Capítulo 1
Mi esposa Kimberly es una mujer 5 años menor que yo, ojos azules, pelo rubio, acinturadita, buenas nalgas y un par de grandes tetas que fue lo primero que me llamo la atención de ella el día que la conocí…
La conocí en el trabajo nuevo que había empezado en un corporativo muy famoso de mi ciudad…
Ella de tez clara, cuerpo escultural como de barbie, usaba el uniforme de la empresa que le quedaba super entallado sobre su escultural cuerpo, siempre usando sus blusas un poco escotadas, y el tipo de labiales con colores intensos rojo pasión y maquillaje casi perfecto que la hacían lucir como toda una reina.
Además Kimberly usaba unas faldas super entalladas que le hacían lucir muy grandes sus espectaculares nalgas, que por obvias razones solía llamar la atención de todo hombre que pasara a su lado…
Era la clase de mujer seductora, buenota, sensual y sexy que todo hombre aspira a tener como pareja…
Solo que Kimberly tenía un pequeño detalle, tenía dos pequeñas hijas, una niña llamada Perla Alexa y otra llamada Nadia Ariel..
Cuando ella comenzó a coquetearme en el trabajo con miradas sugestivas que me lanzaba o poses sugerentes trataba de seguir su juego con miradas que le correspondían, pero sin tratar de mostrar tanto interés en ella.
Yo ya había pasado por experiencias similares con otras mujeres en el pasado, que solamente solían usarme para sacarme dinero y que solo me daban largas…
Esta vez me haría un poco el dificil con ella, sin embargo admito que convivir con Kimberly todos los días en el trabajo, al menos para mí era una verdadera tentasión dificil de resistir, ya que a veces compartiamos oficina, porque administrabamos documentos corporativos de la empresa y solíamos trabajar en equipo largas jornadas laborales hasta la madrugada…
Todo empezo una noche que nos quedamos ella y yo muy tarde en el trabajo, terminando un proyecto que ella tenia que presentar mañana por la mañana muy temprano.
Al salir de la empresa, le propuse a Kimberly acompañarla hasta su casa para que no se fuera sola y ella acepto, ya que iba a pedir un uber, pero esta ciudad se destaca porque usar ese tipo de aplicaciones no era nada seguro en el pasado al menos para las mujeres y creo que hasta la fecha aún sigue siendo un medio de transporte muy inseguro para ellas, aunque existen también sus excepciones.
Al llegar a la puerta de su casa, ella me propuso entrar a tomar un cafe y yo que no tenía nada mejor que hacer esa noche acepte su invitación…
Su casa estaba algo desordenada por dentro y había un par de muñecas sobre la sala…
Una disculpa me dijo ella, estas niñas que dejan sus juguetes tirados por la casa…
¿Eres madre soltera?… Pregunte…
Si, ¿porqué?
No, por nada, es que no lo habías mencionado…
¿Hay algún problema con eso? Pregunto Kimberly…
No, no es mi fin ofenderte, simplemente se me hizo curioso que una mujer tan atractiva como tú, con ese cuerpo tan escultural que tienes tenga hijos y se vea así de guapa…
Ah, muchas gracias por tus palabras…
Me respondió ella mientras se sonrojaba pasando su mano derecha por encima de sus pechos, mientras recorría con su mano su abdomen casi plano hasta la altura de su estómago…
Tengo dos niñas respondió ella…
Tú tienes hijos? Me pregunto ella…
No tengo aún, pero si me gustaría llegar a tener en algún momento…
Y el papá de las niñas? Le pregunte…
Yo estaba muy enamorada de él cuando nos casamos, pero durante mi segundo embarazo el imbecil me engaño con otra mujer mientras me encontraba embarazada de mi segunda hija…
Cuando descubrí su infidelidad no lo pude perdonar y lo corri de mi casa…
A ok, lo siento mucho de verdad…
Ya pasaron varios años desde entonces y decidí enfocarme en sacar adelante a mis hijas yo sola, aunque si lo demande legalmente para que me apoyara con la manutención de ellas y al menos de eso si se ha hecho responsable, pero para mí es como si el jamás hubiera existido…
Aunque a veces llevo a las niñas a casa de la mamá de él para que convivan con su padre y sus abuelos… Pero trato solo con el cuestiones que tienen que ver con la educación de las niñas y la manutención que les corresponde por derecho a ellas por ser menores de edad…
Entiendo… Le dije a ella…
Pero dejemos de hablar de mi ex y mejor cuentame de tí… me dijo Kimberly.
Se acerco ella con dos tazas de agua caliente entre sus manos, las puso sobre la mesa de la sala, tomo el cafe, el azucar y la crema colocandolas sobre la mesita de la sala y se sento en el sofa junto a mi lado.
Eres un hombre muy guapo, de seguro te lo han dicho muchas veces las mujeres… Me dijo ella.
En ocasiones…
De seguro las mujeres han de estar atras de tí todo el tiempo…
Te sorprendería si te contará… Le dije a ella.
Ella me sonrio y a la vez me miraba con una mirada muy seductora…
Me esta dando algo de calor… Comento Kimberly mientras se quito su saco y comenzo a desabrochar los botones de su blusa…
¿No te esta dando algo de calor mientras te tomas el cafe? Me pregunto ella con curiosidad…
Un poco… Le respondí…
Ella se quito la blusa y quedo con una blusa inferior escotada con la que se veía muy sensual, sus senos sobresalian demasiado de su pronunciado escote, mientras que ella se agachaba y de forma muy sugerente comenzo a desabrochar sus zapatillas…
Al agacharse, pude notar sus impresionantes senos colgando de su cuerpo y sobresaliendo bajo su entallada blusa, lo que provoco en mi una gran erección bajo mis pantalones…
Nervioso por la excitación que se empezaba a notar bajo mis pantalones tome la taza de cafe de la mesa y di un profundo sorbo al mismo…
Mientras tomaba cafe, yo no quitaba la mirada de aquellos senos grandes y bien desarrollados y por accidente me cayo un poco de cafe sobre mis pantalones que me quemo un poco las piernas… ¡Auch!… Exclame, me había quemado un poco, la pierna derecha…
Kimberly lo noto y rápidamente se inclino, tomo una servilleta de papel y con su mano tallo la servilleta sobre mis pantalones, exactamente en la parte que había caído el cafe…
¡Con cuidado!, comento ella, mientras me tallaba con una servilleta con sus manos por encima del pantalon rozando parte de mi pene que estaba completamente exitado bajo mis pantalones en ese momento…
Mientras observaba su escote pronunciado con mis ojos mi pene se puso más duro…
Ella levanto su mirada y se me quedo viendo fijamente a los ojos, mientras que con la servilleta estoy seguro que ella podía sentir con sus manos la excitación de mi pene bajo mis pantalones…
Inesperadamente Kimberly se acerco a mi y me robo un beso en la boca, tallando con la servilleta aún mi pene con sus manos por encima de mis pantalones, he instintivamente me acosto sobre su sofa, mientras se sentaba justo por encima de mí, abriendo sus piernas por encima de mis pantalones a la altura de mi pene y comenzo a besar mis labios…
Yo la tome de la cintura mientras que con mis manos recorría parte de su espalda hasta la altura de su cintura y comence a manosear sus nalgas, justo por encima de su minifalda, y a la vez ella me cabalgaba meneando su cadera por encima de mí…
Con sus manos ella tomo la iniciativa de desabrochar mis pantalones, a lo cual yo no opuse resistencia y comenzo a quitarmelos…
¿Tienes condones? Le pregunte…
La seguridad ante todo eh, comento ella…
Si, si tengo, Kimberlu extendio su mano por detras del sofa donde se encontraba escondida una caja con preservativos…
Tomo un condon con su mano derecha, y lo abrío con mucho cuidado, y lo dirigio a mi pene que estaba super excitado en ese momento y comenzo a colocarlo de la forma correcta…
Ahora sí… Comento ella…
Mientras se sentaba encima de mi pene, que para ese momento se encontraba todo excitado por tener ante mí tremendo par de tetas, que estaba por comerme esa noche, y mientras ella volvía a sentarse sobre mi, coloco mi pene justo en la entrada de su vagina y lo introdujo así nomas y comenzo a darme unos buenos sentones sobre mi verga…
Yo anonadado, veía como rebotaban sus tremendas chichotas, mientras ella me montaba la verga como si yo fuera su caballito…
Con mis manos calientes, recorría sus piernas de arriba hacía abajo, mientras manoseaba sus expectaculares nalgas…
Kimberly tenía suelto el cabello esa noche y yo nadamas miraba como se sacudia de arriba hacia abajo cuando ella brincaba sobre mi caliente cuerpo, pero lo más impresionante era poder ver como rebotaban esas tremendas chichotas, mientras brincaba con todo su cuerpo por encima de mí montandome de caballito la verga…
Su vagina estaba muy, muy mojada y yo podía sentir los fluidos de su excitación recorrer gran parte de mi cuerpo…
Ella comenzo a gemir mordiendose los labios y a la vez se inclino ante mí para que besara su boca…
En ese momento practicamente comenzamos a comernos los labios a besos…
Parecía que ella tenía mucho tiempo sin estar con otro hombre debido a la desesperación con la que intentaba manosear todo mi cuerpo mientras la penetraba…
Era una sensación increíble, tener esas tremendas tetas brincando frente a mí, lo que prolongo por un buen rato mí exitación por el cuerpo de ella.
Kimberly y yo estuvimos casí durante 30 minutos haciendo el amor sobre su sofa, confieso que aquel primer encuentro que tuvimos estaba siendo maravilloso y super caliente…
Me corri adentro de ella, pero practicamente adentro del condon…
Ella cayo rendida sobre mí y quedo acostada sobre mi pecho…
Hasta que se oyo la voz de una de sus niñas decir…
Mamí, ¿Estas ahí?
En ese momento Kimberly y yo nos quedamos petrificados sobre su sofa…
¡Mi niña desperto!
Me comento susurrandome al oído…
Ella contesto…
Sí mi amor, regresa a tú cuarto, ahorita voy a acostarte…
Esta bién mamí…
¿Me esperas aquí? Me pregunto ella…
Mejor te veo mañana en la oficina y haya platicamos ¿Qué te parece Kimberly?… Le dije.
Me parece perfecto, estuvo muy rico todo, gracias por traerme a la casa… Me dijo ella…
No fue nada… Conteste.
Ella se levanto del sofa, tomo su ropa, se cambio de prisa y se dirigio al cuarto de su hija…
Yo por mi parte me vestí, sali de su casa y me dirígi a la mía…
Había sido una noche muy apasionada, como hacía tiempo no tenía, sin embargo el hecho de que fuera madre soltera fue algo que sinceramente no me lo esperaba y no lo ví venir…
A pesar de todo, admito que para ser una mamá soltera, ella tenía un cuerpo escultural y estilizado, que cualquier mujer en su lugar y de su edad envidiaria y también se notaba que ella era la clase de mujer que no cualquier hombre podía llevarse a la cama y eso lo podía notar porque ella era muy selectiva con todo lo que hacía y hasta en la oficina…