Como saben soy Samantha, asi me puso mi novio madurito y compañero de la ofi. soy de Tampico saben que el tiene 60 y yo 18 y ya hemos vivido unas aventuras juntos, pues ya llevamos 3 meses de novios y les contaré la noche que me quede a dormir con él, pues ya saben que es viudo.
Comencé a sentirlo moviéndose adentro mío, adentro y afuera, lento al principio, y ganando velocidad con el correr del tiempo. No se podía mover mucho debido a la posición que ambos teníamos. Mientras sus manos pasaban por adelante mío y masajeaban mis tetas, me pellizcaba los pezones con fuerza...
Hola, me llamo Daniela, esto es 100% real, solo los nombres son falsos excepto el mío, empezare describiéndome, soy chaparrita de 1.60 de cabello negro con piel clarita
Instintivamente sacó la lengua para lamer mis labios y cara, fue un momento divertido en verdad y me gustó tanto que repetí la acción, su lengua era tibia y húmeda, su pelaje era muy suave y se sentía rico su cercanía y el calorcito que emanaba, estando frente a él, abrí la boca y saqué la lengua
Conocí a Lucía en una fiesta. Al principio no sabía que era trans, pero su deseo y su polla me acabaron volviendo loco. Empezó con un beso… y terminó con ella follándome como nadie lo había hecho. Descubrí un placer nuevo, intenso… y ahora solo pienso en repetir
Clara volvió a mi casa tras aquella noche salvaje. Desayunamos sexo, risas… y su polla dentro de mi culo. Me folló en la mesa, me hizo contestar a mi novia mientras me corría, y luego me pidió que la penetrara yo. Era sexo, vicio, adicción… y quería más
Mi novia se fue el finde y su ex apareció sin avisar. Lo que empezó con miradas y provocaciones acabó en un polvo inesperado. Clara, tan guapa como atrevida… y con sorpresa entre las piernas, me hizo vivir una noche que no voy a olvidar fácilmente
En esta ocasión les quiero contar la segunda parte con el señor mayor con el cual tuve sexo estando en bikini, pero esta vez ha sido en tanga y mientras su marido dormía en la planta de arriba de su apartamento.
Llevaba un vestido muy suelto y corto, que dejaba ver mis piernas. Gilson estaba tan absorto en mi foto que ni siquiera se dio cuenta de que estaba allí.
Recordaba, la niña, cuando una noche se despertó toda sudada, y como unas leves pulsaciones recorrían su vagina, se asusto, no sabia lo que le pasaba, se daba cuenta que inconscientemente le daban ganas de abrirse de piernas, pero NO, pesaba la nena, eso no era bueno, no era de niñas decentes, pero
Este capítulo, tampoco forma parte de la primera versión que publicó Pedro casi en su totalidad hace ya algunos años, en este segundo capítulo nuevo, suceden cosas que en mi vida había pensado podría vivir, pero eso se lo dejamos a la narrativa que continua….
Nos quedamos un rato en la cama, abrazados. Mi polla no se desinflaba del todo, seguía dura, medio latente. Ella se tocaba, con la respiración agitada, y me jadeaba al oído. Yo jugaba con el dildo que seguía metido en su culo, moviéndolo lento, disfrutando del momento.