Hola, somos Carlos y Marta.

Eva es la esposa de Miguel, un matrimonio amigo nuestro desde muchos años. Son también liberales y abiertos compartiendo encuentros y experiencias con todos los que formamos el “grupo”. Hemos estado nosotros cuatro, Miguel con nosotros dos, yo con ellos dos, hemos coincidido en “fiestas”… hay una buena amistad con el matrimonio, más que con los otros componentes del grupo. Miguel es también es abogado y ejerce en un despacho que colabora con el mío en algunos asuntos.

Eva es una mujer de edad más joven que la nuestra, nunca hemos preguntado su edad pero calculo que entre 5,6 años más joven que Miguel y que nosotros. De mediana estatura hacia alta, pelo rubio oscuro liso que le llega a los hombros, de cara muy bonita, boquita preciosa, con un cuerpo muy bonito más que estupendo.

No trabaja específicamente, es licenciada en Historia Contemporánea, colabora con asociaciones culturales, en el periódico en el que está Marta, participa en ponencias, en fin…

Esto que voy a relatar nos lo contó Miguel hace pocos días, un día que vino a casa por la tarde para tratar un tema de trabajo que teníamos en común. Mientras estábamos en el despacho llegó Marta a casa.

Cuando hubimos acabado lo que queríamos hacer, fuimos al salón para tomar una copa a la que se unió Marta saludando a Miguel.

Miguel nos dijo:

Os voy a contar algo que no sabéis y que no sabrá nadie más. Os va a sorprender tanto como que ni yo mismo lo podía creer y menos entender.

– Dice Miguel: Estábamos en casa por la noche después de cenar, sentados en el sofá del salón con el televisor encendido pero cada uno leyendo, yo repasando el periódico y Eva leyendo un libro.

De pronto, Eva baja el libro y me dice: “quiero pedir algo…”

– Ah… sí… dime.

– Quiero hacerlo con un negro. – me dice.

– ¿Cómo…? ¿qué?… ¿me dices que quieres hacerlo con un negro…?, ¿follar con un negro…?”

– Sí, con un negro. No con un mulato o cubano o lo que sea, con un negro, negro de verdad, todo negro.

Marta y yo quedamos mudos sin saber que decir ni entender, teniendo en cuenta sabiendo cómo es Eva. Una mujer de gustos refinados, elegante en el vestir, muy mirada en los detalles y en todo, despreciando lo que ella considera vulgar, con un exquisito “saber estar”, lo que ordinariamente decimos de una mujer selecta o según cómo se mire… “pija o más que pija…”.

– Miguel sigue diciendo: Quedé unos momentos mirándola sin decir nada… le pregunté a qué venía eso y por qué lo quería hacer con un hombre negro.

– Me dice: Porque sí. Hace días que me ha venido a la cabeza, pienso en ello y cada día tengo más ganas… hasta he mirado porno con tíos negros y aún me excito más.

– Pero, no conocemos a nadie negro… ni veo cómo podemos conocer a alguien como tú quieres… ¿es que tu conoces a alguien así…?

– No, no… – me dice.

– Entonces…?

– Me dice: Tú te mueves mucho, viajas, conoces a gente… yo me muevo mucho menos, además, no voy a ir por ahí buscando a hombres negros y proponiendo que lo hagan conmigo.

– A ver… ¿pretendes que sea yo el que busque y encuentre a un hombre negro como tú quieres y le proponga que folle a mi esposa…?

– No te pongas tremendo cariño… he dicho que me gustaría mucho hacer esto, pero claro que no con cualquiera y tú tienes más posibilidades de conocer a alguien. Lo haré con quien a ti te parezca bien, lo haré. Ah!, además quiero que estés tú también cuando lo haga y lo veas…. – me suelta…

– Joder Eva.!!.

– Cariño, ¿lo harás…?, me apetece tanto que ni te lo imaginas…

– Está bien… pero entenderás que esto no puede pasar de inmediato, incluso conociendo a alguien como tú quieres, es un tema muy delicado… soy una persona conocida en mi profesión y he de ir con mucho cuidado. ¿Entiendes la situación, verdad?

– Si cariño, claro que lo entiendo… sé cómo eres y confío en ti plenamente, como siempre.

– Miguel sigue contando: No volvimos a hablar más sobre el tema. Seguimos con el día a día normal, incluso hemos pasado unos días con vosotros hace poco en Cambrils (en la costa de Tarragona)… pero yo sigo trabajando y ella con sus asuntos.

– Sigue: Sucede que se organiza aquí en la ciudad, a principios de este mes, unas jornadas sobre enfermedades tropicales, en la que participan médicos e investigadores de países europeos, de Gran Bretaña y africanos. A mi despacho le corresponde la gestión administrativa-legal del evento el cual yo organizo y llevo la gestión. El evento constaba de tres jornadas. En un receso de la primera jornada, en la cafetería del Palacio de Congresos coincidimos médicos, investigadores, periodistas, yo mismo con auxiliares del despacho. Estando ahí me fijé en un señor negro que me pareció alguien importante en el evento. Indagué sobre él y resultó ser el Dr. Jacques …. del Hospital…. en Dakar (Senegal), importante especialista en enfermedades infecciosas tropicales. Ese día me limité a observarle y ver cómo se comportaba socialmente. Era un hombre muy alto y fuerte, fornido, con buen porte, cara agradable de facciones finas, edad difícil de determinar por la raza pero no mayor, me pareció de 40 y pico sin llegar a los 50 años.

Para no hacer interminable y pesado el relato para el lector, no voy a describir lo que nos explicó Miguel cómo llegó a contactar con el Doctor. Sólo decir que lo hizo por medio de una periodista a la que pidió que lo entrevistara con la intervención de él. La acción dio buen resultado, se cayeron bien el Doctor y Miguel, incluso en los días del evento llegaron a congeniar (Miguel y Eva hablan francés perfectamente, idioma oficial de Senegal ). Ah!!, importante, Miguel no le comentó nada a Eva de la existencia del Doctor ni de lo que hacía al respecto.

Llegado el último día del congreso desayunando en la cafetería, nos cuenta que le dice al Doctor:

– Jaques (ya se tuteaban) ¿te parecería bien que cenáramos juntos con mi esposa esta noche?. Ella es historiadora y estoy seguro que le gustará hablar contigo; no le he dicho nada por si tú tienes otros planes o no lo crees oportuno.

– No tengo previsto nada especial, me encantará aceptar la invitación de cenar y hablar con tu esposa…. (Eva, respondí) de historia de mi país que creo que es de lo que querrá tratar. – le responde el Doctor.

– Gracias por aceptar nuestra invitación y sí, creo que será el tema que querrá tratar contigo. Haré la reserva en el restaurant para las 8:30 pm. ¿Qué tal si pasamos a recogerte a las 8:00 pm en tu hotel?

– Sí, bien, de acuerdo a las 8:00 pm estaré listo. – le dice.

– Miguel sigue contando: Ese día llegué pronto a casa, sobre las 5 pm. Eva estaba en el despacho trabajando con su ordenador. Entré y dije… Hola!, me respondió que había llegado muy pronto, que si pasaba alguna cosa.

Le dije que sí, que había quedado para cenar los dos con un Doctor que participa en el Congreso que ha finalizado hoy y con el que he hecho amistad.

Me preguntó quién era, de donde era, cómo se llama… Le dije que es un importante médico e investigador, que se llama Jaques y que es de Senegal.

– De Senegal…!!, ¿entonces es…? – me dice.

– Más negro que el carbón. – respondo.

-¿Pero cómo es…?, me imagino que ti te parece bien…, ¿querrá…? – nerviosa.

– Es agradable, buen conversador, físicamente es grande nada gordo, fuerte y fornido, de facciones faciales finas.

– Muy bien, pero… cómo haremos para proponerle… – sigue nerviosa.

– Eva, que quede claro que el resultado es posible no sea el que tú esperas y deseas. Que no te provoque frustración si cenamos amigablemente, nos despedimos y cada uno a su casa… – le advierto.

– Me dice: No, no…, actuaremos con educación, amabilidad, saber estar… la ocasión ha de venir por sí sola… si no viene, como tú dices, para casa.

– Exacto, cielo. Me tranquiliza tu actitud que es, como siempre, la adecuada.

– Sí, sí… pero me estoy calentando…!!, jajaja…. – ya excitada.

-Sigue Miguel: Hice la reserva en el restaurant a la hora que habíamos quedado. Somos clientes conocidos, la cuenta la pasan directamente a nuestro banco. Nos vestimos. Eva se puso un vestido gris oscuro con algún toque de pedrería, largo justo por encima de las rodillas, ligeramente ajustado, escote ligeramente generoso, hombros parcialmente descubiertos, mangas muy cortas, zapatos negros de tacón alto sin ser de aguja. Ligeramente maquillada. Pendientes discretos con un brillante, en la mano la alianza en el dedo y un anillo con un brillante en otro dedo, en la otra muñeca una pulsera de acero muy fina de tres vueltas a juego con una cadena colgando del cuello con una sola vuelta del mismo material .Todo con el estilo de ella: “decir lo que quiere decir, sin decirlo…”. Yo con traje oscuro, camisa blanca y corbata.

– Sigue Miguel: Pedimos un coche Cabify, al llegar al hotel le dije al conductor que esperase. Jacques estaba sentado en una butaca del hall, traje oscuro, camisa blanca y corbata, me vio tan solo entrar, se levantó y vino a mi encuentro. Nos saludamos y fuimos hacia el coche. Eva estaba sentada en medio del asiento, Jaques entró por una puerta y yo por la otra, Eva quedó en medio de los dos. Di la dirección del restaurant al conductor.

– Es un placer señora, encantado de conocerla. – le dice el Dr.

– Es Ud. muy amable Doctor, igualmente.

– Me llamo Jacques….

– Entendido Jacques, gracias. Yo soy Eva.

– Gracias, Eva.

La cena transcurrió muy bien, hablando de diferentes temas, Eva y Jacques hablaban de forma distendida.

Me di cuenta que en alguna ocasión la mirada del Dr. a ella era “especial”, le gustaba, Eva por su parte, alguna vez cuando la miraba, muy disimuladamente le daba pie para que él se sintiera atraído.

Jacques y yo tomamos café y Eva una infusión corta (no es de “clase” que la mujer tomé café con dos hombres… dice ella).

Hablando durante la sobremesa, miré a los ojos de Eva un momento preguntando… a lo que me respondió de forma imperceptible con un ligero movimiento afirmativo de cabeza, por lo que entendí que estaba claro que quería hacerlo con el Dr. Jacques.

Entonces, propuse de tomar una copa en nuestra casa para acabar la velada. El Dr. quedó dos segundos en silencio, se le escapó una mirada de reojo a Eva y dijo:

– Ah!, si a vosotros os apetece a mí también. Tomemos esa copa.

Pedí que nos llamaran un coche y mientras yo me despedía del restaurant ellos dos se encaminaron a la salida, Jacques acompañaba con su mano izquierda la cintura de Eva que se acercó a él ligeramente.

Subimos al coche, yo me senté al lado del conductor y ellos dos ocuparon el asiento trasero. Di la dirección al conductor.

Durante el trayecto la conversación entre todos era amena, distendida, se habló del restaurant, de la comida, del tiempo… en ocasiones giraba la cabeza hacia ellos para comentar algo sobre la conversación. En una ocasión me pareció ver que de forma rápida él apartaba su mano de la rodilla de Eva.

– Sigue Miguel: Al llegar al domicilio, ellos bajaron del coche y se encaminaron al portal de entrada del edificio mientras yo despedía al conductor. Igual que antes, Jacques tenía la mano puesta en la cintura de Eva.

Ascendimos al apartamento, entramos y fuimos directamente al salón. Nos pusimos cómodos sacándonos las chaquetas y corbatas e invité a sentarnos en el sofá. Pregunté qué apetecía tomar…. Los tres coincidimos en que fuera whisky. Eva dijo que la disculpáramos unos momentos, quería cambiarse de ropa y ponerse cómoda, a lo que respondimos: “por favor, claro que sí”.

Fui al pequeño bar del salón, cogí tres vasos anchos, la botella de whisky y lo puse todo en la mesa baja de cristal y madera delante del sofá. Jacques y yo nos pusimos a hablar amigablemente de cosas intrascendentes….

Al rato apareció Eva con un batín largo de fina tela blanca, cruzado, estampado de ramos de flores que se abrocha sólo con un cinturón de la misma tela, llevaba el pelo totalmente recogido atrás con una coleta dejando la cara completamente despejada, se había despojado de los complementos, excepto de la alianza, claro.

Se sentó al lado derecho de Jacques quedando yo a la izquierda de él. Jacques quedó deslumbrado al verla, sin poder dejar de mirarla no pudo reprimir el decir: – Eres preciosa Eva, qué suerte tienen los que están contigo.

– Eres muy amable Jacques, gracias. – le responde.

Abro la botella y sirvo el whisky, brindamos para que a los tres nos sonría la vida y alcancemos todos los objetivos que nos propongamos, chin, chin, chin….

Durante la conversación era evidente que Jacques estaba atraído y excitado por Eva. Ella, a su vez, disimuladamente y muy discretamente le daba pie para que él se fuera envalentonando en su actitud hacia ella.

Me doy cuenta de que no hay hielo en el bar del salón, digo que voy al congelador a por él.

Tomo un tiempo, sin prisa, para coger el hielo, ponerlo en la cubitera y despacio sin hacer ruido me dirijo al salón.

Al llegar, veo a los dos besarse, ella con el batín abierto aún con el cinturón, con las piernas y las tetas fuera a las que Jacques soba mientras se comen la boca, ella con una mano en el cuello de él y la otra en la parte alta de su muslo casi en el paquete.

Al verme, Jaques hace el gesto de separarse, pero Eva le coge la nuca le vuelve la cabeza hacia ella y le mete la lengua en la boca a lo que responde él metiendo la suya y la mano tocando los muslos de ella hasta arriba.

Ella le desabrocha la camisa, mete su mano acariciando su pecho bajando la mano hacia la parte baja. Están así un rato mientras yo hago como que arreglo cosas del bar pero sin dejar de mirarlos.

Los dos están muy excitados, tocándose, comiéndose, ella le pone la mano en el paquete y hace como si acariciase su polla, él ha quitado el cinturón del batín que queda totalmente abierto caído a sus lados, le masajea los muslos hasta las bragas, le coge las nalgas, le chupa las tetas y los pezones.

Llegada esta situación, digo de ir a la habitación grande de invitados que tiene el baño incorporado.

Sin decir palabra se levantan, Eva se ajusta el batín, Jacques lleva la camisa abierta por fuera de los pantalones, ella me mira y con la cabeza me hace un gesto de que vaya con ellos, vamos los tres a la habitación.

– Sigue Miguel: Eva se tiende en la cama con el batín aún puesto mientras nosotros dos nos sacamos el calzado y la ropa quedando los dos en bóxer. Jacques se tiende al lado derecho de ella, yo a su izquierda paso mi brazo por detrás del cuello de ella quedando su cabeza recostada en mi brazo.

Él le abre del todo el batín, la acaricia, se comen la boca, Eva le acaricia todo el cuerpo y se para en el bóxer que aprieta por fuera lo que nota dentro, sin pensárselo mete la mano por arriba del boxer baja la mano y saca la polla de Jacques que se la queda mirando en su mano y exclama…. madre mía…!, Jacques sonriendo le dice:

– Te gusta lo que tienes en la mano…? – le dice él.

– Que polla, es enorme…!, que bonita…!, me encanta…!, la quiero toda…!!!

– Sácame el bóxer y verás todo lo que tendrás…

Eva lo hace y aparece todo el aparato genital de Jac, su gran polla negra junto con sus huevos. Eva coge la polla, la acaricia con suavidad igual que hace con sus huevos, pasa la lengua por los huevos y por toda la polla varias veces que crece poniéndose tiesa y firme. Él le soba las tetas que se le han puesto tensas y duras como sus pezones.

– Miguel, sácale las bragas a tu mujer…. – me dice Jac.

Se las saco, Jac le acaricia los muslos, sube hasta el coño, le pone la mano encima, lo acaricia bien, a Eva le sale un gemido…mmmmm…

con el dedo medio de su mano derecha (gran dedo) acaricia el coño separando los labios, pone el dedo en la entrada del coño, lo acaricia y sube el dedo hasta acariciarle el clítoris lo que provoca que Eva arquee las caderas y gima mmmmmm…

Baja el dedo y se lo pone en el ojete del culo acariciándolo suavemente.

– Eva le dice Espera… y me dice: trae el frasco rojo que hay el primer cajón del tocador de nuestra habitación….

Es un frasco de gel lubricante que cojo y lo llevo a la habitación. Me tiendo al lado de ella y le digo en voz baja:

– ¿Sabes para qué es…?

– Si.

– ¿Quieres que te lo haga…?

– Si.

Sabiendo lo que iba a pasar, colocó un cojín debajo de Eva en la parte baja de los riñones para elevar sus caderas.

Le doy el frasco a Jac que saca un poco de lubricante y se lo pone en el ojete del culo acariciándolo, pone más introduciendo un poco dentro, a Eva le gusta….

Saca más lubricante, se embadurna todo el dedo y lo coloca en la entrada del culo. Le digo a Eva:

– ¿Sabes lo qué va a hacer…?

– Si.

– ¿Lo quieres…?

– Síííí…

Jac empuja el dedo que entra en el culo….

– Lo está metiendo, me lo mete, me lo mete, qué bueno, me lo ha metido todo…. aa aa.… me folla el culo…. me lo está follando…. – gime ella.

Él, sin sacar el dedo del culo, se desliza hacia abajo, pone su boca en el coño y lo empieza a lamer con su gran lengua roja…

– oohh…. ffffff…… aa.. Miguel muérdeme las tetas…!! – me dice.

Eva y Jac están ardiendo de excitados, él haciendo que tenga gusto y ella teniéndolo. A la vez que le magreo las tetas, ella tiene cogida mi polla que se la mete en la boca de vez en cuando.

Jac saca el dedo del culo, la coge por las nalgas mete su boca en el coño y le chupa y lame el clítoris con ganas con su gran lengua.

– aa aa.. fu fu… asíiiiiiiiii…… aayyy aayyy…. – gime ella.

Arquea las caderas con las piernas temblando…. – y exclama gritando…

– aaa aa… me corrooo, no parees, aa aa…… AAAAaaayyyy… aaaayy… uufff…… madre de Dios…. ffffff… qué bueno Jac… qué bueno… cómo me he corrido…!! buuf…

La cara de Jac ha quedado empapada de flujo del coño y a ella le baja flujo por las entrepiernas. Eva va al baño y luego va Jac.

Se tienden en la cama, yo voy al salón a por los vasos y la botella de whisky, sin ninguna prisa para volver a la habitación.

– Sigue Miguel: Al volver están acostados uno al lado de otro. Están hablando de cosas cuando Eva le dice:

– Buuff…!! qué bien…!… ¿cómo estás Jac?…

– Bien… pero esto no es todo…

– No, claro que no… me tienes que follar… quiero que me folles…!!.

– Te voy a follar como una puta perra…

Se besan, él le magrea las tetas y ella le pajea la polla negra que se le pone tiesa como una columna.

La pone a cuatro patas, le separa las piernas y me dice:

– Ven a ver de cerca como le meto mi polla a tu mujer y la follo.

– Ven, cariño, ven… – me dice ella.

Ella se apoya con los codos, me acerco y me coloco agachado pegado al muslo derecho de ella, él coge su negra polla y me enseña como es de grande, pone la punta en la entrada del coño, Eva emite un gemido mmmm… él empieza a empujar lentamente la polla metiéndola poco a poco…

– ooh… qué grande la noto… cariño ¿lo ves cómo me la mete…?

– Si… ¿te gusta…?

– Eva: Siiiii….

Empuja más metiendo más polla dentro del coño de ella que ahora gime con más fuerza:

– Eva: aaaah… siiii…. síííííí…

Cuando tiene un buen trozo de polla dentro retira un trozo y de golpe se la mete toda entera dentro.

– Eva: AAA…. qué polla…qué gusto…. la siento toda dentro me toca todo…

– Sácala toda y vuelve a metérmela… – le dice.

La saca toda, la vuelve a poner en la entrada del coño y ahora de un solo golpe se la mete toda hasta los huevos.

Eva se deshace gimiendo, casi gritando…. la vuelve a sacar y vuelve a hacer lo mismo. Yo, a menos de dos palmos del coño y de la polla, veo cómo cada vez entra toda esa polla negra y grande en el coño de mi mujer.

Jac empieza a follarla embistiendo y le da dos cachetes en las nalgas.

– Eva: Siiiii…. fóllame va FÓLLAME… pégame más… DAME… dame…

Éll la folla con más ímpetu dándole cachetes en las nalgas que se le van poniendo coloradas.

– Cariño, ¿estás viendo cómo ese negro me folla y me pega… lo ves…? que bueno…!! la tengo toda dentro, toda, qué gusto me da…. aa aa.. – me dice ella.

– Si… lo estoy viendo…

– Ven… bésame…

Me acerco a su lado, nos besamos comiéndonos las lenguas y la boca mientras él le está dando fuerte bombeando la polla entera…

– aa aa ffffff aa qué bueno… así asíii… dame más… másss… – gime Eva.

Él la coge por arriba de los muslos y le da bien y fuerte.

– oo… sí sí…así asííí… fffff… cariño estoy a punto de correrme… mírame a la cara cuando me corra… mírame…. – me dice.

– Si cariño, córrete…

Él, incansable, la está follando como a una perra…

– así así asiiiii… va va QUÉ GUSTOOO AAA AAA AAaayyyy… aayyyyy… Dios mío, Dios mío…. ya ya ya…. fffffff…

Le saca la polla, se da la vuelta y ella le dice:

– No te has corrido, yo ya me he corrido dos veces….

Jac la mira y le dice que se siente en el borde de la cama con las piernas colgando y abiertas. Ella lo hace y él se pone delante de ella entre sus piernas, coge su polla y le dice:

– métetela en la boca y sácame toda la leche….

Ella coge la polla negra que está como un cañón de larga y gorda, acaricia los huevos, le pasa la lengua varias veces de arriba abajo, abre bien la boca se mete un trozo dentro y la mama un poco…

– jjjjjjjj…. oooh que boca tienes… que caliente, va métela, mama esta polla….

Eva va metiendo más polla en su boca chupándola…

– ooooh… qué bueno… así… más… más… más perra más….

Ella mete la polla entera hasta el fondo de su boca, aguantando un poco así hasta que le da una arcada -aarrjjjj… sacándola llena de baba. La vuele a meter en la boca y la mama metiendo toda la polla en la boca.

– mm… glglglgl… aaa… que buena… mmmm… glglglgl….

– Qué bien la chupas puta zorra…. aaa… así así….

Ella la sigue mamando con ganas metiendo toda la polla hasta el fondo de la garganta hasta que le da la arcada, la saca toda llena de saliva y se la vuelve a meter en la boca siguiendo chupándola…

– aaaaa…. aaa…. me voy a correr, me voy a correr en tu boca… te voy a dar toda la leche… sigue… sigue… sigueeeee…. – exclama Jac…

– Sí sí sí… dame tu leche, la quiero toda, va dámela, dámela… glglgl glglgl… glglglgl…

– Jac se corre: AAA… AAA… TOMA TOMAAA tomaaaaa….

Le sujeta la cabeza le sale un chorro de leche que Eva traga de golpe, le folla la boca, a cada embestida le sale un chorro que le llena la boca tragando la que puede… le sale mucha leche por los lados de los labios que le baja hasta las tetas…

Jac saca la polla de la boca llena de leche, le tapa la nariz con los dedos y Eva traga toda la que tiene en la boca…. le suelta la nariz y abre la boca para respirar sin la leche que ya ha tragado… le coge la polla se la mete en la boca y la chupa sacando la última leche que le queda tragándola… él se agacha y le mete la lengua en la boca mientras ella tiene la polla en la mano…se dan las lenguas comiéndose bien la boca…

– Sigue Miguel: Eva va al baño y se tiende en la cama, Jac también va al baño y se tiende al lado de ella. Yo me tiendo al lado de ella que queda en medio de los dos. No hacemos comentarios, veo que ellos están cogidos de la mano.

Eva dice que tiene mucha sed…. me levanto y despacio voy al frigorífico a por agua, soy el camarero de fiesta….

Llevo los vasos y dos botellas grandes de agua fría, sirvo el agua, todos bebemos, ella dos vasos…

Nadie habla de nada, tumbados, relajados… hasta que Jac dice:

– Qué maravilla de encuentro… besando la boca de Eva….

A ella se le va la mano a la polla de él…. le da otro beso más largo y acaricia su polla que crece…

– Jac dice: Hagamos un “fin de fiesta…” ¿que os parece…?

– Sí, bien… ¿verdad cariño…? dirigiéndose a mí.

– Si, si… bien. ¿en qué piensas Jac…? – digo.

Jac se vuelve hacia ella la besa, le acaricia el coño, ella le pajea la polla que la vuelve a tener como una columna. Se queda tumbado de espaldas, coge a Eva se la pone encima mirándole a él con las piernas abiertas. Le magrea las tetas y le dice:

– Coge la polla y métetela toda entera en tu precioso coño….

Eva la coge, pone la punta en la entrada de su coño y va bajando el cuerpo hasta que tiene toda la polla dentro, pone las manos en los muslos de Jac y va subiendo y bajando follando….

– Eva le dice: Qué bueno… aaa…. te estoy follando…. así así, ¿te gusta… te gusta que te folle?… dime si te gusta perro… dímelo….

– Si, sí, me gusta que me folles así…. me gusta…. fffff……

De golpe la coge y la tumba encima de él quedando sus tetas pegadas a su pecho con el culo arriba en pompa y mirándome me dice:

– Por el culo…!

– Aaaah… nooo… que tengo este pollón dentro…. – exclama Eva.

No digo nada y cojo el lubricante, se lo pongo en el ojete del culo acariciándolo, con el dedo le meto más dentro, me embadurno la polla. Ella está tumbada encima de Jac con toda la polla dentro de su coño apoyada por los codos sin decir nada.

Apunto la polla en el culo y empujo entrando un trozo de polla…..

– aayyyy…. – exclama

Sigo empujando más…

– aayyyy…. va métela métela…. no pares…. – dice.

Empujo de golpe y se la meto toda dentro del culo.

– aayyyyy…. toda dentro…que buena tu polla cariño…. mmm….

Empiezo a follar su culo, al principio despacio y cada vez más fuerte…

Le follo fuerte su culo con la polla de Jac quieta dentro de su coño.

– aaa si sii siii…. dame cariño, dame fuerte fuerte… cómo me gusta… – dice ella.

Con lo excitado que estaba me vino pronto:

– Uf uf uf… niña… que me voy a correr ya ya…aa aa…

– Sí, amor mío… córrete en mi culo, córrete… va va dame dame así…

– Me corro en su culo… aaaa… toma TOMA OOHH fffff…. ffffffffffff…

– Siiiii… cariño…. siento tu leche…. qué bueno… cómo me gusta…. – me dice.

Dejo la polla dentro un momento, se la saco y limpio la leche que le sale del culo con la toalla.

Eva se endereza con las manos apoyadas en sus muslos. Él le magrea las tetas, empieza a follarla, ella acompaña con las caderas el bombeo de la polla cada vez más rápido y fuerte, se ve como la polla entra toda sale un buen trozo y vuelve a entrar toda entera en el coño.

Ella gime, jadea, casi grita:

– aaa… aaa… estamos follando nos estamos follando… qué bueno… que polla tienes… la quiero toda dentro… toma… dame… dame fuerte… va va…. así así… aa.… aa…

– Te gusta como follamos guarra…, ¿te gusta follar conmigo… te gusta…?, dime cómo te gusta… dímelo… toma mi polla… toma toma…

La está follando metiendo toda la polla embistiendo con sus caderas haciendo que cada vez le entre entera, le magrea las tetas, la coge por la cintura… ella está con la cara roja de caliente y excitada acompañando las embestidas con sus caderas.

– Síííííí…. oohhh.. me gusta follar contigo… me gusta tu polla… la quiero toda así, así… toda dentro… qué polla…!!, me gustas tú…!, me gustas… dame dame…. toma mi coño… toma mi coño…

Llevan un rato follando así cuando Jac resopla…

– uaaa… uuumm.. aa aa me voy a correr ahora, me voy a correeer…

– Sí, sí, sí… córrete córrete… va va quiero la leche quiero tu leche, va va no pares dame fuerte que yo también me voy a correr ahora… va va mmmm…

– Jac ya se corre: UU.. AAA JJJJJJJ TOMA toma toma… buuffff aj aj ajjjj…… aaa…. aa….fffff ffffff….

Cada “toma” era un chorro de leche en el coño de Eva… que al mismo tiempo…

– Se corre ella: OOH… AAA QUE ME VUELVO A CORREEER… cuanta leche… aaaayyyyy…. mmmffff… Dios de mi vida… cómo me he corrido…!!…. buuuffff…. nos hemos corrido los dos… los dos… buuff….

Quedamos los tres tendidos unos momentos en la cama sin decir nada.

Eva se levanta y dice que va a ducharse al baño de nuestra habitación. Jac se ducha en el baño de la habitación donde estamos, luego lo hago yo. Empezamos a vestirnos los dos, él con camisa corbata y chaqueta yo me quedo sólo con el pantalón y la camisa sin corbata.

Durante este rato Jac me comenta que ya conocía la ciudad, que había estado un par de veces y que en el Congreso ha quedado con algunos colegas para asistir aquí a unos eventos sobre la especialidad que se celebrarán en el Hospital… aún sin fecha definitiva.

Decidimos intercambiar nuestros números de teléfono particulares.

Al pasar al salón Eva estaba sentada en el sofá con un vaso de agua en la mano, llevaba puesto un batín distinto y se había soltado el pelo, se levantó y vino hacia nosotros.

– Eres una mujer excepcional Eva, no podré olvidar el día de hoy… – le dice Jac.

– Eva: Eres una gran persona Doctor Jacques, ha sido maravilloso, he estado muy a gusto contigo, ha sido un placer. Te deseo lo mejor.

– Jac: Igualmente Eva.

Se despide besando la mano de Eva mirándole a los ojos, ella le sostiene la mirada…

Recibo en el móvil el aviso de que el coche que había pedido espera en la puerta del edificio. Acompaño a Jac hasta el coche, doy la dirección del hotel al conductor y liquido el trayecto. Nos damos fuertemente la mano mirándonos a los ojos como despedida y sube al coche. Espero a que el coche arranque y se vaya.

Regreso al apartamento, Eva ya se había metido en la cama leyendo alguna cosa, yo me desvisto me acuesto y ella cierra la luz del aplique. Nos dormimos prácticamente de inmediato.

Llegado a este punto en el que finaliza el relato, nos quedamos los tres unos momentos en silencio. Marta le preguntó si Eva sabía dónde estaba ahora él porque era tarde. Dijo que Eva estaba en Granada para algo de sus cosas, que volvía al día siguiente. Marta dice que sí, que en la cafetería del periódico le había comentado que iba a Granada para un tema de arqueología o algo así…

Le invitamos a comer algo con nosotros pero dijo que no, que prefería irse a su casa. Nos despedimos y se marchó.

Fuimos a comer algo a la cocina. Teresa nos había dejado preparada una ensalada y una tortilla de patatas (en otra ocasión explicaremos quiénes son Teresa y Pilar).

Nos servimos dos copas de vino, nos sentamos a la mesa y dije:

– Vaya con lo que nos ha contado… me ha dejado sorprendido de verdad, además detallando tanto cada situación… con las palabras exactas, las expresiones… lo tiene todo grabado en la mente, en la cabeza… – digo.

– Creo que Miguel necesitaba sacarse esto de encima, no guardarlo sólo para él, contarlo a alguien… me ha parecido algo afectado… – responde Marta.

– Sí, será lo que dices y para esto creo que nosotros somos los adecuados por la buena y fuerte amistad que nos une.

– Entonces el finde que estuvieron en casa en Cambrils esto ya había pasado… – comenta Marta.

– Sí, ha dicho que pasó a primeros de este mes.. – digo.

– Pues lo pasamos bien, no hubo nada extraño. Lo que no sé es si le dirá a Eva que nos lo ha contado…

– No lo sé, pero en todo caso nosotros no haremos ningún comentario, si acaso será ella la que lo haga, si no, nada. – respondo.

– Claro…!!, a mí también me ha dejado muy sorprendida. Pero… de hecho no es ni hay nada grave… ha sido algo que han acordado los dos… y ha salido muy bien…algo nuevo y excitante… Pues felicidades.!!!.

– Felicidades creo que sólo para ella, recuerda que por lo que ha contado, él prácticamente no ha intervenido en el juego, muy poco y cuando lo de la doble penetración fue el Doctor que le dijo que lo hiciera. – Digo.

– Marta: Sí…. ha dicho que hacía de camarero… – dice Marta.

– Por eso lo digo.

Voy a por dos yogures, cuando vuelvo a la mesa Marta está pensativa absorta con una sonrisa, sin mirar a ningún sitio.

– Eh… ¿en qué estás pensando que te hace gracia…? – le digo.

– Ah… pues en que me parece una experiencia fenomenal y muy excitante, y teniendo en cuenta como es lo que Miguel tiene entre las piernas… cómo debe ser lo que lleva el Doctor y se lo dio a Eva… – me dice.

– ¿Quieres decir que te gustaría algo así…?

– He dicho que es excitante y por lo que ha dicho, Eva disfrutó mucho, mucho…

– ¿Estarías dispuesta… te gustaría tener un encuentro como el de Eva…?

– No he dicho exactamente que quisiera hacerlo… – responde Marta.

– Tampoco has dicho que no…

– No, no lo he dicho…

– Entonces…. ¿quieres que tratemos esto…? – le digo.

– Cariño, vamos a acostarnos que es tarde…

– Sí, vamos…

Esto es todo, amigos. Es lo que hay, sin más comentarios.

Saludos