Isla Margarita III

Abdón se sentó junto a su esposa sobándose el pené, haciendo muecas y gesticulaciones grotescas se veía seriamente excitado, jamás había visto algo semejante, respiraba fuertemente como si fuera un animal, solo faltaba que sacara la lengua para recordarme a nuestro perro.

Veía a Sofia con la mirada muy torva, se jalaba el miembro y se detenía cuando parecía eyacular, con la otra mano tomaba su copa dando frecuentes y grandes sorbos, está completamente fuera de sí, Maru lo veía entre apenada y excitada besándole las orejas y el cuello, Roberto salió por más hielo al pasillo, Sofía hablaba con Adriana desde su posición en la cama cosas que no recuerdo (seguíamos sentados en la alfombra), me sentí nuevamente tenso ya que Abdón me tenía muy nervioso por su actitud por demás Elocuente, aunque no lo veía directamente ya que mi atención estaba con Sofía y mi esposa, notaba que se seguía masturbando mientras hablaba con su esposa. Pero yo tomaba las cosas más naturales habíamos traspasado una frontera, ya no me molestaba la presencia de mi mujer ante los desfiguros de Abdón, deseaba ya irme y estar con ella en nuestra habitación para hacerle el amor en señal de solidaridad, dormir hasta tarde y aprovechar nuestro día libre, veía a Adriana diferente, era la misma pero la sentía más mujer, la deseaba, verla ahí sentada en una amena charla con Sofía, con su vestido negro, con su postura elegante, reía y conversaba haciendo gestos y ademanes, parecía que los demás no existíamos, me di cuenta cuanto amo a mi mujer.

Mi vaso estaba vació y necesitaba otro trago, me costaba trabajo levantarme e ir por otro por no tener que pasar frente a Abdón y su mujer, pero Sofía me pidió de favor les sirviera a ellas así es que sin pensarlo más, dije con permiso pasando de largo, vi como Maru le sobaba los testículos, les di la espalda y cuando preparaba los tragos sobre el servi-bar, se acercó Abdón a prepararse los suyos, balbuceo algo que no entendí pero parecía un chiste ya que se río el solo, se seguía sobando y no pude evitar verle el miembro al servir las copas, era muy grande y negro, debo decir grandísimo, me causo repugnancia ver como tomaba los pocos hielos con la mano que se masturbaba y encontrar en el recipiente pequeños pelos púbicos negrísimos y ensortijados, se retiró no sin antes mirarme con su eterna cara sonriente y ojos rojísimos, vacié los tragos ya que sospechaba que los hielos estaban «contaminados» y salí a buscar a Roberto quien se tardaba muchísimo con el hielo, no lo vi en el pasillo y me dirigí a la recepción, les pregunte por él y me informaron que lo vieron cruzar la calle ya que buscaba cigarros, solicite un nuevo recipiente, entonces llego Roberto, con cigarrillos y algo de botana, me pregunto que como me sentía, le dije que ya más tranquilo, que nos tomábamos «otra vez» la última para retirarnos, asintió con su cara de aspecto noble y paternal, le platique el detalle de los «pelitos» y se río de buena gana, me dijo que le daba un poco de pena con Abdón pero que ya estaba muy «tomado», asentí y recogimos el hielo.

En la habitación las cosas no habían cambiado mucho, mi esposa estaba sentada en la cama con Sofía en amena charla, colocamos las cosas, Roberto se dirigió al baño, servi los tragos con buen ánimo, me sentí muy bien, no estaba ni cansado ni nada, cuando volteo veo algo que no note al entrar ya que evitaba ver a Abdón, pero que me hizo comprender por qué Roberto se fue tan rápido al baño. Abdón estaba totalmente acostado Maru tenía su miembro en la boca y era ella quien masturbaba a Abdón, le decía constantemente » ya papito, dame tu leche» Maru tenía la blusa abierta y los senos (de muy buen tamaño) le colgaban y los restregaba en las piernas de su esposo. Abdón gruñía y decía obscenidades, pase sobre de ellos les entregue los tragos a las mujeres, Adriana me tomo de la mano acercándome cariñosamente, Sofía veía a Abdón y Maru y los señalaba con la mano, » estos tíos sí que son temperamentales» dijo Sofía al tiempo que reía con Adriana, entonces Abdón eyaculo sobre Maru, entre gritos que seguramente oyeron en todo el hotel, salió Roberto acercándose a nosotros, nos miró como disculpándose, le dije » no te preocupes Roberto, ya nada nos asusta» me senté junto a mi esposa, y mire por primera vez a la pareja de puertorriqueños, lo mismo hicieron los demás, sin decirnos nada, veíamos el show, Adriana me besaba frecuentemente, le daba pequeños sorbos a su copa y volvía a mirarlos, Roberto le acariciaba las piernas a su mujer, Maru exprimió con su boca completamente a Abdón, de pronto se paró y fue al baño, escuchamos el ruido de la ducha, Abdón seguía acostado, parecía que no se daba cuenta de nuestra presencia ya que se quitó los pantalones y la camisa dirigiéndose al baño en calzoncillos, nos quedamos mudos y reímos al mismo tiempo, bese a Adriana con un beso muy apasionado como hacía años no nos dábamos, un beso largo y cálido, note su respiración agitada, sentía su pecho que se agrandaba, nos dejamos caer sobre la cama sin dejar de besarnos, nos acariciábamos la cara, los brazos, la espalda, me olvide de todo, estaba muy excitado y lo atribuía a esa rara nueva sensación que me provocaba mi Esposa.

Roberto y Sofía se fueron a la otra cama, se besaban y se acariciaban platicando y riendo, nos veían desde su cama, me imagine que también ya querían estar solos, Adriana me jalaba cada vez que me incorporaba, la note muy excitada ya que me empezó a besar en el cuello y en el pecho, «es hora de irnos mi amor» le dije al oído, pero no me escuchaba, note una erección y me cubrí con Adriana, para no ser visto por los españoles, así es que la situación se tornaba embarazosa, no había notado que Adriana estaba un poco tomada, se había desinhibido completamente, me abrazo montando una pierna, el vestido se le subió un poco, su respiración era cada vez más agitada, me besaba con fuerza, me lastimaba los labios, se subió completamente arriba de mí, mire sobre su hombro ya que sentí una sombra, era Abdón que estaba de nueva cuenta sentado en el piso justo enfrente de nosotros, completamente desnudo recién bañado y se masturbaba nuevamente viéndonos o viendo a Adriana de espaldas, quien frotaba su cuerpo lascivamente contra el mío, subía una pierna y me metía su rodilla entre mi miembro, la falda la tenía bastante levantada y me imagino que Abdón le veía las pantaletas, llego Maru con una toalla en la cabeza y otra cubriéndole el cuerpo, se incorporó con Abdón, entonces sentí una enorme excitación, me excitaba que Abdón nos mirara, me excitaba, ver a Maru nuevamente succionándole el pené, Abdón le quito las toallas a Maru, me quede de Una pieza, al ver que Maru también estaba completamente desnuda, ella se para a acomodar las toallas y note un cuerpo aunque pequeño muy bien formado, con senos grandes y cintura breve, Maru se sentó sobre él pené de su marido y vi claramente desde mí incómoda posición (ya me dolía un poco el cuello), como se introdujo poco a poco el enorme instrumento de Abdón, Maru empezó a cabalgar a Abdón con un buen ritmo, los dos gemían y hablaban, Adriana voltio a verlos y se quedó unos instantes viéndolos para volver a besarme y acariciarme con mayor vehemencia, Sofía y Roberto estaban muy serios viéndonos a las dos parejas, Roberto la abrasaba y le besaba la nuca, Sofía seguía moviendo las piernas, de pronto nos dijo a todos » señores y señoras, momento!!», todos volteamos a verla, Maru bajo el ritmo y voltio desde su posición, Adriana se incorporó un poco sobre mí y Roberto seguía besándole la nuca, «vamos a poner orden» prosiguió, «les propongo un juego erótico, ya estamos completamente desinhibidos, terminemos la terapia, que les parece?». Yo tenía una enorme erección, sin darme cuenta ya qué acariciaba los senos a mi esposa y ella me tocaba él pené sobre el pantalón, Maru se «desclavo» y se sentó junto a Abdón acariciando levemente su pené, «eso suena interesante, todo lo que sea calentura adelante» dijo Maru, » y ustedes?» Nos preguntó, no contestamos, «okey, el que calla otorga» dijo Sofía, «se trata de lo siguiente, mientras los veíamos a Roberto y a mí se nos han venido una serie de locuras a la cabeza, vamos a jugar a «adivina quién?» se la saben? No?, Bueno se trata de que los chicos se desnudan y se cubren con una sábana como fantasmas a la cual le hacemos un pequeño corte por el cual introducen su pene, nosotras una a una nos vendamos los ojos y ponemos las manos en nuestra espalda, ellos se acuestan en la alfombra (los tres al mismo tiempo) nosotras vamos por turnos a besarles el miembro a cada uno adivinando cual es el de su respectiva pareja, e intentando adivinar a quien pertenece los otros dos, al finalizar la que haya perdido le aplicaremos un castigo, les parece?? Si no díganmelo y no ha pasado nada vale?»

Me quede mudo pero muy excitado, lo analice un poco y me di cuenta que me excitaba la idea de que me besaran el miembro las tres mujeres, era solo un juego, ni siquiera nos veríamos las caras, aunque me preocupaba un poco el castigo y si perdía Adriana?, Entonces caí en cuenta que ella también besaría los miembros de los otros!!, Recordé el enorme, asqueroso y prieto «fierro» de Abdón, en esas cavilaciones estaba cuando vi a Abdón arrancar una sábana de la otra cama, hacerle su no tan chico hoyo e introducir su negro pene, hasta nos modelo al tiempo que brincaba y le colgaba su aparato, la verdad me dio risa e igual a Roberto quien con más calma tomaba su sabana, Maru se sobaba las manos y decía «yo primero!!» Sofia buscaba las vendas para los ojos, y …Adriana me entregaba mi sabana!!!.

Me metí en mi sabana, me desnude ahí dentro, no se veía casi nada el exterior, me recosté e introduje mi tímido miembro en el orificio, perdí mi erección, me puse nervioso, sentí pena ya que mi orgullo de hombre estaba fallando, me cruzo por la cabeza el hecho de hacer el ridículo como si se trataran de las olimpiadas, «listos??!!» grito Sofía «ahí va Maru», pensé «para colmo de males va a empezar esta ninfomaníaca, de seguro va a comentar algo al ver mi instrumento muerto», escuche chasquidos de besos » este es Juan» dijo Maru, entonces me di cuenta de mi anonimato y pensé «bueno al que no se le paro en consecuencia fue Roberto, claro esta tan viejito» suponiendo que por eliminación y por el tamaño de el de Abdón, de pronto siento su boca en mi fláccido miembro, sentí su lengua entre mis testículos «este es Roberto, está un poquitico nervioso, pero cuando venga su mujer lo va a reanimar», » y este es de mi negro, que trancota hummm», sentí que mi pené empezaba a reanimarse aunque no del todo, entonces dijo Sofía, «seguimos nosotras, pero no les vamos a decir quien va primero, así es que adivinen ustedes cual boca es, por cierto Adriana no se trata de un besito, saboréalos bien para que los identifiques, pasa la lengua e introdúcelo bien», la voz de Sofia me excito, entonces inmediatamente sentí que estaba alguna de las chicas con el que estaba a mi derecha que ahora sabia era Abdón, «este no es Juan» dijo riendo Adriana, entonces se me revolvió el estómago, sentí algo raro, algo caliente que bajaba de algún lado, sentí entre ganas de vomitar, nauseas pero a la vez un calor que me ahogaba, otra vez chasquidos y un «hay mamita que rico mamas» «silencio!!!», no deben de hablar los tienen que identificar por el tacto!!» grito Sofia, Mi pené se puso tan duro que pensé iba a reventar, nunca imagine que el hecho de que mi adorada esposa hiciera eso me calentara tanto, después me toco a mí y para mi sorpresa no me reconoció » este es el señor Roberto» y «por consiguiente este es Juan» dijo Adriana al besar el de Roberto». Después nos cambiamos todos de posición por la imprudencia de Abdón, «este debe ser Roberto», «este Juan y por supuesto que este es Abdón!!», se equivocó en todos, ya que él ultimo no era Abdón sino yo, creo que a oscuras y por el grado de excitación mi pené parecía más grande.

Termino el juego y la perdedora fue Sofía, «que castigo me vais a imponer» dijo Sofia, todos ya estábamos descubiertos, aunque yo me tapaba el cuerpo con la sabana, Abdón se masturbaba discretamente y Roberto se paseaba despreocupadamente por la habitación completamente desnudo, tenía un buen físico a pesar de la edad, la única que estaba desnuda de las mujeres era Maru, quien se preparaba otro trago y me permití ver sin disimularlo, » tu castigo va a ser que te quites toda la ropa y que nos mames la verga a mí y a tu marido al mismo tiempo, pero esta vez sin mascara y sin sabana» dijo el perverso de Abdón, nos quedamos de una pieza, Adriana se acercó a abrasarme, como no participábamos me quede tranquilo aunque con esto se rompía el anonimato, Sofia dijo «Roberto, estás de acuerdo? En lo que a mí respecta no hay problema lo hago», Roberto asintió y dijo «bueno, creo que estamos realizando una de nuestras fantasías», me acomode a ver la función, Adriana me acariciaba libremente él pené, Sofia se quitó la ropa de una manera muy sensual, se despojó de todo, se quedó en zapatillas, se quitó los aretes y camino a una repisa, entonces aprecie su excelente forma al ir caminado, se contoneaba al caminar, regreso y se hinco entre los dos y empezó a succionar, primero uno y después el otro, de donde estábamos no apreciábamos bien ya que nos quedaba las nalgas prietas de Abdón enfrente nuestro, así es que nos acercamos y vimos como Sofia chupaba un miembro y después el otro, veía el contraste del pené blanco de Roberto y el negro enorme de Abdón, también se acercó Maru se sentó al otro extremo a ver la escena, tenía las piernas abiertas y pude observar su sexo con bastante vello oscuro y unos labios vaginales muy rojos quizás producto de la fricción del pené de su marido, se pasaba los dedos por su raja y se masturbaba lentamente, entonces vi el sexo de Sofía, tenía rasurada la vagina, tenía un poco de vello arriba en una forma como de corazón, seguía mamando alternadamente los miembros, «que rico mama tu mujer Roberto», «gracias Abdón» decía Roberto, que escena tan candente!!, de pronto siento los labios de Adriana en mi pené, ya no nos importó que nos vieran, » que se quite la ropa Adriana» grito Maru «es la única vestida y no es justo», Adriana sonriendo y para mi sorpresa se desnudó, vi su cuerpo tan blanco y hermoso, más hermoso que las otras dos mujeres, Roberto y Abdón se le quedaron viendo con mucho morbo, «que cuerpazo señora, que escondido se lo tenía» dijo Roberto «que culo y que tetas!!» dijo Abdón al tiempo que aceleraba sus embestidas en la boca de Sofia, esta a su vez tenia los dos miembros llenos de saliva, ya que continuamente les escupía y recogía la saliva formando pequeñas burbujas, Maru se acercó a ellos «me invitan??» dijo al tiempo que tomaba el instrumento de Roberto, Adriana se arrodillo dándoles la espalda y me dio el mismo tratamiento, yo estaba semi-acostado ya que no perdía detalle de lo que hacían las otras parejas, Sofía se incorporó y jalo del miembro a Abdón se acostó en la otra cama y Abdón la penetro, «aghhh, que rica polla tienes» dijo con voz ronca Sofia, Roberto se acostó a un lado de ellos y Maru se montó sobre de él, Roberto besaba a Sofía mientras la otra pareja prácticamente los fornicaba, Adriana se incorporó y se sentó en mi duro miembro, cabalgándome como nunca lo había hecho, la vi en toda plenitud son las luces prendidas, aquí no había pena, me mostraba su hermoso cuerpo formado por tantos años de gimnasio, Además no solo me lo mostraba, todos la veíamos, ya que Abdón penetraba a Sofia pero volteaba a ver a mi mujer, lo cual me excitaba más. Sofía se sentó sobre Abdón y lo cabalgo rápidamente, entonces tuvo un orgasmo que volvió a despertar a los huéspedes, todo era gemido, Adriana tuvo un orgasmo y se recargo en mi pecho a descansar unos segundos, pero siguió moviéndose y besándome, estábamos todos llenos de sudor, «con cuidadito por favor, sigue adelante, hup!! Espérate…otro poquito ya va entrando» hice a un lado el cabello de mi mujer y vi que Roberto estaba atrás de su mujer y le introducía el pené por el ano!!, al mismo tiempo que Abdón por la vagina, «espera Abdón detente un poco para que don Roberto se la pueda meter, chico tú estás loco!!» decía Maru quien les ayudaba en la faena, «aghhh, que rico, no saben cómo soñaba con esto, tener dos trancas al mismo tiempo, aghhh, no se detengan, vamos mi amor métemela toda, tu Abdón agarra el ritmo, uno entra otro sale, despacio no hay prisa, aghhh que rico cabrones no se detengan!!, Decía una irreconocible señora que besaba a uno volteaba y besaba a otro, le limpiaba el sudor de la frente a Abdón, Maru se acercó a nosotros y ayudo a Adriana empujándole las nalgas para que la penetrara mejor, le empezó a besar las nalgas y sentí su lengua entre mis testículos que sensación tan placentera, la vagina de Adriana, la lengua de Maru, la escena de los otros tres, en donde la señora gritaba obscenidades y al vez los incitaba a más, no distinguía lo que les decía pero cada que les hablaba más se movían, veía a Roberto con su cara roja, como queriendo eyacular, pero notaba que aguantaba porque se detenía un momento y seguía penetrando a su mujer por esa vía, en la cual nunca me hubiera atrevido a Pedírselo a Adriana, «hayy! Juan que rico siento, Aghhhh» decía entre otro orgasmo, Maru se repartía entre el trío y nosotros, se asomaba en un sexo y venía a ver el de nosotros, besaba por igual miembros que vaginas, en una de esas se acercó y me beso en la boca olía a puro sexo, tenía su cara embarrada del sabor de todos, eso me excito más, Adriana la alejo un poco ya que al parecer no le agrado que me besara pero la alejo hacia nuestros sexos, le besaba las nalgas y notaba que Adriana se excitaba, acaricie las nalgas de mi mujer y me tope con la lengua de Maru que le introducía la lengua en el ano, entonces dijo «Don Roberto, porque no viene y le da el mismo tratamiento a Adriana, ya la «afloje un poquito», me quede un poco tenso hasta ahora no me había pasado por la cabeza que nosotros participáramos con ellos, me gustaba verlos pero no estaba seguro «Adriana inténtalo es delicioso, té presto a Roberto, solo relájate y que Juan se pare poquito, ponte un poco de crema, es mejor que te lo haga Roberto ya que su miembro es el más delgado», Roberto se desprendió de su mujer acariciándose el miembro como para endurecerlo un poco más, ni Adriana ni yo hicimos nada para detenerlo, la mire a los ojos y no me sostuvo la mirada, dude un poco ya que no sabía si lo aprobaba o no, no quería volver al principio, Maru le untaba crema en el ano y le ponía un poco a Roberto, le pregunte «estas dispuesta?», me iba a contestar cuando Roberto se puso detrás de ella, Adriana abrió los ojos y los cerro lentamente se puso roja como haciendo un gran esfuerzo, «mi amor, estas bien quieres seguir», abrió los ojos y la boca se hecho aire con una mano, me hizo un gesto con la mano en señal de «espérate ahora te contestó», yo no sabía qué hacer, Maru guiaba con su mano el miembro de Roberto y este también tenía un rictus de esfuerzo en su cara, «Juan no te muevas, Adriana ponte suavecita, duele un poco al principio» dijo Sofía, quien estaba en la otra cama mamando a Abdón quien a su vez no perdía detalle hasta se acercaba a pocos centímetros para ver todo de cerca, entonces Sentí que Roberto se movía poco a poco, sentía por momentos el roce de sus testículos con los míos, yo tenía mi pené casi afuera de la vagina de mi mujer, entonces Adriana prácticamente se la clavo toda con los movimientos de Roberto, abrió los ojos y dijo «siii, que rico, si me gusta, hayyy, mi amor muévete un poco por favor aghhhh», dentro de la vagina de mi mujer sentía claramente el pené de Roberto, nuestros penes chocaban dentro de ella, los separaba una ligera pared, sentía sus testículos descansar en los míos, Adriana nos tenía a los dos completamente mojados, la cama rechinaba con nuestras embestidas, y salía un sonido de la vagina de mi mujer como un chasquido por lo mojada que estaba, «aghhh, me vengo que rico, tenías razón Sofía que delicioso!, yo estaba calientísimo la escena la he revivido infinidad de veces cuando ahora veo a mi mujer en la cocina de la casa o jugando con los niños, Roberto se detenía por momentos y yo lo esperaba para volver a tomar ritmo, «bueno, espero alcanzar algo, cuando menos merezco el mismo tratamiento, uno en cada hoyito» dijo Maru, Entonces Roberto no aguanto más al tiempo que se reía por el comentario de Maru exploto dentro de Adriana, sentí algo caliente que me caía en los testículos, entonces se acercó Abdón y arranco a Roberto, «por favor chico déjame probar tantito de tu mujer enseguida le damos a la mía», se colocó entre sus nalgas, y Adriana se incorporó «no!!, la tiene muy grande», al levantarse Adriana también me incorpore y sentí pena por Abdón quien casi se arrancaba el pené por la desesperación por poseer a Adriana, «mira. sí gustan yo por adelante chico», Adriana me miro y se acercó a Abdón él se acomodó en la cama y Adriana se le monto, casi me da un infarto, vi sus nalgas cabalgando, Abdón le besaba los senos, Maru limpiaba con una toalla mojada a Roberto a la vez que le besaba el miembro con intenciones de revivirlo, me acerque a Adriana y le introduje mi pené en el ano, entro muy fácil con toda la lubricación que ahora tenia, «Abdón, más lento» aconsejaba Sofia, Maru estaba ahora entre sus piernas metiéndole la lengua, Roberto estaba atrás de Maru besándole las nalgas, nosotros tomamos un buen ritmo. Adriana tuvo cuando menos un par de orgasmos más, ya no aguante más solté todo lo que tenía en su interior, escuche a Abdón correrse casi al mismo tiempo, nos quedamos los tres quietos unos minutos, después nuestros penes salieron solos de sus orificios, Adriana se separó y se dirigió al baño, vi como caminaba con las piernas separadas ya que las tenía escurriendo de semen, me recosté un poco, Abdón ya estaba con Sofía y ella le limpiaba con la boca su miembro, descansamos un poco, Adriana regreso y se acostó a mí lado, la única que no paraba era Maru, a todos nos chupaba el miembro hasta que logro levantarlos todos, se montó sobre Abdón y dijo » bueno, pónganme cremita ya saben dónde y que pase el primero», Roberto como en todos los casos fue el que abrió el camino, en el caso de Maru fue más difícil ya que batallaron bastante, le daba temor, hasta que la fin lo lograron. Adriana y Sofía estaban acostados conmigo, entonces decidí cobrarme, acaricie los senos de Sofía y esta me chupo el miembro ayudada por Adriana, después se subió y me cabalgo, Adriana la ayudaba, toque el sexo de mi mujer y lo note hinchado, incluso note que le molestaba cuando la toque «te duele?» «sí, un poco imagínate si no» me respondió, Maru gritaba y se corría, yo saboreaba y disfrutaba a Sofía, Adriana se acercó al trío ya que Abdón la llamo para que les acercara la crema, al llegar vi que Abdón la jalaba y le ponía la mano en las nalgas de Roberto, ahí se quedó Adriana empujado a Roberto, vi las blancas nalgas de mi mujer ahí parada ayudando, entonces se fue al otro extremo de la cama y se acostó junto a ellos, Roberto se desprendió de Maru y penetro a Adriana, Maru me pidió que ocupara el lugar de Roberto, y como solo me faltaba ella, fui y la penetre ya sin ningún trabajo, volvía a sentir como hacíamos sándwich a una mujer, «nos faltan penes» dijo Sofía ya que ahora ella estaba sin material, Adriana se colocó sobre Roberto y lo cabalgo, no me pude resistir y de nueva cuenta penetre por atrás a Adriana, esta vez le dolió un poco, le unte más crema y volvimos a tomar ritmo, «aghh, que rico mi amor», «insisto que faltan penes, ya es muy tarde pero la próxima invitamos a los chicos que nos acompañaron», me cruzo por la mente la escena excitándome de nueva cuenta, entonces Sofía me jalo y la penetre, volteé a ver a los demás y tenían a Adriana entre Abdón Y Roberto, como siempre Roberto atrás la escena me volvió loco y termine de nuevo, quede cansadísimo, me recosté en la otra cama y entre sueños vi cómo los 5 Hacían de todo, y me dormí.

Desperté 5 horas después, ya no estaban no Abdón ni Maru, Adriana tomaba café con Sofia y Roberto se bañaba, nos despedimos y no los volvimos a ver, tenemos comunicación vía email con las dos parejas, nunca lo hemos repetido ya que pensamos hacerlo en una próxima oportunidad con ellos pero no ha sido posible, tenía razón Sofia eso cambio nuestras vidas, ahora nos queremos más, disfrutamos más nuestra sexualidad.

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