Infiel sin remedio

Para empezar quiero contarles que siempre he sido una mujer muy caliente.

Desde muy joven me encantaba al bañarme fantasear con hombres que me tocaban y entraba a la ducha con ropa transparente, simulando que siempre me mostraba.

Deseaba el roce de manos varoniles por mi piel y me tocaba todo el cuerpo.

Aún en esa época no aprendía a masturbarme.

Mi comportamiento siempre fue tan sensual que cuando fue mi primera vez, mi novio de ese entonces quedó sorprendido de que yo aún fuera virgen.

Sin embargo creo que perdí algo tarde mi virginidad pues solo hasta los 17 años fui penetrada.

Pero esa primera vez ocurrió después de estar en una fiesta de unos amigos.

Luego de estarnos toqueteando salimos y nos fuimos a una fabrica que el tenia y estábamos tan calientes que lo hicimos en el piso.

Recuerdo que luego de llegar a casa yo no podía de la emoción de pensar que al fin había sido desvirgada.

Ya después de ello no pude detenerme y tuve muchos amantes e incluso le fui infiel a ese primer novio.

Fue con un amigo que conocí en un chance.

Un día debía ir yo a un paseo pero no fue. Me quede con ese muchacho al que solo tenia poco tiempo de conocer y el de inmediato me llevó a un motel.

Allí me toco de la cabeza a los pies, pero me penetró casi de inmediato.

Pasamos casi todo el día allí hasta que fue hora de que regresase a casa.

Mi novio estaba allí esperándome y estaba todo desconfiado, pero le tranquilice y me creyó que si fui al paseo.

Después conocí a un hombre mayor que me llevó con facilidad a la cama. Con el disfruté mucho pues era mucho más experimentado y me hacía gozar bastante.

Lo hacíamos con mucha más frecuencia cada vez y me pidió por ultimo que dejase a mi novio lo cual hice.

Pero como ese señor resulto ser muy sinvergüenza y ya pasaban varios días antes de vernos, entonces empecé a salir con otros. Esto no le gustó y luego quedamos solo como amantes, pues iba siendo una relación seria.

Después de muchos amantes ocasionales y “noviecitos” conocí al hombre con el cual estoy actualmente casada luego durar muchos años de noviazgo, en los cuales obviamente que le fui miles de veces infiel.

Un día de navidad siendo su novia lo hice con tres amigos míos a diferentes horas del día y por la noche lo hice con mi novio. Al casarme me prometí a mi misma no ser más infiel.. de ahí en adelante sería una esposa modelo.

Quería ser una buena esposa y tener hijos… en fin, dedicarme a mi familia. Pero mi sangre caliente pudo más y a los 20 días de casada me tocó viajar y en una noche de reunión de trabajo, al calor de unas copas, me líe con uno de mis jefes.

Fue realmente delicioso! Yo lo tenía loco pues le coqueteaba discretamente al darme cuenta que no paraba de mirarme.

El siempre andaba pegado a mi, pero disimulando a la vez delante de todos los compañeros que estaban con nosotros.

Sin embargo bailábamos y en la mesa nos sentábamos tan juntos que pasábamos rozándonos la piel a cada momento.

Yo estaba a millón y cuando me fue a dejar en el hotel donde me hospedaba, me invito a tomar algo en otro lugar, y yo que estaba que ardía ya en ganas, accedí, pero para disimular fuimos con otros dos compañeros.

Allí seguimos bebiendo y no tardamos en abrazarnos y besarnos en plena pista de baile.

Yo sentía que la sangre se agolpaba en la cabeza y un cosquilleo me recorría en todo el cuerpo.

Cuando ya no pude más yo misma le pedí que nos escabulléramos de la otra pareja que nos había acompañado y nos fuimos a un motel.

En el carro no pude evitar abrirle la cremallera y empecé a chupársela con ansiedad mientras él con una mano me metía los dedos en mi chocha y logré venirme al instante.

Ya estando en el motel empezó a desnudarme casi al y a besarme todita.

La verdad es que mi esposo no es muy activo sexualmente y tampoco le gusta mucho besarme mi chochita, por ello me sentía en éxtasis y disfrutaba ese instante tanto que me provocó seguirle dando placer también a él chupándole su pene tan ávidamente como nunca le había hecho a nadie antes.

Él me tocaba y besaba mis senos, mi vientre hasta llegar a mi chocha, que ya bien empapada estaba. Sentir como era tan paciente y deseoso de que llegara primero en su boca me éxito aún más, así que me corrí en forma abundante.

Luego al penetrarme también sentí un orgasmo maravilloso.

Seguidamente y como yo siempre había tenido la fantasía de hacerlo por el culo, pero nunca podía llevarlo bien a cabo pues no soportaba el dolor, le pedí en medio de mi calentura, que me lo metiera por detrás.

El fue muy complaciente así lo hizo. Así que en la misma posición subí un poco más las piernas y logró penetrarme por el culo, logrando lo que nunca antes había podido hacer.

Al principio hubo algo de resistencia, pero el licor y mi calentura pudieron más y esa enculada la disfrute muchísimo. El fue muy tierno y salvaje a la vez y me complació en todo lo que nadie había hecho hasta el momento.

Realizamos varia poses y me besaba siempre con mucha ternura, aún sabiendo que todo era tan solo pasión.

Hasta que me dijo que no aguantaba más y quería venirse y le pedí que lo hiciera en mi boca como recompensa por todo lo que me había hecho gozar, ya que antes nunca me gustaba o me daba algo de asco probar el semen.

Pero ese día disfrute muchísimo tragarme ese semen. Hicimos el amor 3 veces más a lo largo de la noche y cuando me di cuenta ya era de mañana.

Él es casado también y debía llegar a su casa pero ante de irnos no pudimos evitar la tentación de hacerlo nuevamente.

Yo sentía mi chocha destrozada, pero el supo como calentarme de nuevo tocándome con delicadeza y chupándome, con lo cual estuve casi lista de inmediato para ser penetrada y lo hizo nuevamente con mucha ternura y dedicación, sin ninguna prisa, a pesar de que si la tenía y qué delicioso fue aquello!.

Nos separamos con mucha dificultad pues queríamos seguir disfrutando juntos pero yo era consciente de que debía llegar a su casa.

No quería ni era mi intención desbaratar su matrimonio ya que nunca se me vino a la cabeza ningún pensamiento que no fuese sexual.

Después de ese día pasaba todas las noches a mi hotel, nos tomábamos unas copas y luego hacíamos el amor de la misma deliciosa forma.

Siempre me enculaba y a la vez me tocaba mi chocha de tal manera que tenia muchos orgasmos en una sola sesión. Mientras duró mi estancia en esa ciudad no pude tener otro amante más que ese.

Cuando terminé el curso que realizaba regresé a mi ciudad y no tuve empacho en seguir haciéndolo con otros compañeros de trabajo que me gustaron también en el transcurso de los meses y además en otras de las muchas reuniones que se efectúan en mi empresa con otros jefes.

Todo ello siempre de manera disimulada ya que no se permiten relaciones entre empleados.

Hoy en día soy tan caliente que hasta busco amantes por el Internet para satisfacer mis instintos pero nunca he podido encontrar la manera de hacerlo con dos hombres al tiempo.

Es algo que a ninguno de mis amantes parece agradarle esa idea o tal vez no los concreto por el temor de que descubran lo puta que soy.

Sobra decir que mi marido jamás se ha enterado de mis andanzas pues siempre he tratado de ser lo más discreta posible y tampoco ninguno de mis amantes saben que tengo a otro…

Soy una gran puta asolapada! Pero no puedo contenerme.

Ahora hasta tengo uno que siempre fue mi amigo y un día le dije que quería que fuese mi amante y ahora lo hacemos hasta en mi propio apartamento cuando mi marido no esta, ya que es el único al que mi marido no le importaría encontrar aquí.

Una de mis fantasías es hacerlo sabiendo que mi marido está al llegar y sentir sus pasos por el pasillo mientras mi amante me entierra su verga haciéndome gozar tanto que no puedo separarme de él, pero logramos terminar con el tiempo justo para que mi marido no nos pille en la faena.

También fantaseo con hacerlo en lugares públicos.

Quisiera poder llevar a la realidad mis fantasías pero no se como.