Ya sabéis, los que me habéis leído, que me gusta extenderme en el planteamiento del relato para que, de alguna manera, os encontréis en él y “participéis” viviendo lo que sucede.
Voy a ello.
Los protagonistas son el matrimonio José (Pepe) y Rosa. Con Pepe me une una amistad de muchos años. Pepe tiene 53 años y Rosa 47. Pepe es socio de un bufete importante de la ciudad especializado en derecho penal y penitenciario. Rosa es la secretaria de dirección de una empresa industrial. Llevan casados exactamente 25 años, los hijos (2 varones) están felizmente independizados. Lo que voy a relatar me lo contó Pepe anteayer, estando los dos solos tomando una copa luego de una reunión de trabajo de su bufete con el mío. Le he pedido autorización para escribirlo.
Pepe llevaba mucho tiempo intentando convencer a Rosa de pasar una tarde en un club liberal, porque le excita la situación de ver a su esposa haciendo sexo con desconocidos, a lo que Rosa le ha negado rotundamente una y otra vez.
El 25 aniversario de bodas decidieron celebrarlo pasando el fin de semana en un apartamento privado en el alto Pirineo. A los postres de la cena, Pepe le pasó una cajita en la que había un anillo con una esmeralda rodeada de pequeños brillantes y una notita con un simplemente “te quiero”. Rosa se emocionó, se levantó y fue al lado de Pepe para besarle en los labios y decirle “yo también te quiero, vida mía” a la vez que dejaba un sobre con el nombre “Para mi Pepe”.
Pepe abre el sobre y dentro había una nota en la que ponía “Cuando quieras vamos a ese sitio del que me propones ir…” y la silueta de los labios de Rosa como firma. Pepe se emocionó mucho, la besó con pasión, dejaron el postre para ir a la habitación, pasaron una noche de sexo que hacía tiempo no hacían así.
Ah..!!, no he dicho como es físicamente la pareja. Pepe es un hombre de físico agraciado, sobre 1,80 de altura, unos 83 kg. bien cuidado, practica deporte y acude regularmente al gimnasio. Rosa es muy bonita de cara, con melena corta de pelo rubio, de cuerpo generoso sin llegar a la gordura, sobre 1,66 de altura, unos 67 kg., espléndidos pechos, buenas caderas, nalgas y muslos prietos… su cuerpo es espectacular. Practica deporte, los dos también practican ski, y acude al gimnasio con regularidad, al igual que Pepe, por la mañana o tarde/noche, dependiendo de la agenda del día..
La continuación del relato la pondré en boca de Pepe que será tal como me lo contó.
HABLA PEPE. Estuvimos cuadrando agendas de trabajo de uno y otro para lograr poder tener una tarde libre los dos el mismo día. No fue del todo fácil pero sí que lo conseguimos. Fuimos a un club liberal privado de la ciudad, de
ambiente selecto y exclusivo al que no se puede acceder si no es por ser ya conocido o, si es la primera vez, ir recomendado por alguien conocido del club. En nuestro caso fue así.
Llegamos a la dirección del club que, por descontado, no está anunciado en la calle de ninguna manera. Nos dimos a conocer y, tras comprobar la recomendación, nos acompañaron al interior, nos dieron las explicaciones pertinentes sobre cómo funciona el club, la manera y forma de comportamiento. En el club, además de las parejas, hay hombres y mujeres que no van acompañados y que si son invitados por las parejas pueden mantener la relación que acuerden conjuntamente, pero sólo si son invitados, nadie de los/las que están solos por ellos mismos, no se dirigirá a ninguna pareja.
En la entrada, después del pasillo con el guardarropía está el bar, amplio con dos barras bastante separadas una frente a la otra con taburetes altos. A continuación del bar está la gran sala de estar con mesas bajas y sofás para tomar consumiciones, hablar y lo que pueda surgir… La iluminación de la sala de estar es bastante tenue para crear intimidad. Nos acompañaron a conocer las instalaciones situadas en la planta superior. Vestuario común con las taquillas, cama enorme que ocupa toda una sala, tres estancias pequeñas para mayor intimidad, sofás con mesas bajas, hay una sala pequeña totalmente oscura, en el interior no se ven unos a otros, sólo una muy pequeña luz azul que indica el acceso de salida. Dos cuartos de baño grandes surtidos de gel y shampoo. Nos informaron que nos darían las llaves de dos taquillas donde guardar la ropa y pertenencias, en cada taquilla hay dos grandes toallas, zapatillas finas de hotel. Una vez se accede a esta planta no se puede circular ni acceder a ningún sitio vestido de calle, es obligatorio ir desnudos, envueltos en toalla y con las zapatillas de la taquilla.
Una vez hecho el recorrido por las instalaciones bajamos al bar, nos sentamos en la barra en la que también había otra pareja que nos miraron sonriendo, a Rosa se la notaba nerviosa. En la barra del otro lado estaban tomando consumiciones tres hombres y una mujer, dos hombres hablaban entre ellos el otro hombre y la mujer permanecían callados. Pedimos las bebidas que nos las sirvieron junto con las llaves de las taquillas y le dije a Rosa lo que íbamos a hacer.
– Yo iré al vestuario a dejar abrigos, bolsos en las taquillas y te dejaré sola en la barra. Cariño, vas a ser tú quien escoja al que quieras que nos acompañe. De los tres hombres, al que más te guste lo miras, si ves que el devuelve la mirada le sonríes, dejas de mirarlo y al cabo de unos segundos repites lo mismo, si él te sonríe, con la cabeza le haces un gesto afirmativo de aprobación.
No tuve ninguna prisa en ir al vestuario, dejar las cosas en las taquillas y con tranquilidad fui bajando hasta ver el bar desde un lugar discreto. Rosa estaba hablando en la barra con un hombre alto fuerte, pelo oscuro y bien parecido. Parecía que estaban bien. Fui a la barra y dije:
– Hola, qué tal…?. a lo que Rosa respondió:
– Es Oscar estaba en la otra barra… se ha traído la bebida y nos estamos presentando, le he dicho que estaba con mi marido.
– Ah, muy bien -dije yo-. Soy José y supongo que ella te ha dicho como se llama.
– Sí, Rosa. Es muy bonita y una mujer encantadora.
– Estamos desorientados porque es la primera vez estamos en el club y no sabemos cómo comportarnos – dije.
– Por eso no os preocupéis, relajaros y estar tranquilos, aquí se puede hacer todo, pero la clase, el respeto y el buen comportamiento son esenciales, si a una propuesta se dice que no, es que no, sin más insistencia. Además, hay seguridad, pero que yo sepa, nunca ha intervenido. – dice Oscar.
– Bien. Le contesté.
– Qué os parece si vamos a la sala… estaremos más cómodos… – Oscar.
– Sí, ¿vamos Rosa? – le digo.
– Sí, vamos…
Discretamente le pregunté qué le parecía el hombre y me respondió que le gustaba, que era educado y que estaba muy bien.
Nos sentamos en un estupendo sofá con Rosa en medio de nosotros dos, Oscar a su derecha y yo en el otro lado. Hablamos de temas generales llegando a coincidir con su afición al ski. Oscar se agachó para coger la copa de la bebida y al incorporarse acercó su cara a la de Rosa mirándola a los ojos, mirada que Rosa sostuvo sin decir nada ninguno de los dos. Seguimos hablando. Oscar se acerca a la mesa para dejar la copa y al incorporarse acerca su cara a la de Rosa y la besa en los labios, Rosa lo recibe sin rechistar subiéndole los colores. Al reclinarse en el sofá le pasa su brazo por los hombros, la atrae hacia él y la besa, le come la boca a lo que Rosa responde abriendo la boca, él le mete la lengua ella la acepta y le da la suya, al tiempo Oscar pone la mano debajo la falda de ella acariciando sus muslos a lo que ella responde abriendo algo las piernas cogiéndolo por la nuca y siendo ella la que le come la boca a él. Yo estoy sin participar en nada, como si no estuviese allí.
Se separan sin decir nada, cogen las copas y beben, al dejar las bebidas se vuelven a coger comiéndose la boca dándose la lengua, él le pone la mano en los muslos, ella abre las piernas dejándolos al descubierto al mismo tiempo que sin dejar de comerse pone su mano sobre el paquete de Oscar que está visiblemente abultado. Oscar saca la mano de los muslos y la mete por la blusa que ella con un gesto se desabrocha el sujetador que cierra por delante dejando libres las tetas, él las toca, las acaricia mirando la cara de ella que está roja, se vuelven a besar y ella le toca el paquete que está ya hinchado. Veo como sin dejar de besarse y mirarse ella le desabrocha el cinturón del pantalón, desabrocha el botón, baja la cremallera, mete la mano y deja ir una exclamación…- ooh.!!.
Oscar no llevaba calzoncillos y le ha cogido la polla… que no suelta y acaricia.
– Te gusta mi polla…? – le dice.
– Síííí… – responde ella
Viendo la situación, intervengo y digo:
– Tal como estáis los dos lo mejor es que vayáis arriba…
– Si, si…. tu mujer es maravillosa – dice Oscar.
– Tengo muchas ganas… dice Rosa.
Le doy la llave de su taquilla.
– ¿Tú no vienes? – Me pregunta Rosa.
– Ir vosotros, luego subiré yo.
Me quedo en el sofá apurando la bebida y al cabo de un rato (15/20 min.), voy arriba, me cambio de ropa. Me acerco a la enorme cama sin entrar, hay varias parejas, a ellos los veo tumbados comiéndose la boca, ella acariciando su polla, el sobándole las tetas. Ella se incorpora un poco sin dejar la polla se la mete en la boca empezado a mamarla, él le da la vuelta de lado le levanta un poco una pierna, mete la cabeza y le come el coño haciendo un 69 de lado. Al cabo de un rato ella se incorpora se monta encima de él con una pierna a cada lado, coge la polla que la frota en su coño mirándole a la cara.
Él la pone a un lado, se incorpora y con un gesto rápido se pone el condón, ella tumbada de espaldas abre las piernas y extiende los brazos para acercarlo, él apunta la polla en su coño y se la mete, ella dice:
– Me has metido un trozo de plástico..!!!, saca eso…!!.
Él retira la polla, de un tirón se saca el condón y le mete la polla de golpe toda entera en el coño dejándola dentro sin moverla.
– Aaah…. síííí… assííí… que buena polla tienes que caliente. – dice
– Te gusta mi polla…?, dime si te gusta…
– Sííí… mucho…. fóllame…!!
En esta situación entro en la cama, voy hacia ellos me pongo al lado de Rosa y la beso, a lo que ella responde cogiéndome por la nuca metiendo su lengua en mi boca.
Oscar empieza a follarla primero despacio aumentando el ritmo cada vez más.
– mmmm… aaaa… asíííí… que gusto….- exclama ella.
– Ten, ten, ten…. qué buena estas – dice Oscar dándole un buen bombeo….
– Dame.. dame.. oooh…. qué bueno
Rosa me coge la polla y se la mete en la boca… mientras él la folla ahora muy fuerte.
– Cariño… me voy a correeer….aaahh a aa. ya.. ya.. yaaa.. – exclama Rosa.
Él mantiene la polla dentro unos momentos y despacio la saca…
– No te has corrido… – le dice ella.
– No…. le ha faltado muy poco pero he podido aguantar… la fiesta no ha terminado cariño… – le dice.
Los dos se levantan y van a los cuartos de baño, yo me quedo tumbado en la cama con la toalla por encima, viendo los juegos de las otras parejas.
Oscar regresa primero, se pone a mi lado y comenta:
– Qué mujer tienes… estarás orgulloso de ella, es maravillosa.
– Sí, lo estoy… – respondo.
– Me he dado cuenta de que Rosa da mucho de sí en el sexo, que te parece si le damos más… – me dice Oscar.
– A qué te refieres…?
– Cómo lo ves que añadiéramos a otro en el juego de hoy…
– Otro hombre…? los dos a la vez para ella…?
– Creo sinceramente que Rosa disfrutará y lo agradecerá… estoy seguro – me dice Oscar.
– Que hombre…? – pregunto.
– En el bar está un chico colombiano, lo reconocerás, se llama Waldo, es muy educado, guapo, con un cuerpo fantástico y una “dotación” espectacular. Puedes vestirte un momento y bajar al bar, te acercas a él, le propones la situación y le dices que yo estoy en el juego.
– Lo que propones es fuerte, excitante pero fuerte, no sé si Rosa… – digo
– Te garantizo que será espectacular y Rosa estará encantada, disfrutará mucho y nos hará disfrutar a nosotros… todos lo pasaremos más que bien…
Hago lo que propone, bajo al bar contacto con Waldo y le explico la propuesta de Oscar que está con nosotros y que ha sido él quien me ha dicho que se lo proponga, le aclaro que ella es mi esposa que se llama Rosa y que estamos en la cama grande, a la derecha.
El hombre, sobre los 42-45 años, es realmente bien parecido, de cuerpo atlético y muy bien cuidado. Me dice que le parece bien, que si es una propuesta de Oscar, que tiene muy buen gusto, vale la pena hacerlo. Pero no en la cama grande, cree que es mejor y más adecuado, sobre todo para ella, que lo hagamos en una de las camas más pequeñas, estaremos sólo nosotros cuatro con intimidad, sin posibles espectadores. Le digo que me parece acertada su proposición, que nos encontrará donde le he dicho y que nos trasladaremos a la estancia que él haya seleccionado.
Subo a la planta me cambio, voy a la cama grande, ellos dos están juntos envueltos en las toallas hablando recostados en dos grandes cojines Me acerco les pregunto que como están, si están a gusto… La respuesta es afirmativa de los dos que se dan un beso en los labios. Al cabo de unos minutos aparece Waldo ya cambiado envuelto con la toalla de cintura para bajo y se presenta:.
– Hola, soy Waldo… me han dicho que había una fiesta, me han invitado a participar y viendo quien hay en la fiesta estoy encantado de participar.
– Hola Waldo, – le dice Oscar- te presento a Rosa, que es el alma de la fiesta.
Rosa ha quedado callada, sin decir nada pero mirando con atención a Waldo.
Oscar se aparta, Waldo se acerca al lado de ella y le dice.
– Es un placer conocer a una mujer tan bonita como tú.
– Gracias… como has llegado aquí…?, por qué has venido…?
– Aaaah… es que un pajarito ha venido a mí y me ha dicho que había una chica muy bonita aquí… y ese pajarito se ha quedado corto…
Por la actitud de Rosa se ve que el hombre no le desagrada… para nada… que le gusta mucho.
Waldo dice que estaremos más cómodos solos los cuatro en una habitación con una cama. Estamos de acuerdo y nos trasladamos.
Ya en la habitación sentados reclinados en cojines, Waldo le coge una mano a Rosa, sin dejar la mano acerca su cara y le da un beso en los labios que ella acepta. A continuación la besa comiéndole los labios, ella abre la boca y recibe la lengua de Waldo que acepta y le da la suya, se comen la boca dándose la lengua. Él le pone la mano por dentro de la toalla tocando sus tetas, cae la toalla dejando las tetas al descubierto que Waldo masajea y chupa los pezones, ella mete su mano por entre la toalla de él y exclama
– ooh… madre mía… qué tienes ahí…?
– Si te gusta es para ti… – le responde.
Waldo abre su toalla y aparecen sus genitales totalmente depilados con una polla espectacular, larga y gruesa.
– Te gusta…? la quieres…? – le dice él.
Ella sin responder, la coge, la acaricia pajeándola unos momentos, se agacha y le lame despacio la punta, lo que hace que crezca y se ponga tiesa como una columna, ella abre la boca se mete un trozo mientras con la mano le acaricia los huevos, empieza a mamarla despacio bajando la cabeza cada vez más para meterse más polla en la boca. Él le toca las tetas que las tiene tiesas y duras, le pone la mano por la espalda bajando hasta las nalgas, ella se pone a cuatro patas para mamarla mejor, tanto él como ella jadean de gusto. Oscar se arrodilla detrás de Rosa, le lame el ano echándole saliva metiéndole poco a poco un dedo dentro, a lo que ella responde con un mm… siii.. sin dejar de mamar la polla. Oscar de golpe le mete la polla entera en el coño lo que hace que ella exclame – aaaahh… siiii… Rosa está de rodillas mamando la polla de Waldo y a la vez siendo follada por Oscar, yo los miro empezando a pajearme lentamente acercándome a ellos.
– Qué buena estás niña… qué coño tienes que caliente y qué bien traga la polla.. – exclama Oscar.
– Ella levanta la cabeza y exclama… – siiiii…. cómo me gusta… así.. asíii… FOLLADME..vaa.. FOLLADME…
Oscar le saca la polla y se pone a un lado, ella sique a cuatro patas, Waldo se pone detrás, le da un cachete fuerte a cada nalga, apunta su polla en la entrada del coño que está totalmente lubricado por su flujo, empuja un poco entrando un poco, se para un momento y se la mete entera hasta el fondo quedando parado.
– uaaa… me llena toda…. vaaa….. vaaa… – exclama Rosa.
Waldo empieza a bombear la polla en el coño primero despacio incrementando el ritmo….
– ooooh.. qué gusto… fóllame…fóllame… ffffff…. – Rosa
– Toma… de gusta mi polla eh…? qué coño tienes…cómo follas putón…
– Siiiii…. trátame como a una puta…. dame, dame maaaas…. maaassss…
Waldo le está dando mucho y fuerte dando cachetes y cogiéndola por las nalgas para metérsela más profundo…. jadea… empezando a sudar…. pero no para…
Rosa también suda recostada sobe los brazos recibiendo la follada de Waldo..
– Cómo me follas cabrón…asiiii….dame asíiii…. dame, va…. qué gustooo…
Ahora le coge del pelo lo tira cabalgando y follándola …. Ella me dice:
– Cariño ven, ven… que ya me voy a correr…. pon tu cara delate la mía cuando me corra… quiero que me veas la cara cuando me esté corriendo…
Me pongo tumbado enfrente de ella con mi cara casi tocando la suya.
– Ten, ten, ten… cómo me gusta follarte zorra… que gusto… – Waldo
– me voy a correeer…aaaa….. me corroooo….. aaay ay ay… uffffffff… cómo me he corrido…. Cariño has visto cómo me corría..? me has visto..?.
– Si mi vida… – digo.
– Pero vosotros no os habéis corrido ninguno…!! – Rosa.
– Reposamos un poco y vas a hacer que nos corramos contigo… – Oscar.
Van todos a los baños. Primero volvemos Rosa y yo, nos sentamos en la cama recostados en cojines con las toallas enrolladas en el cuerpo…
– Cariño estás contenta…? te gusta esto…?
– Sí mi vida, nunca me lo hubiera imaginado… es algo inexplicable… tú estás bien…?.
– Sí… ver como disfrutas hace que no me sienta mal… porque esto es sólo un juego..
– Claro que sí…!!, tú eres a quien quiero a quien le doy todo… eres mi vida.
Vuelven Oscar y Waldo, con las toallas a la cintura. Se sientan en la cama recostados en los cojines.
– Qué tarde tan maravillosa estamos pasando… Sois un matrimonio estupendo, se os ve compenetrados, que lo que hacéis es porque estáis de acuerdo los dos, es bonito esto. – Oscar.
– Sí, así es, vosotros también sois personas estupendas, educadas con un buen saber estar. Nosotros es la primera vez que hacemos esto. – les digo.
– Siempre que estéis de acuerdo, esto está muy bien. Rompe la monotonía de la pareja que hace mucho tiempo que está junta, luego entre los dos hay tema para comentar, opinar… – Waldo.
– Sí, pero no hay que tomarlo como una costumbre… ha de ser muy ocasional, porque puede ser peligroso para la intimidad de la pareja… – Rosa.
– Así es, exactamente. – Waldo
Waldo se acerca a ella le baja la toalla, le magrea las tetas, la besa… se besan, ella le coge la polla y la acaricia pajeándola poco a poco…
– Quiero que te corras, quiero hacerte correr… tengo ganas de saques tu leche.. la quiero.. y a vosotros dos también quiero haceros correr… – Rosa.
Waldo la coge y la lleva a sentarse al borde de la cama con los pies colgando, él se pone de pie frente a ella coge su polla y le da golpes en la cara y en la boca…
– Te la vas a tragar toda niña….
Ella la coge la besa y lame la punta, poco a poco se va metiendo la polla en la boca… la mama despacio acariciándole los huevos, él la coge por la cabeza y empuja la polla entera en su boca quedando unos momentos así… a ella le viene una arcada…aaajjjj.. la saca saliendo saliva de la boca.. lo mira a la cara..se mete la polla en la boca y empieza a mamarla saliéndole saliva de la boca…
– uaaaa…. ooohhh… como la mamas… que gusto.. toma polla toma.. – Waldo
Ella sigue babeando saliva.. chup chup chup chup… abriendo la boca de vez en cuando y exclamar…jjjjjj….aahh, respirar y seguir mamando.
Se acerca Oscar al lado de ella con la polla tiesa como un palo… Rosa se da cuenta y sin dejar de mamar coge su polla y la pajea… yo también me acerco al espectáculo me pongo de pie delante pajeándome..
Ella sigue con la mamada…. y Waldo exclama…
– uufff… me voy a correr…. me voy a correr en tu boca…. así asi… aaa
Ella abre la boca un momento para decir:
– Sí, sí.. córrete dame tu leche, quiero tu leche… toda… – la sigue mamando… dejando la polla de Oscar.
– Yaa… fffffuuuu….. me corroooo….toma la leche.. toma.. toma.. uuufffff…. grgrgrgr…. – le han salido varios chorros..
Rosa sigue mamando despacio, de los lados de la boca le sale leche que cae por las tetas…. abre la boca que la tiene llena de leche y Waldo ve como se la traga toda… Oscar se pone ahora delante de ella se pajea y le dice:
– Ahora vas a tragar la mía…. abre la boca….
Ella la abre y Oscar se pajea delante de su cara..
– Ya ya… toma… toma… saliéndole un gran chorro de leche que le va a la cara de ella… le mete la polla en la boca dándole más leche que le sale por los lados y cae en su cuerpo…
– Qué gusto bonita…. buufffff….. que gusto… qué corrida… joder…buufffff…
Ella también abre la boca con la leche y le enseña como la traga…
Yo me pajeo delante de ella, me corro en su cara .. añadiendo más leche en su cara… la frente, los párpados, las mejillas, la boc, las tetas llegando leche hasta la cintura.
Madre mía lo que hemos hecho…. Dios… nos hemos corrido bien…. me ha gustado… mucho… Me habéis hecho correr mucho… – dice Rosa.
– Tú nos has hecho correr así…. cómo follas.. cómo mamas y cómo todo… eres excepcional… – Oscar.
– No recuerdo haber disfrutado tanto como esta tarde contigo…qué maravilla de mujer eres… – Waldo.
Yo ni digo nada, me he quedado pensativo. Rosa se limpia con la toalla, va a la taquilla a coger otra toalla limpia y va al baño. Ellos también van al baño.
Bien, aquí doy por finalizado el relato de Pepe que ya es muy extenso y detallado y no quiero seguir con la finalización de la tarde, las despedidas… las intenciones de repetir la tarde…. etc.
Saludos y besos a todos y todas.