatos eróticos explícitos de ficción. Todos los personajes son mayores de 18 años. Debes ser mayor de edad en tu país de residencia para continuar.
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Textos eróticos, erotismo y amor puro.
Maestra de literatura y director del colegio ceden a la atracción reprimida después del horario. En el aula vacía se entregan a una noche de sexo intenso y prohibido, cumpliendo las fantasías que ambos llevaban meses imaginando.
Padre de 49 años se encuentra en una playa solitaria con la amiga de 24 de su hija. Allí cumplen todas sus fantasías: la follan con intensidad en varias posiciones hasta dejarse satisfechos, sabiendo que se repetirá.
Hombre casado e infiel se encuentra una tarde en un motel con su amante fiel a él. Follan con urgencia en varias posiciones y luego cada uno regresa a su vida, sabiendo que repetirán.
Doctor y enfermera se follan con urgencia en una habitación de hospital durante la guardia nocturna. Satisfacen su lujuria en varias posiciones mientras el paciente duerme, sin que nadie los descubra.
Padre e hijo de 48 y 23 años se entregan a una noche de lujuria total con su vecina Laura. Todo está permitido: se follan entre ellos y a ella sin límites, en un trío intenso y sin tabúes que se prolonga hasta el amanecer.
en este capitulo no hay ensenas de sexo pero si el inicio de todo lo que paso antes de un viaje donde yo solo pensaba que con todo lo que hacia podía verla desnuda a mi comadre y capas pueda pasar algo pero de que nos veamos desnudos era mas factible
Durante sus vacaciones de verano en el pueblo de su tía, Lucía, de 21 años, inicia un apasionado romance clandestino con su vecino Mateo, de 38. El relato describe sus constantes y explícitos encuentros sexuales a lo largo de todo el mes, concluyendo con la promesa de ella de volver pronto.
Elena descubre a su hija Sofía teniendo sexo con su novio Andrés y, en lugar de retirarse, es invitada a unirse. Los tres se entregan a un intenso trío explícito sin ningún límite, compartiendo la misma pareja y caricias íntimas. Al finalizar, madre e hija acuerdan que van a repetir la experiencia.
Un hombre que a través de los años tiene sexo con abuela, hija y nieta
Aquí Mark acude con el jefe para para firmar lo de su nuevo viaje no sin antes disfrutar el camino y la compañía de la oficina del jefe de la empresa.
Una empresa que me costó sudor y sangre estaba a punto de caer en bancarrota, tenía que evitar perderlo todo.
Las temperaturas altas, el calor sofocante, el sudor extremo, testigos en primera plana del amor prohibido y del deseo carnal, en calor en el miembro es algo inevitable.
La venda se desprendió de mis ojos, la perversidad entro en mí, la lujuria corrió de los pies a la cabeza, acelerando mi corazón, y despertó el volcán que había en mi ser.
Un suceso muy oscuro rompió a la familia en dos, una parte mi ser murió ese día.
Relatando los inicios de la historia, una historia llena de deseo perverso y prohibido.
La víspera de su boda, la mansión era un sepulcro de mármol blanco. Valeria estaba de pie frente al inmenso ventanal de la suite nupcial, envuelta en un camisón de seda que se adhería a su piel como una segunda capa de hielo. Afuera, la luna llena bañaba los jardines impecables.
El invierno había caído sobre la ciudad con una crueldad implacable, helando las calles y congelando los espíritus. Habían pasado seis meses desde la playa de Oaxaca. Seis meses desde que Valeria fue arrastrada de vuelta a su jaula de cristal, donde los barrotes, ahora, eran de un aburrido.
El aire se había vuelto irrespirable. El calor tropical que la noche anterior había sido cómplice de sus caricias más íntimas, ahora se adhería a su piel como una mortaja. Valeria, temblando con una violencia que le nacía de los huesos, sentía el cuerpo de Mateo frente a ella.
La mañana amaneció con una calma engañosa. El mar, habitualmente embravecido en esa zona de la costa oaxaqueña, parecía haberse rendido a una quietud plateada bajo el sol abrasador. Sin embargo, dentro de la cabaña, el ambiente estaba cargado de una electricidad ominosa.
Huir no fue fácil, pero el pánico a una vida enjaulada es un motor mucho más potente que la prudencia. Con la ayuda silenciosa y cómplice de María, Valeria logró escabullirse por la puerta de servicio mientras las copas de cristal chocaban en el salón principal.