Confesiones de una acompañante

En este momento de mi vida, donde siendo profesional (contadora), donde trabajo de acompañante de ejecutivos, haciendo de secretaria, esposa, novia, sobrina, ahijada y casi siempre anexada mí condición de prostituta (fina), no me arrepiento.

Si pienso que me quedaran 10 años a lo sumo de esta vida, por eso la trato de gozar, es sobre este último verbo, sobre el cual les voy a contar cuando me enviaron por primera vez al exterior, créanlo o no.

En setiembre del año pasado, me indicaron que fuera a España, donde en Madrid, en un Hotel cerca del Palacio y el río Manzanares, me encontraría con alguien conocido, al cual serviría de secretaria y acompañante, como en la empresa no figura en el legajo mi verdadera (tampoco la remuneración por esta actividad) era la condición para ingresar y lo que necesitaban, una profesional joven, pero en pocas palabras puta más específicamente prostituta. Que no le haga asco a nada, por supuesto que bien paga.

Me encontré con él, alto, gordo, sus cuatro pelos, estaban despeinados, era el asesor económico de la empresa, (lo conocía de una vez que fue a la empresa) sabía que era casado, con dos hijos (el varón un chico tímido, que me gusto cuando lo vi, pero tiene dos a tres años menos que yo), pero muy suelto me dijo, hola, sabes que serás mi secretaria, mi novia. Luego de mi afirmación, recordé porque verdaderamente estaba ahí.

Mi avión había llegado a Madrid directo, él vino vía Londres, las reservas estaban como habitaciones separadas, pero conectadas entre sí, bueno, todas cosas, que con el tiempo supe por qué eran, en caso que él quisiera podría traer a alguien y para Buenos Aires, no había relación, el salía por otra empresa, en Madrid trabajaba para varias, a la tarde fuimos a varios locales de ventas de muebles argentinos, recorrimos los tres locales, éramos un matrimonio, que queríamos comprar los muebles para el departamento, compro en los tres, (todo era control de calidad de atención, precios, dinero, cajas, me pidió que incitará sexualmente a los empleados, que le pidiera descuentos en uno, por algún favor, triquiñuelas de control), descubrió que en un local, ponía sobreprecio que si bien ingresaba, le facturaba un flete (que estaba incluido en el precio), y hacia aparecer una empresa cobrando el mismo, la plata entraba pero se iba.

El empleado me hizo descuentos, (creo lo echaron), a la noche estábamos rendidos, habíamos andado terriblemente, fue ahí que entendí un poco más de él, nos duchamos, me enjabonó de una manera, que sentí que verdaderamente le importaba, nos secamos mutuamente, no avanzó para nada sobre mí , nos acostamos juntos, a la media mañana sentí el teléfono, quise atender pero pidiendo silencio , tomo el llamado, era su esposa a la cual le había pedido que lo llamara, un total buen marido, aburrido, trabajando , enloquecido, bueno creo mentiras de marido.

Yo me fui a duchar , cuando el termino su enamorada charla conyugal, fue al otro baño se afeito y apareció desnudo en «mi» baño, era realmente gordo, pero más parecía una montaña al lado mío, me beso llevo sus manos a su pene y este como si fuese automático empezó a crecer algo me incito , me arrodille lo empecé a mamar, ya totalmente erecto, creo que ambos a la vez ,nos fuimos sobre la cama, me puse arriba de ese hermoso falo y en verdad goce, creo él también, nos lavamos un poco y fuimos a la administración de las mueblerías, revisó, los registros y me hizo buscar cada uno de los protocolos de cada producto , comercialización en forma total, me enseño hacer el resumen de diferencias por sucursal, era todo un profesor, el gerente tenía orden de darle todo a él y a su secretaría , so pena de despido.

Nunca vi, tanta gente asustada, en un aparte me dijo, que hablara con el gerente, que lo calmara, que le dijera que yo lo conocía bien (eso no era mentira) que se aflojara, que estamos para hacer el bien de todos, no el mal a nadie.

Estuvimos hasta la cinco de la tarde, comiendo galletitas, y agua sin gas como almuerzo,

Nos fuimos al Hotel, nos cambiamos a ropa sports y me llevo de tapas.

A la noche recorrimos en un auto alquilado, algo de Madrid, el gerente nos había invitado a ir a su casa, pero le pidió que fuera el viernes, donde todos estaríamos más tranquilos.

A la noche, yo estaba cansada , el parecía que tenía alguna droga encima, después me entere que cada trabajo de este tipo le da fuerzas, se posesiona, pero siempre necesita carne fresca (una puta joven) que en este caso era yo.

Pero realmente con su percepción, que con el correr del tiempo, me parece sobrenatural, cerré mis ojos, mientras el leía los diarios argentinos y españoles, al otro día , ya no intente atender el teléfono, cuando llamo su esposa, me fui a la ducha, cerré la puerta, tuve la precaución de orinar y no apretar la válvula (puesto hace ruido) , otra vez apareció en el baño desnudo ya no me parecía tan gordo, me arrodille y puse el mayor cuidado de mamarlo, como se merece, empecé por sus testículos, el izquierdo es normal, el derecho es chiquito (creo que está seco), pero su pene, creo lo hicieron para mí, lo envolví en mi lengua, le besaba la punta, hasta que su liquido preseminal broto saladito, a mi gusto, lo empecé a chupar, hasta que acabó, tragué su semen, sus flujos, todo me pareció espectacular, nos fuimos a la cama, no me costó mucho que nuevamente estuviese dispuesto, me subí introduciendo el pene en mi vagina, el cual entro, digamos hasta sobrando, no porque era pequeño sino, porque mi vagina y mis flujos le hicieron el camino, fue un hermoso polvo, donde acabé como hacía rato no sentía, creo que mis deseos crecían, a cada minuto, me ordeno que me quedara, quería que estuviese descansada, me fui a mi pieza así ordenaban, llamé a mi familia y a mi amiga Laura, le conté,

No todo, solo lo bien que me llevaba en la cama con el trabajo.

Almorcé en el restaurante del hotel sola, si bien un caballero me invito y pidió sentarse a mi mesa lo rechace, me fui a leer revistas a la pieza, me dormite, eran las seis de la tarde cuando el llego, me dio un beso, como si fuese yo la novia, de esos que te da la pareja, cuando llega a la casa , sacamos el auto de la cochera y me llevo por varios lados, la verdad que no es muy lindo Madrid, comparado con París o Londres, pero su gente, sus modos me encantan, no fue un dialogo romántico, me explico que tenía que auditar, que registros, tenía que ver, fecha de anotaciones un montón de cosas que creo a ustedes no les interesan, pero verdaderamente, sabia su trabajo y era prueba viviente que al sexo lo honraba.

A la noche, puse en un aparato de CD que había en la boutiques del hotel, la música de streaptease, con mi mejor ropa de noche, lo senté, en calzoncillos y le baile, cuando mis bragas pasaban por mi culo y vagina al finalizar, se levantó, quedo desnudo y en el piso , me penetro clásicamente, pero con esas ganas, que conjuntamente explotaban en nuestros sexos, me chupaba los senos, me lamía, haciendo sentir mi parte de animal primitivo, le cruzaba mis piernas sobre sus pantorrillas, para que entrara más, más !, acabo dentro mío, dejando que poco a poco se durmiera, teníamos ambos los pubis, blancos de flujos y semen.

Nos tuvimos que duchar, pero nos quedamos acostados mirándonos, hasta que quedamos dormidos, esa mañana después que llamo su esposa, otra vez fui a la ducha, pero él fue atrás, me enjabono, me introdujo sus dedos en el ano, haciendo que se dilataran, me indico que pusiera las manos sobre la pared, pusiera la cola un poco más hacia el que la perpendicular de mis pies, me puso una enema , tuve que evacuar, lo puteaba, riendo , me dijo ya te vas a reír conmigo me lave bien, con un poco de vaselina (después me entere que tenía xilocaina), me introdujo nuevamente sus dedos, que ya jugaban y me calentaban, me llevo a la ducha, me indico la misma posición apoyando su pene, me penetro suave pero firmemente, mi culo, dilatado lo absorbió totalmente, no gozaba su bombeo, pero sus caricias en mis senos, sus besos en mi nuca, me hacían sentir bien, con su satisfacción cuando acabo toda su leche dentro, me sentí su esclava, se lo dije y me «ordeno» que lo mamara eso hice mientras que escuchaba, linda esclavita, chupe, chupe, más lo succionaba, esa vez lo seque, trague parte y parte le di un beso de lengua, nos fuimos mojados a la cama, lo puse en 69 , al principio no me lamía, nada, pero pasado un rato, chupo mi clítoris, introdujo su lengua cual falo, primera vez que me sentía a mí misma estremecerme de la acabada.

Quedamos rendidos, a las 12 llamo el gerente, preguntando si íbamos y recordarnos de la reunión en su casa para mí y por supuesto él. Era Viernes, la señora del gerente, era una mujer macanuda de su misma edad (34), de buen porte, igual que su marido, muy educados, Con Pedro (el gerente) me apreciaba mucho puesto que creía que el pedido de cambio de actitud, yo lo había hecho por compañera, no ha pedido de él.

El, no hablo de trabajo, solo de España y Argentina, el arte, sus escritores, en un aparte la señora, me dijo que lindo sería tener un hombre al lado, tan culto, tan sabio, cualidades que ellas le encantaban, mi edad creo me habilitaba, por eso le pregunté

¿Y el sexo?, sus palabras aún las recuerdos como letrero.

Un hombre que sabe tanto, sabe lo que una mujer quiere del sexo, seguro que en ese

Momento es el mejor, sin estridencias, sin charlas.

¿Tú te acostarais con él? su réplica fue instantánea.

¿Acaso tú no?

¿Te parece que yo me acuesto con él?

Si no lo has hecho, eres una tonta.

Me calle, con el silencio, ella se dio cuenta, de que algo funcionaba fuera de la diligente secretaria y el hombre del cual hablábamos.

Nos fuimos temprano, si bien al otro día no trabajamos, pero después del llamado, partimos a Segovia, en el auto, no me aguante, saque de ese pantalón su hermoso falo y lo empecé a mamar, tuvo que parar, ni una sola gota, quedo afuera de mi boca, después de comer cochinillo al plato, nos llegamos a Ávila y pasamos sin entrar por El Escorial, regresando de noche a Madrid, fuimos a ver bailar flamenco, pero yo solo pensaba que me acabara una vez más, quedaban solo tres días más y tenía que regresar, él se quedaba, dos días más, cuando me pregunto sobre Ana (la mujer del gerente), le dije que solo hablamos cosas de mujeres, Su sexto sentido una vez más me dejo muda, ¿Esa quiere cogerme, no? No le conteste no hacía falta, estaba celosa, yo puta estaba celosa, sobre otra amante, futura o que nunca se daría.

Cuando llegamos, dejo que lo mamara y literalmente lo cogiera, me subí a caballo y eso hice, no podía creer, lo que aguantaba y aparte estaba celosa.

El lunes trabajamos de corrido, me dejo con el gerente, revisando un montón de papeles, de la sucursal principal en Madrid, haciendo Hincapié, en los desvíos de Créditos y Precios fuera de Marketing, él se fue, yo estaba que trinaba , a las cinco horas, regreso lo veía, que se encontraba en una situación o momento difícil, me llamo me dijo que tomara todos los datos y trajera la notebook , en camino al hotel, en taxi, no aguante y le pregunté ¿Te la volteaste? Ni hablar, un cascote, que tarde pésima , teniéndote a vos yo haciendo pendejadas con esta mina, que quería, que no, me hizo laborar, como a mina virgen, cuando se desato, me quedaba una hora y ahora me va llamar a cada rato. Ayúdame, decile siempre que no estoy, que estoy con vos, bórrala.

No le contesté, estaba con bronca, yo sabía que era prostituta, que no tenía ningún derecho, pero, se volteo a una señora y todavía, tengo que ser su pantalla, yo la llamé y le dije, que no valía la pena, que su marido era extraordinario, que lo cuidara, negó todo, me dijo si estaba loca, como creía que ella podía serle infiel al marido, etc.

No lo llamo nunca, pero a mí esa noche, no me toco, a la mañana. Si y la verdad que me di cuenta que me gusta mi trabajo y no voy a retener mis ganas por nada.

Poco a poco no lo celo, es un pistón perfecto, cuando me llama para salir en Buenos Aires, le pido que invente otro trabajo los goce de un rato al lado de él me resulta poco, estos goces semanales son de lo mejor.

¿Qué te ha parecido el relato?