Bueno me presento, mi nombre es Pedro y tengo ahora 26 años, tengo una complexión atlética dado que siempre he hecho bastante deporte.
Actualmente estoy trabajando pero aún resido con mi madre ya que todavía no me puedo ir a vivir solo. Mi madre está separada de mi padre desde hace años y de él no tenemos apenas noticias. Mi madre es una señora de 52 años rubia y con unos ojos verdes preciosos. Su cuerpo es el de una mujer normal, unas tetas muy grandes pero caídas y un culo bastante redondeado para su edad. Es una mujer muy agradable y que desde siempre le ha gustado vestir de manera no provocativa pero si enseñando algo digamos.
Yo me empecé a fijar en ella hace un par de años cuando un día entré en el baño sin llamar y me la encontré en la bañera con las piernas abiertas y dándose la alcachofa. Al momento salí del baño pero me fijé en su perfecta total depiladita por completo y sobretodo en sus pedazos pezones de color marrón (ella es bastante blanca). Esa misma noche me masturbe bastantes veces pensando en lo que había visto. Desde ese momento mi interés por mi madre fue ganando fuerza hasta el punto de que yo le decía de poner la lavadora para así poder masturbarme con sus tangas usadas
Un día mí madre llego a casa y me dijo que unas amigas suyas le habían regalado un retiro en un spa durante tres días para dos personas. Ella me dijo que si la podía acompañar ya que no sabía a quién más decirme.
Yo al momento me imaginé a mí madre en bikini con los chorros y no lo pensé dos veces le dije que si.
Cuando llegamos al spa abrimos la maletas y nos pusimos a guardar la ropa ( poca ya que para estar en un spa tampoco era necesario mucho). No pude evitar fijarme en la ropa interior de mi madre, en un momento que ella había bajado a la recepción me puse a fisgonear entre ella y encontré dos tangas prácticamente transparentes de encaje que hicieron que se me pusiera como una roca. Aproveche para restregar mi miembro en todas sus tangas por qué me daba mucho morbo que se fuese a poner algo que yo había tocado con mi miembro.
El primer día y la primera noche fueron tranquilas pero paso algo que lo iba a cambiar todo. Cuando subimos de la cena yo me tumbe en cama ya que estaba cansado ( era una cama de matrimonio única) y mi madre dijo que iba a aprovechar para darse una ducha. Yo me estaba quedando medio dormido mientras escuchaba la ducha cuando de repente empecé a escuchar otro tipo de ruidos. Me di cuenta que ls puerta del baño no estaba bien cerrada entonces me levanté muy despacio y me asomé. Vi a mí madre nuevamente abierta de piernas metiéndose los dedos por su precioso coño. Se notaba que estaba intentando no gemir pero se le escapaban los sonidos mientras se tocaba.
Yo estaba totalmente empalmado y quería verlo un poco más de cerca. Aproveche que había unas toallas al lado de la cama y entre en el baño con la escusa de dejarlas allí. Cuando entre mi madre pego un grito y se tapó con una toalla
– Por qué no llamas a la puerta? No ves que quiero tener un poco de intimidad.
– Intimidad y lo que no es intimidad le respondí yo.
Tenía los pezones totalmente erizados, su respiración muy agitada y de repente me fijé en un detalle. Se quedó mirando para mis pantalones sin decir nada. Yo no había caído en mi erección y , a pesar de no tener un miembro muy largo ( unos 15 -16 cm) si es muy gordo con un glande que parece una campana y llevo de venas gordas, por tanto se podía ver claramente a través del pantalón. Al día siguiente bajamos al spa,yo estaba pensando en mi madre metiéndose los dedos mientras genial y de repente mi madre se acercó
– Hijo se que lo que viste ayer no está bien , se que ya es las segunda vez que me encuentras así y bueno simplemente quería decirte que son cosas que no puedo evitar.
– No te preocupes, le dije, es algo totalmente natural yo también me masturbo y mucho.
– Lo se he visto tú cuarto dijo mi madre riéndose.
– El médico me ha dicho que es un proceso que pasan las mujeres de mi edad debido al inicio de la menopausia y es que sinceramente estoy todo el día con eso en la cabeza, además no hay nadie que satisfafa mis necesidades y me tengo tocar .
– Si no hay nadie que lo haga es que no saben valorar lo bueno le contesté.
Ella me sonrió y me abrazó, noté sus pezones duros contra mi lo cual hizo que me empalmara. En ese momento apreté mi pelvis contra mi madre y ella respondió con el mismo movimiento. Mi calentura era terrible.
Por la noche me fui a duchar y dejé la puerta entre abierta, me puse a masturbarme y de repente me fijé que estaba siendo observado. No dije nada y seguí a lo mío hasta que termine.
– Ahora voy yo dijo mi madre, paso por mi prácticamente desnuda, con un sujetador y unos de los tangas de encaje. Nas más empezar a sobar la ducha empecé a escuchar gemidos, pero está vez mucho más fuertes que el día anterior. Me levanté y me asomé por la puerta on lo que pude ver a mí madre dedeándose como una loca.
– Si joder ah dios joder- repetía constantemente
No aguanté más y me fui a por una de sus bragas, me la enrede en la polla y empecé a cascarmela, a medida que me seguía masturbando iba entrando en el baño hasta el punto que estábamos uno frente al otro masturbandonos.
– No recordaba que fuera tan gorda, que cosa- dijo mi madre.
– Y yo no recordaba que tenías esas tetas con esos pezones enormes.
Mi madre apagó la ducha y sin decir se acercó hasta mí y me agarró la chota
– Parece que va a explotar – dijo ella. Se siente increíble agarrarla.
Yo solté un gemido de placer a medida que ella apretaba mi miembro.
Ella empezó a masturbarme mirando fijamente mi miembro
– Con está cabeza que tiene tú amigo debe abrir todas las carnes dijo mi madre mientras me seguía masturbando.
– Y a esa cabeza le encanta entran en cuevas estrechas y depiladitas como la tuya.
Nos empezamos a besar intensamente,yo coloque la mano en su entrepierna y comencé a dedearla con todas mis ganas. Ella cada vez me masturbaba más rápido y estaba notando que me iba a venir.
– Cuando te vayas a correr avisame, me dijo ella entre gemidos al oído, quiero comerme todo.
Tras apenas un minuto noté que iba a explotar, mis huevos se empezaron a encoger.
– Ya viene mamá, ya viene y viene muy cargado.
Automáticamente mi madre se agacho y metió mi miembro hasta el fondo de su boca. lA sensación de su boca hizo que me corriera al momento, empezó a borbotea por todos lados.
– Joder si que venías cargado, dijo mi madre entré toses mientras se relamía.
Me la siguió chupando para dejarla bien limpia, nunca me habían hecho una mamada de tal calibre, me estaba sintiendo en el cielo
– Joder mamá cómo me la sigas chupando así me voy a correr otra vez, eres una diosa.
– Me encanta comer pollas- Contestó. Y si son como está mejor, me quiero comer toda tu leche.
Decidí incorporarla y seguir besándola, empecé a pasar la punta por su rajita, el nivel de excitación era brutal.
– Metela un poquito, necesito probarla poco a poco me dijo.
La apoye contra el lavamanos y ella misma alzó su culito. Empecé a metérsele, era una sensación maravillosa. Se notaba muy apretada para tener esa edad. Ella empezó a gemir más fuerte.
– Ahora, ahora metela toda, parteme.
No lo dudes dos veces y embestí con todo lo que tenía, ambos nos fundimos en un gemido de placer.
Estuve bombeando un buen rato mientras apretaba los pezones y le mordía el cuello de vez en cuando
– Si, me encanta duro dame más ,- me dijo.
En ese momento empecé a azotarla y darle bofetadas mientras seguida con el mete saca
En ese momento noté que mi madre empezaba a temblar
– Me corro, me corro dios mío me corro.
Empecé a darle más fuerte y en ese instante noté las contracciones de la vagina mientras mi madre parecía convulsionar.
– Es el mejor orgasmo que he tenido en muchos años, me acabo de correr como una puta adoro tu polla.
– Yo adoro todo lo tuyo mamá, estás buenísima y tú coño es el cielo.
Se dio la vuelta y nos volvimos a besar de manera muy apasionada.
Esa noche hicimos el amor de múltiples maneras, descubrí que mi madre era multiorgasmica y aquello se convirtió en una locura.
Al día siguiente cuando nos despertamos completamente desnudos vi a mí madre y pensé
No sé si está bien o mal lo que he hecho pero ha sido la mejor noche de mi vida.
Cuando se despertó mi madre me dio un beso de buenos días en la mejilla, lo cual me hizo pensar que no iba a pasar nada más.
Buenos días cariño, que bien he dormido.
Buenos días mamá, si yo también he descansado mucho y aún nos queda un día entero en el spa.
Quieres desayunar algo má? Le pregunté
Quiero comerte la polla – me soltó y en ese momento se agachó y empezó a chuparme la punta. No tarde mucho en correrme, me estaba dejando desechado.
– Madre mía ma, esto si que es un despertar
– A partir de ahora vamos a follar cuando queramos y no va a haber día que no te la chupe, ¿Tenemos un trato?
– por mi encantado le contesté, es la mejor noticia del mundo.
Me agache y empecé a besarle en la totifa, le chupe todos los labios despacito y haciendo de rogar por llegar al clítoris. Mientras iba metiendo dos dedos para masturbala.
Los gritos de mi madre llenaron la habitación y en ese momento se me ocurrió, le metí un dedo por el culo para saber cuál era su reacción.
– Te gusta? Le pregunté
– Nunca me han tocado el culo, pero estoy tan cachonda que quiero que me lo revientes.
Pase directamente a hacerle un beso negro, le chupe el culo mientras ella gemía como una loca y en ese momento la puse a cuatro patas y enfoque la punta en la entrada de su culo.
Despacito por favor, con lo gorda que es me vas a partir.
Haciendo caso omiso la metí toda de golpe, mi madre empezó a gritar de dolor.
– Me arde dios mío me estás partiendo joder.
Empecé a bombear y sus gritos de dolor se fueron convirtiendo en gemidos.
-Si joder si más fuerte dios mío me estás partiendo si.
Cambiamos de posición t ella se puso encima, la imagen era espectacular, tenía a mí madre rebotando como una posesa con esas tetorras rebotando mientras le daba por el culo.
Otro latigazo recorrió mi espalda y empecé a correrme aunque apenas salio nada. Mi madre empezó a correrse quedando los dos tumbados uno al lado del otro.
– Deberíamos bajar a la piscina, así nos damos un baño. Dijo ella
Esa mañana no había apenas nadie en la piscina climatizada. Mi madre y yo actuamos como una pareja, dándonos besos ( alguno más apasionado de la cuenta).
– quién me iba a decir a mi que estos días iban a ser en los que descubriera al mejor amante que he tenido, comentó ella.
– Si lo pienso y pienso en el que diría la gente si se enterase de esto parece que hemos hecho algo horrible pero dios mío el morbo y el placer que me da hacer esto contigo mamá, nunca he tenido eso.
Nos fuimos a la zona del jacuzzi donde no había nadie, mi madre se me sentó encima y empezó a pegarse y menearse. No me pude resistir y, aprovechando que allí no nos veían, metí mi mani y empecé a masturbala. Con el ruido de las pompas se camuflaban los gemidos de mi madre hasta que llegó al orgasmo donde me clavo las uñas en el cuello para evitar gritar.
Desde ese momento hemos llevado una relación de amantes, follamos todos los días y ya hacemos vida de pareja. Dormimos en la misma cama vamos a sitios a cenar como pareja, incluso un día una pareja nos encontró haciéndolo en el coche, lo cual nos resultó más morboso. A día de hoy mi madre es mi amante, mi amiga y la persona que me cuida, estoy en el mejor momento