Mi jefe

Mi jefe

Esta historia es verídica, soy una chica de 22 años y tengo que reconocer que mi debilidad son los hombres mayores que yo, eso me ha llevado a tener relaciones con personas casadas en varios ocasiones, no eran relaciones duraderas pero me dieron experiencia en el terreno sexual y así aprendía a disfrutar al 100% de mi cuerpo.

Con estos antecedentes de no de extrañar que mi atención, al entrar a trabajar por primera vez en mi vida, se centrara en mi jefe, era un hombre de unos 50 años, canoso, buena figura para su edad y un paquete en su entrepierna que prometía mucho, pero lo que más morbo me daba era su trato duro y exigente, es el tipo de jefe que no duda en abroncarte si haces algo mal, cada vez que levantaba su voz recriminando algo en la oficina se me hacía el chichi agua.

Creo que se decidió a invitarme a pasar ese fin de semana en su chalet de la sierra porque notó como me le miraba con interés, incluso en alguna ocasión no pude evitar que me sorprendiera con la mirada fija en su paquete, lo cierto es que la atracción entre ambos era evidente y camufló su invitación con la excusa de que un jefe debe conocer a sus empleados, eran tan evidentes sus intenciones que no pude evitar guiñarle y mostrar una sonrisa pícara mientras aceptaba su invitación, eso despejó sus posibles dudas porque se despidió de mí dándome una palmadita en el trasero soltando una obscenidad (algo así como que ese culo era para ser llenado a base de pollazos y que me iba a sentar muy bien el aire de la sierra).

En el resto de la semana su trato fue como siempre y ya el sábado por la mañana quedó en recogerme para llevarme en coche, fué una hora en coche y la verdad es que el muy cerdo tenía una casa de lujo con piscina interior y exterior, jacuzzi, dos plantas de habitaciones, estaba montado a todo tren.

Me llevó a comer a un restaurante próximo y luego fuimos a la piscina de su casa , era un día de sol y nos apetecía ir ligeros de ropa, me puse un bikini de dos piezas de su hija un par de tallas menor que la mía, parecía una puta de esas de barra y la verdad es que al verme se quedó bastante complacido, él llevaba un tanga que dejaba marcado su paquete, yo estaba a tope y me puse a mil cuando me dijo que no era necesario que tomara el sol con el bikini ya que se quedan marcas en la piel que resultan bastante ridículas, yo me hice un poco la estrecha comentándole que me daba vergüenza a lo que me respondió bruscamente:

– ¡mira zorra , los dos sabemos a lo que has venido aquí así que deja de hacerte la santa, quítate ese bikini que lo estás dando de sí y mi hija se va a dar cuenta de que se lo ha puesto alguien!.

Me sorprendió ese tono, pero en seguida me dí cuenta que mi jefe era de esos tipos bruscos con las chicas que querían dejar claro desde el principio quién era el que manda en la relación, yo me dejé llevar ya que soy una chica bastante sumisa ante el sexo contrario,y de hecho me estaba excitando una barbaridad el sentirme como un simple cuerpo ante los deseos de este hombre.

Me quité la pieza de arriba dejando mis senos al aire y a la vista de mi jefe, ya tenía algo erectos los pezones y se mostraban duros y desafiantes ante lo que estaba por ocurrir.

¡-Venga guarra y ahora quítate el tanga. quiero verte ese culo de zorra que tienes!.

Enseguida obedecí para no enfadar a mi superior, dejando mis cachetes desnudos ante su cara, mientras , se tocaba el miembro por encima de su minúsculo bañador.

¡Joder , que buena que estás cacho puta, sabes? te voy a follar sin condón espero que tomes algo porque me gusta hacerlo sin plásticos. (la verdad es que tomaba la píldora pero para darle más morbo le dije que no tomaba nada, esto no pareció preocuparle y empezó a decir que el controlaba y que lo echaría fuera)

Estaba magreando mis senos y mis glúteos mientras restregaba en mí su paquete, yo totalmente entregada dejándole hacer, era un experto y sabía donde tocar, enseguida llevó su mano a mi entrepierna y comenzó a tocarme el clítoris, me lo notó mojado y comenzó a decir que era una zorra, una puta… lo que producía que mi chichi manara más y más, él se daba cuenta y no dejaba de decirme barbaridades como que me iba a meter más polla que nadie, que se lo había pensado mejor y se correría dentro… me puse como loca y me corrí enterita, el primer orgasmo del día.

Estaba con el tembleque en las piernas por el orgasmo y ya me estaba poniendo de rodillas quitándose el bañador, !venga furcia a mamar polla que lo estas deseando¡ (y era cierto), me quedé unos instantes contemplando ese pene que se me mostraba, la verdad es que cumplía con todas mis expectativas, estaba totalmente descapullado y con la punta roja oscura, tenía gordas venas en el tronco que eran necesarias para hacer crecer esa tranca, era gorda, la más gorda que había visto, no era muy larga pero no estaba mal y tenia unos huevos enormes que colgaban por detrás de su barra.

Como vió que dudaba me cogió del pelo con una mano y con la otra llevó su miembro a mis labios, acarició su punta en mis labios hasta que me ordenó sacar la lengua a lo que enseguida accedí, me gritó que le lamiera los cojones mientras se masturbaba, le daba lagos lametones mientras veía que se tocaba en la punta de la polla con la mano, a veces paraba y me sacudía con su polla en mi cara , estuvo así un buen rato hasta que decidió que ya era hora de disfrutar de mi coño , me acostó en una tumbona y se colocó dispuesto para la penetración.

Restregó su gorda punta por toda mi raja y con una leve presión comenzó a introducirme su carne en mí. !aaaaaah , que placer zorraaaaaa¡ , estaba notando un gran placer, creía que iba a costarme recibir aquella polla pero la lubricación era perfecta y en seguida aumentó el ritmo ante la falta de dificultad en el metesaca.

-¿Cuantos años tienes guarra?

-22 mi señoorrrrr, mmmmm

-y con 22 eres tan zorra?, con 40 años vas a tener que meterte las pollas de 2 en 2 para calmar el calor de chocho, furcia¡.

Me hizo cambiar de postura poniéndome a 4 patas, enseguida siguió con su brusco metesaca y parece que le llamó la atención mi anito.

-Dime la verdad puta, ¿este culo ha recibido polla? lo tienes abierto

-Si(ya dije que tenía experiencia, mi confirmación pareció agradarle y para este macho era necesario dejar su sello, era obvio que mi anito iba a recibir su ración)

No esperó mucho para empezar a estimular el ano, en cuanto notó mi segundo orgasmo se puso a escupirme y meterme dos dedos atrás, todo mientras seguía con sus embestidas, yo disfrutaba como nunca.

Me colocó mis manos en los glúteos para que me los separara y colocó su miembro en la entrada de mi ano, mi jefe no era un tipo muy delicado ni yo tampoco lo necesitaba así que pronto tenía toda su tranca en mi interior, me producía una mezcla de dolor y placer que me encantaba , la dejó un rato parada dentro y al rato inició pequeños movimientos de cadera como si disfrutara de los gritos que estos me provocaban (yo creía que me dolería más por su tremendo grosor pero en cierto modo ayudaba ya que no se le ponía tan dura como otras pollas que he tenido dentro por su grosor).

Pronto comencé a tocarme el chichi mientras mi macho me follaba el culo, nuestros gemidos se acompasaban y eran cada vez mayores, no pude evitar el tercer orgasmo, en cuanto mi jefe notó mis convulsiones golpeó aún más duro para provocarse la eyaculación, en cuanto notó que le venía me hizo cambiar de postura dándome la vuelta diciendo:

!aahh zorraaaa quiero que la veas, no verás una corrida como esta en tu puta vida, guaarra miralá te la has ganado¡ con la espalda en la tumbona y las piernas levantadas me volvió a introducir el pene en el ano unas pocas embestidas más y al rato cumplió su promesa de darme su lechada,… y qué lechada! no exageraba cuando decía que no vería una corrida como esa, ahora sabía para qué servían esos pedazos cojones,eran una fábrica de leche, estuvo soltando grandes corridas durante una eternidad, salían con fuerza y aunque su intención era dejar la leche en mi barriguita algún disparo salió hasta llegar a mis tetas, me dejó toda pringada de semen.

En cuanto soltó toda su carga volvió a meter su cosota en mi ano para que notara su bajada dentro, mientras ,nuestras lenguas se encontraban en un beso lascivo, ambos sabíamos que habíamos encontrado un cómplice de juegos para mucho, mucho tiempo.

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