Un nuevo orgasmo se había apoderado de aquel cuerpo, mientras Eduardo continuaba bombeando, él estaba a punto de correrse, pues ya había aguantado demasiado, así que con una última estocada la cual alcanzo lo más profundo de Alex este sintió como de sus bolas y con una presión increíble se disparaba
Alex estaba a punto de detener todo aquello, pues aunque estaba tan excitada, era consciente de que está engañando a su novio, de que le estaba poniendo los cuernos, justo en ese momento volteo su rostro para hablar y lo que vio la silencio; Eduardo había liberado se su prisión su miembro y este...
Él se arrodillo detrás de ella, con sus manos separó sus glúteos viendo a plenitud el panorama en medio de sus piernas, apretó con fuerza sus nalgas, como para dejar claro que estaba ahí, observando, luego dio un azote a su nalga izquierda, luego a la derecha, acercó su rostro...
La chica acercó sus labios, una vez más se sentía sumamente nerviosa, con lentitud y obedeciendo las indicaciones de Eduardo poco a poco comenzó una mamada, su primera mamada...
Acostando a lo largo le indico que pusiera su culito sobre su cara, ella entendió de una vez que el quería lamer de nuevo su conchita mientras ella seguía mamando su verga, así comenzaron un 69...
Los días siguientes fueron una verdadera tortura; en las noches mientras estaba acostada al lado de mi marido pensaba en Alfredo, en cómo me había hecho el amor y deseaba que volviera a pasar pero estaba consciente que estaba mal aún pensarlo.
Había una vez una almejita que vivía tranquila en el fondo del mar, habitaba en una conchita segura y protegida de los peligros del mar. Un día vino una tormenta y el mar se embraveció y una fuerte ola la despojo de su casita.
Grande fue mi sorpresa cuando note que esta chica no tenia ningún pudor y más allá de cerrar las piernas ante mi presencia me dejo ver su tanguita blanca. Yo no me di cuanta que ella me estaba mirando porque me quede embobado y en eso me pregunta muy sensualmente si había visto el cable que se había desconectado, encuentro el cable lo conecto, y salgo de debajo del escritorio, cuando me estoy despidiendo para retirarme me pregunta
Sus pendejos pinchaban un poco mi lengua, pero era tanto mi calentura que dejando de lado esas molestias, me dediqué a chupar con ganas sus bolas, recorrí varias veces con mi boca el camino desde sus pelotas, pasando por su tronco hasta llegar a la conchita de Erica.
Romina y Lujan se acercaron a ella y le hacían caricias muy tiernas en su cuello y su cabello mientras yo , sin lubricarle la colita le apoye la cabeza de mi verga en su rosado y chiquito culito y empuje hacia adentro; Vane mordía sus labios y su cara se ponía cada vez mas colorada por la calentura y el dolor, eso me daba tanto morbo que empujaba mas adentro y veía como mi verga se perdía en ese delicioso agujerito.
Él seguía hablando de cómo espiaba a su madre, como le olía la ropa interior, hasta me contó que había encontrado un video de su madre cogiendo con una amiga.
Yo a este punto estaba con una erección tremenda, que ya me quemaba dentro del slip, y como tenía un pantalón de lino, ya que aquí es verano y nos toca usar ropas livianas, se hacia mas que evidente la cual no trate de disimular, me había invitado a su casa y estaba jugando un juego de seducción evidente, puse música suave en su equipo de música y nos dispusimos en la mesa a cenar
Me encanta bailar y acariciarme mientras que de reojo veo como tus ojos no dejan de desvestirme, y cuando al fin te decides a bailar y poder sentir tu gran paquete que lo presionas en mi cuerpo, eso me acelera la respiración, y no puedo evitar en querer acariciarlo, para confirmar que realmente eres el que me puede volver loca esta noche, tu haz sido el elegido para hacerme gritar