Orgía en la playa IV

Sandra y Zulema se ofrecieron para ellas encender la fogata mientras las demás buscábamos otros cosas que usaríamos allá, como las botellas de cerveza y algunos bocadillos. 

En lo que llegaba la noche, me daban unas ganas enormes de coger con alguna de las chicas, así que me decidí a convencer a una de ellas para entregarnos mutuamente.

Elegí a Vianey quien estaba en uno de los cuartos y ese era el momento apropiado, la saludé y comenzamos a platicar de lo que habíamos experimentado el tiempo que estábamos en esa casa playera.

Vianey me comentó que nunca había tenido tanto sexo en tan poco tiempo y menos con chicas, lo cual para ella era nuevo y al mismo tiempo excitante puesto que estaba decidida a probar cosas distintas.

-La verdad es que mamar una vagina es lo más delicioso que he hecho, y sentir que te penetran con una verga de plástico, es raro pero me calentó como si fuera una de verdad. 

-No sé si quieras darle una mamadita a la mía, le contesté.

Ella sonrió y se me acercó para darme un beso en la boca, de inmediato acepté su lengua dentro de ella y comencé a acariciar su espalda; ella me quitó la camiseta que tenía puesta para besar mis senos, tomó mis pezones dentro de su boca para disfrutarlos y eso me calentaba, la deseaba y quería sentirla desnuda en mis brazos y que ella me sintiera en los suyos.

De inmediato nos quitamos la ropa y comencé a besar sus tetas, eso la hizo gemir demasiado y más cuando comencé a acariciar su vagina por fuera, de inmediato sentí que ella estaba lista para ser cogida debido a que su coño esta mojadísimo.

Vianey separó sus piernas y me acerqué a su vagina y rápidamente empecé con mi labor de disfrutar ese sexo empapado, deslizaba mi lengua de arriba a abajo y ella no paraba de gemir, alcanzaba a ver sus pezones que estaban duros como piedras y ella se acariciaba sus senos de lo caliente que estaba: yo seguía mamando su vagina con ganas. Posteriormente, hicimos un 69 ella se colocó por debajo sentí uno de sus dedos metiéndose en mi culo, eso me hizo chuparle más fuerte la vagina y pronto alcanzó el orgasmo, pero yo quería más y ella también, así que seguimos dándonos un placer maravilloso hasta que quedamos agotadas.

Ella me agradeció la cogida y nos dimos un beso de despedida, aunque sabíamos que podíamos estar juntas de nuevo en la noche en la arena.

Salí del cuarto y me dirigí al baño, encontré la puerta semiabierta y escuché algunos gemidos detrás, me acerqué y me asomé para ver que Sandra, Lety y Abril estaban haciendo el amor con ganas, pero ellas no se dieron cuenta que las estaba observando.

Sandra le chupaba la Lety su culo mientras ella a su vez le mamaba la vagina a Abril; de solo verlas me volví a calentar y me acariciaba mi sexo por encima de mi ropa pero no hice ningún movimiento, así que las dejé solas y fui a dormir un rato puesto que la noche sería larga y candente. 

Cuando cayó la noche, Sandra y Zulema fueron a la playa para encender la fogata mientras que yo acomodaba la cerveza en una hielera. Posteriormente, salí a la playa y cada una de las chicas tenía puesto su bikini aunque sabíamos que no lo íbamos a usar más adelante.

El clima estaba de lo más agradable y teníamos la playa para nosotras solas, de hecho, Zulema fue la primera en desnudarse y fue a nadar un rato en la playa totalmente desnuda, todas reímos mientras ella se iba a meter al mar.

Lety comentó que sería una buena idea acompañar a Zulema al mar, así que todas nos quitamos la ropa y fuimos a nadar un rato.

Allí jugamos un poco pero algunas aprovecharon para insinuarse, por ejemplo, Sandra se me acercó por detrás y me dijo que tenía un culo maravilloso y de inmediato sentí uno de sus dedos queriendo entrar en él pero me dejó con las ganas y me dijo que me esperara a la playa. 

Una hora después, salimos del mar y nos secamos todas pero nos quedamos desnudas, entonces empezó el show: la misma Sandra se puso de pie y empezó a bailar de forma sensual como si quisiera seducir a alguna de nosotras, se acercaba a Vianey quien solamente se reía del atrevido baile de Sandra, pero noté que Abril se acariciaba su vagina de forma discreta, señal de que estaba calentándose.

Posteriormente, Sandra se colocó una verga de látex y siguió con el baile, hacía señales eróticas de simulación de estar cogiendo con alguien y eso nos hizo reír aún más. De repente se puso delante de mí y me dijo:

– Mámame mi verga, puta, quiero que te la metas hasta el fondo y les enseñes a estas pendejas como lo haces.

No perdí tiempo y me metí la verga de látex en mi boca y la chupé como si fuera de verdad, mientras que Sandra gemía como si de verdad sintiera la mamada, sabía que Sandra me iba a hacer el amor delante de todas y eso me calentaba demasiado. 

-Para ser una lesbiana mamas bien las vergas, pero si quieres disfrutar te la voy a meter por el culo para que la disfrutes en serio, putita. 

-Adelante, cógeme que soy tu puta, preciosa. 

Me puse de cuatro patas y levanté mi trasero lo más que pude, ella abrió mis nalgas y colocó el pene falso en la entrada de mi ano, de inmediato comenzó a presionar y entró con facilidad, el mete y saca estaba delicioso mientras sentía cómo me enculaba esta cabrona.

Mientras Sandra me penetraba volteé a ver qué hacían las demás: Lety estaba entrada con Abril metiéndole un dedo en su vagina mientras que Vianey estaba sentada en su cara para que le chupara su sexo, en otra parte, Zulema y Cinthia estaba en un 69 delicioso que me hacía desear que me cogieran por todas partes Sandra me sacó la verga del culo y me penetró en la vagina, eso me calentó de más y tuve un fuerte orgasmo pero ella seguía bombeando hasta que ella se cansó. Sandra quedó tirada en la arena y yo comencé a chupar sus senos.

– Me cogiste bien, cabrona, pero ahora me toca a mí destrozarte el culo, hija de la chingada.

– Sí, cógeme y métemela por el culo, por favor.

Me puse el pene falso y la puse boca abajo a ella, Sandra levantó sus nalgas y las abrí para meterle le lengua en su agujero, estaba delicioso y algo húmedo pero era parte de mi estrategia para cogerla por ahí, cuando estuvo lista le metí la verga y ella gritó de placer.

De repente Zulema se acercó a Sandra con un consolador colgando de su cintura y se colocó enfrente de ella para que se lo metiera en la boca, ella de inmediato lo chupó y tenía dos vergas cogiéndosela.

De inmediato se notaba que Sandra disfrutaba del sexo anal puesto que se movía como una experta y alcanzó el orgasmo en poco tiempo, las dejé a ellas para irme a otras de las chicas que estaban ahí.

Me acerqué a donde estaban Lety y Abril quienes estaban masturbándose una a la otra, de inmediato Abril me pidió que se la metiera por la vagina y separó sus piernas, comencé a introducirla lentamente en su sexo hasta que entró toda ella gozaba como nunca y esperaba que siguiera cogiéndola con la verga que tenía puesta; de repente, sentí otro pene de látex en mis nalgas y era Zulema quien me dijo que me iba a coger por detrás mientras penetraba a Abril, acepté y esperé a que ella me metiera el pene en mi ano, la verdad es que entró con mucha facilidad puesto que Sandra tenía poco de haberlo penetrado e hicimos movimientos rítmicos para penetrar a la otra casi al mismo tiempo.

Era sensacional estar cogiéndote a una chica mientras te cogen a ti, Abril acariciaba mis senos mientras me la cogía mientras ella veía a Zulema meterme una verga por el culo.

En poco tiempo tanto Abril como yo tuvimos nuestros respectivos orgasmos, y cambiamos de posición, ahora sería Zulema quien estaría abajo mientras que Abril la penetraba y yo a ella, así lo hicimos y rápidamente tuvimos nuestros respectivos orgasmos.

Estábamos de lo más entradas cuando Lety nos llamó la atención a todas e hizo una proposición: hacernos sexo oral entre todas y en círculo alrededor de la fogata.

Todas aceptamos y dejamos a un lado los consoladores era sencillo: dar y recibir sexo oral, me acosté en la arena y levanté una de mis piernas para que mi vagina estuviera lista para ser mamada.

A mí me tocó Zulema y que me chupara Lety, a su vez a Lety le iba a chupar Cinthia y a ella Sandra y después Vianey y al final Abril cerraba el círculo. Todas comenzamos al mismo tiempo, no importaba cuántos orgasmos sintiéramos en ese momento, el chiste era gozar.

Por supuesto que no iba a desperdiciar la oportunidad de meterle un dedo en el culo a Zulema mientras le mamaba su vagina, ella gemía y gemía mientras sentía la lengua de Lety recorrer mi sexo por todos lados aunque ella ya lo conoce de sobra.

Así estuvimos durante casi una hora, mamándonos unas a otras, algunas cambiaban con otras chicas para

disfrutar de todas las vaginas; perdí la cuenta de cuántas veces terminé pero lo disfruté en serio. 

A lo mejor buscaba organizar otro viaje de estos dentro de poco tiempo para seguir disfrutando del sexo al aire libre.

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