No hay una sola noche que no lo escuche y me exite, me llamo José tengo 18 años y día a día aprendo de mi sexualidad, oír a mi hermano mayor Javier de 20 masturbandose en la cama de al lado y entre las sombras notar eso grande en sus manos moviendo cada vez más rápido hasta que un gemido y una sacudida inunda nuestra habitación.

Javier es grande y desarrollando mientras yo soy algo gordito y muy culon por eso siempre que juega conmigo a la lucha me gana.

Me hace llaves de judo y me aprieta desde atrás pegando mucho su cosa dura en mi durante bastante rato hasta que me tumba boca abajo en la cama y encima mio se frota hasta que gime en mis oídos.

Otro día jugamos a ver quien la tiene más grande y perdí la apuesta porque la de el era muy larga gorda y con venas,entonces tuve que tocarlo como el hace por las noches hasta que su calor sale a chorros y me inunda las manos.

Otro juego es que si yo me la pongo en la boca y la chupo como un helado y la como muy adentro mientras su líquido me llena la boca el me toma de espaldas me saca mi pene y lo sacude poniéndose duro y dándome gustito.

Una tarde a solas se invento el último que es jugar a los perritos,el trajo un líquido de la habitación de nuestros padres y me puso en el suelo desnudo a cuatro patas, me unto mucha crema y el se puso también y noté la cabeza de su cosa en la entrada de mi culito, estuvimos mucho tiempo jugando a los perritos y después de decir que lo dejásemos llorar mucho sentí cosas buenas cuando esa verga dura entraba y salía de mi interior, me tocó con un mano mi pene y con la otra me apretaba la cintura y aceleraba hasta que por primera vez de mi pene salió un chorro de mucha leche y el gritando me clavó todo hasta que se vino dentro de mi.