Un poco perdido, pero sin dudarlo, fue al cuarto, yo estaba sentada en el borde de la cama, con mis piernas desnudas, y mi sujetador a punto de estallar, mis pezones estaban muy excitados y me los acariciaba con una mano, mientras mi lengua asomaba y se relamía de gusto de lo que me iba a comer.
No siente pudor, al contrario, la excita observarse a sí misma como si de una película porno fuese espectadora y a la vez protagonista. Vuelve a acelerarse su pulso, su respiración y un deseoso revoltijo se deja sentir en su estómago, es el frío y el desenfreno de su deseo.
Hace un año cuando lo empecé estaba ilusionado con él, pero ahora después de muchos desengaños, y visto que la cosa no es como me la pintaron en un principio, las mañanas son terribles y las ganas de seguir durmiendo se apoderan de mi cada día.
Hace poco (un año) que empecé a tener relaciones sexuales, me sentía realmente mal, porque no había encontrado una satisfacción por lo menos lo que yo pensaba, no sé, también puede ser que empezó el calor, verdaderamente estoy queriendo, estar satisfecha continuamente, cosa grave porque todavía no había logrado, sentirme bien "llena" como decimos entre las chicas, no se sí será el mismo profesor, no lo creo, porque soy de una ciudad cerca de Buenos Aires, pero el reta a todos cuando se desperezan ( abriendo los brazos, se sientan mal), pero a mí me miraba con ganas, no me reta nunca, y cuando le muestro mis senos y me desperezo
Durante un rato seguí oliendo y acariciando suavemente con mis manos, metí mis dedos entre sus nalgas y con las yemas toque ligeramente sus labios mayores y la rajita de su bollo adolescente.
Me has pedido que compre lencería fina, y que en el probador de la tienda, practique una sesión de autoerotismo con las prendas adquiridas, mirándome en el espejo y contándotelo después...
En la búsqueda del placer experimentado por una mujer, un joven juega a introducirse un consolador en el ano, adquiriendo unas sensaciones novedosas que le fascinan y le hacen interrogarse por sus inclinaciones homosexuales.
Una jovencita muy caliente y sensual visita al atribulado doctor que cada vez tiene que masturbarse después de examinar a la paciente. Hasta que ella le comunica su deseo de follárselo.
Soy Pamela, vuestra rubia más cachonda, no tengo que describirme por que ya lo he hecho en alguna otra historia que os he contado y me seguiré describiendo en otras muchas historias que me han sucedido y que me gustaría contaros.
Un amigo de una pareja toma unas copas con la mujer mientras el marido está trabajando. Bastante borrachos ya vuelven a casa y él se aprovecha del profundo sueño de la chica para masturbarse e incluso hacer una leve penetración.
Una mujer y madre, insatisfecha de su vida sexual comienza a tomar conciencia de su cuerpo como algo independiente de su marido, vivo y anhelante. Y se regocija masturbándose y exhibiéndose veladamente para su hijo.
Un grupo de parejas se reúne a cenar. Con las copas de la sobremesa llegan los juegos eróticos y una de las chicas se queda desnuda ante ellos y se va a una habitación a masturbarse...
En medio del espectáculo de luz y sonido de las cuevas del Drac, un desconocido masturba a la inocente esposa recién casada que cree que es su marido el que la hace gozar.
Un joven conoce a una jovencita de 18 años de la cual se enamora, pero ese verano tendrá que toma clases particulares de matemáticas con una maestra de por su barrio, que para su sorpresa termina siendo la madre de aquella jovencita...