Una cena, mucho vino y mi mujer se banca cinco extraños dispuestos a darle el mejor servicio, aparte también me banca a mi

Me llamo juan, tengo 29 años y mi mujer se llama Fernanda y tiene 27 años, el sexo entre nosotros se había vuelto monótono y hacía rato se me había metido en la cabeza hacer una orgia con ella, pero nunca había pasado de ser una fantasía.

Hace un mes atrás, le propuse salir a cenar para festejar mi ascenso y le pedí que me dejara elegirle la ropa yo a lo que accedió. Se puso una blusa semitransparente y con un gran escote, sin sostén, que dejaba sus senos prácticamente libres para que cualquiera los observara, y una minifalda muy cortita que cuando se sentaba podía ser causante de infarto para cualquiera, y abajo de esta una tanguita mínima que se perdía en su cola.

Fuimos a cenar a un restaurant muy lujoso, durante la comida tomamos dos botellas de vino, que para mí acostumbrado a tomar no fue nada, pero ella estaba en un estado en el que era fácilmente manejable. A cada rato se le escapaban sus senos de la blusa y ella ni cuenta se daba, por lo que yo tenía que estar avisándole.

Luego de la cena, pedí una botella de champagne para brindar, copa va copa viene, nuestra conversación se empezó a poner cada vez más cachonda, hasta que en un momento me percate que éramos los últimos en el lugar y aprovechando esto me senté a su lado y empecé a acariciarle sus senos susurrándole al oído, lo que la puso a mil.

La situación empezó a subirse de tono y empecé a meterle mano por la pollera, masturbándola.

A todo esto los mozos se dieron cuenta de la situación y empezaron a mirar de reojo, en ese momento se me ocurrió la gran idea, era mi oportunidad, les hice señas para que se acercaran, y los tres ni lo dudaron

Fernanda estaba en un estado de calentura que ni se fijaba en lo que pasaba a su alrededor, la agarre de la cintura y la puse sobre la mesa, le arranque la minifalda y la tanguita, y empecé a chuparle su clítoris, lo que la puso a mil, enseguida los tres mozos la rodearon y le arrancaron la blusa dejando sus senos al descubierto y ellos empezaron a manosearlos y chuparlos, en ese momento ella se resistió, pero su calentura pudo más y se entregó por completo, yo me senté en la mesa y la puse arriba mío, penetrándola, enseguida vino uno de los mozos por atrás y luego de chuparle un rato el culo la penetro por atrás , mientras que los otros dos le manoseaban los pechos y ella los masturbaba, luego de acabar le dimos lugar a los otros dos que hicieron lo mismo.

Estuvimos así intercambiando lugares hasta que se sumaron el cocinero y el cajero del lugar,

Dado esto yo me hice a un lado y deje que los cuatro la disfrutaran, esto duro unos 30 minutos, hasta que el cocinero agarro la botella de champagne, me miro pidiendo aprobación, yo asentí con la cabeza y se la enterró en el culo, así la tuvieron un buen rato turnándosela entre ellos y con la botella en el culo.

Para finalizar todos acabamos sobre ella, bañándola de leche, y ella pasándosela por todos lados.

Después de todo esto nos retiramos a casa ella se pegó un baño y me hizo jurarle que lo repetiríamos. Así será!!!

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