Historias sexuales de Silvia I

Historias sexuales de Silvia

Mi nombre es Silvia ahora tengo 28 años, soy de tez blanca cabello rubio y ojos claros soy de pechos pequeños pero muy en su lugar, delgada y considero que tengo un buen culo, tengo un hermano Felipe de 26 años y una hermana de 24, siempre he querido contar mis experiencias ya que mi vida ha sido siempre alrededor del sexo, desde los 6 años experimente lo que era tener relaciones ya que en ese entonces mis primos Ramón de 6 años y Saul de 8 nos visitaban mucho ellos vivían solos con sus padres y contaban como veían a su mamá y a su papá besar y meter su cosa dentro de la raja de su mamá y luego querían que me dejara meterla dentro de mi yo acepté por curiosidad, los dos cabrones se abalanzaron hacia mi con su pitito apenas duro en ese entonces pues no me lograron hacer nada ya que eran muy pequeños sus penes y me conservé virgen.

Cuando cumplí los 18 años mi tío el papá de Ramón y Saúl que ya para entonces contaba con unos 28 años era fuerte y apuesto, me llevo mi regalo y dijo que no había llevado a sus hijos por que se habían ido a una excursión pero que no me preocupara ya que el estaría para jugar conmigo a lo que quisiera, como mis padres habían salido a inscribir a mis hermanos a la primaria, le dije que si quería jugar con él.

Me pregunto a que quería jugar y le dije que al caballito se puso a cuatro patas y yo me trepe en el cabalgándolo como un verdadero caballo era tanta mi emoción que sin querer le acomode tremendo patadón entre las ancas y sus partes bajas por lo que grito de dolor me baje de el y le pregunte donde le dolía señalándome su vientre le dije que se recostara que yo le sobaría se tendió boca arriba y comencé a sobarle encima del pantalón pronto paro de quejarse y pregunte si ya, pero el me contesto que siguiera sobando para entonces ya sentía un tremendo palo abrí su cremallera y saque su pene era enorme grueso y muy duro con mis manos lo seguía sobando y comente ¡uy! Tío ya se te hinchó muy feo creo que te pegue muy duro, el sonrió y me dijo ya esta pasando el dolor solo que me gustaría que me embarrarás saliva para que amengüe mas rápido dude por un momento pero pronto lleve mi boca a su duro garrote era algo totalmente diferente a lo que había sentido nunca antes un trozo de carne caliente una piel suave y lo mas sensacional era la transmisión de palpitaciones que sentía en mis labios pronto agarre ritmo y comencé succionar como si fuera una paleta o un helado.

Me dijo detente ya paso el dolor pero como quiero que sigamos jugando ahora yo me quedare así como estoy y tu te subes en mi pero te quitas tus pantalones y calzones y yo también para que no los vayamos a ensuciar y luego se enoje tu mama me desvestí y el también, yo con un poco de pena por que entonces apenas se asomaban mis pelitos muy finos entre mis piernas.

Me senté encima de el y sentí su tranca dura tallarse contra mi vulva un ardor recorrió mis entrañas y una sensación de querer tener algo dentro de mi y que mas que ese trozo de carne que ya buscaba acomodo, el comenzó a moverse de manera que yo salía hacia arriba tal y como si cabalgara en un potro de buena zancada sentía vibrar mi cuerpo cuando caía en su verga y volvía a subir al tercer aventón hacia arriba el acomodo su palo de manera que al caer me ensarté de manera automática hasta el fondo sentí esa verga tan dura que me causo un gran dolor el incorporándose me sujeto de la cintura a modo que ya no saliera de mi y me dio un beso de manera escalofriante que me bloqueo mis pensamientos ya que por un lado sentía el dolor en mi rajita y por otro experimentaba sensaciones nuevas al sentir su lengua enroscándose con la mía.

Ya no había control en mi solo quería mas y que esos momentos no acabaran nunca se volvió a mover de manera que comencé a sentir muy rico al entrar y salir esa dura tranca de mi vulva de pronto se aferró a mi cintura y con su boca comenzó a succionar mis pequeños pezones de mis pechos que erguían duros y excitantes no soporto mucho ya que pronto vació un gran contenido de leche dentro de mi, otra vez sensaciones nuevas y excitantes experimente una gran convulsión que creí orinarme sobre la verga de mi tío el se tenso por un momento y aflojo su cuerpo su pito perdía fuerza y se deshinchaba por lo que solo comente ya se curo tu pené el sonrió y solo dijo vamos a vestirnos por que pronto llegara tu mama y no quiero decirle que me curaste mi pene por que me daría pena así que tu tampoco lo hagas será nuestro secreto medio un beso en la boca y se marcho.

 

Continúa la serie Historias sexuales de Silvia II >>

Un comentario

¿Qué te ha parecido el relato?