Capítulo 6
José David Castillo Ortiz entró al asilo "Hogar de la Esperanza" con las piernas aún temblando, el corazón latiéndole como un tambor descompasado en el pecho. El aire dentro del edificio era el mismo de siempre: una mezcla reconfortante de desinfectante, sopa de fideos cocinándose en la cocina común y el leve olor a vejez que impregnaba los pasillos. Pero nada se sentía reconfortante ahora. Su mente era un remolino caótico: la chófer en el Didi VIP, María follándole la boca en el salón vacío, la militar sometiéndolo detrás de la van como si fuera un objeto. ¿Qué demonios estaba pasando? ¿Quién era él ahora? El chico tímido que ayudaba a ancianos y estudiaba psicología se sentía perdido, como si su vida se hubiera convertido en una pesadilla erótica de la que no podía despertar.Cada eyaculación forzada, cada beso robado, cada toque no pedido se acumulaba como peso muerto en su alma. No era placer puro; era sobrecarga, confusión, un vacío que empezaba a doler.
Caminó por el pasillo principal como un autómata, evitando las miradas de las enfermeras que lo saludaban con sonrisas habituales. "¡Jo
Muestra tu apoyo a Luziel_light y sigue leyendo esta historia
Compra esta parte de la historia y ayuda a los escritores a ganar dinero con las historias que te gustan.
Inicia sesión para comprar este contenido.
Al comprar aceptas las condiciones de compra.