Una confesión

Pues bien después de algunos meses de perfecta amistad en donde se conocieron nuestras respectivas familias (esposo, esposa, hijo e hija) la amistad se fue haciendo cada vez más fuerte al grado en que nos contamos todo lo que nos sucede, y no hay momento libre que tengamos que no lo aprovechemos para ir a desayunar, comer, cenar, ya sea solos o con nuestras respectivas parejas.

Historia de una relación sexual II

Bueno he podido comprobar que mis sensaciones no eran erróneas, ya que en la filmación he podido darme cuenta que reaccionó bien, es más diría con bastante certeza que gozó el estar con un tercero y que este la haya acariciado, tocado y penetrado. En varios pasajes de esta se ve como ella recibe con beneplácito el accionar de él.

Confesiones de Elisabeth

Yo no tengo ningún problema de que tus instintos y los míos se unan, me encanta el sexo, no te pasaré ninguna cuenta, si tus pensamientos de hacer algo conmigo, se hacen realidad.

Le confieso a mi sacerdote que he follado con mi novio y me pone como penitencia repetirlo con él

Yo hacía lo imposible por contener mi eyaculación cuando ella platicó que, para no hacerlo enojar, accedió a las caricias de rigor el besito en la boca, las caricias con las manos, pero que cada vez eran más atrevida, pues comenzó a pasar sus labios y lengua por el cuello y nuca, mientras sus manos lo mismo le daban ligeros apretones a sus pezones, que le masajeaba las nalgas y le hacía sentir su entrepierna, con un paquete bastante duro.

¿Que hago?

Me llamo Carlos, tengo 33 años y escribo esta historia porque necesito que alguien más, aparte de los protagonistas de la misma, la conozcan, y de paso probar si, al escribirla, puedo aclarar mis ideas y tomar una decisión que pueda ser acertada.