Cuando ocurrió lo que os voy a contar, en mi casa viviamos: Mi madre, con 50 años, divorciada desde hacia tres años, una sobrina, hija de su hermana, que se había quedado huérfana por un accidente en el que murieron sus padres y se vino a vivir con nosotros, con 20 años y yo que entonces tenía 25 años.
Mi madre siempre fue muy cariñosa conmigo, que era su único hijo.
Yo, desde siempre había sentido atraccion por mi madre, pero desde que se divorció, mi atraccion se convirtió en obsesión.
Al no estar ya mi padre, yo era el hombre de la casa y no pensaba más que en sustituir a mi padre en la cama, me moría de ganas de follarme a mi madre, pero no me atrevia a dar el paso definitivo.
Luego vino mi prima a vivir con nosotros y la cosa se me complicó aún más.
Yo me le insinuaba, la verdad, mostrándome en bóxer con el pené erecto y veía como ella me lo miraba, pero no me decía nada.
Una vez entre a la ducha mientras ella se bañaba y solo se tapó con una mano los pechos y con la otra su coño, pero nada más, ni ella me dijo nada, ni yo me atreví a más que mirarla por unos segundos.
Todo iba así, hasta que un sábado por la noche, que había estado de fiesta con compañeras del trabajo, llegó borracha.
La ayude a entrar, la acosté, le saque la ropa, la deje ahí acostada y yo me fui a mi cuarto.
Mi prima ya estaba durmiendo en el suyo.
Minutos después comence a escuchar gemidos de mi mamá, me levanté y me acerqué a su dormitorio.
Y… ¡oh sospresa!, mi mamá se estaba másturbando.
Estaban todas las luces apagadas y apenas se veía lo suficiente para ver a mi madre tumbada de espaldas sobre la cama, con su mano metida entre sus piernas y eso si, se escuchaba como gemia.
Yo me excité al momento, me acerqué a su cama, me saqué el pene y me comencé a másturbar ahí al lado, mientras ella seguía en lo suyo…
Yo supuse, que si yo la veía a ella, ella también me debía ver a mi y si no decía nada, sería por algo.
Ya no aguanté más la calentura y comencé a acariciar sus muslos.
Ella al sentir mi mano, por un instante se quedó quieta y paró su másturbacion, pero luego de unos segundos siguió acariciando su vagina de nuevo.
Mientras, yo subí mi mano hasta llegar a topar mi mano con la suya que estaba en su vagina.
Yo tenia miedo, pero más fue mi calentura, que aparté la mano de mi madre y comencé a acariciar su vagina con mi mano.
Ella no dijo nada, tensó por un instante su cuerpo, pero luego comenzó a gemir diciendo:
– Que rico, dale, dale.
No sé si era efecto de que estaba tomada o que, pero yo seguía acariciando toda su mojada vagina, le metí mis dedos y comencé una másturbacion intensa.
Mi madre ya comenzó a gemir más fuerte, hasta incluso gritar.
Por un instante me espanté y tuve que taparle la boca con mi otra mano, para que no la escuchara mi prima.
Y bueno, yo seguía metiendo mis dedos dentro de su muy mojada vagina y me atreví a tomar su mano y la coloque en mi pené duro.
Mi madre al sentirlo lo apretó de una y me comenzó a másturbar bastante rápido.
Ahí ya no me importaba si se despertaba mi prima, la verdad.
Llegó un momento donde ya la quería penetrar.
Tiré de ella y la puse al filo de la cama, ella acostada boca arriba, le abrí las piernas, las puse en mis hombros, coloqué mi pené super duro en la entrada de la encharcada vagina de mi madre y de un empujón se lo metí hasta dentro, pero cuando me la iba a empezar a follar, oí el ruido de la puerta del dormitorio de mi prima abrirse.
Yo me quedé helado, se la saqué y solo atiné en tapar a mi madre con las cobijas y yo a esconderme debajo de la cama, no sin antes escuchar a mi madre decir:
– Sigue hijo, termina lo que empezaste
Pero yo solo me escondí y mi prima entró al cuarto de mi madre a verla y la encontró ahí tapada como la dejé.
Mi mamá se hizo la dormida.
Yo estaba aterrado, demoró unos minutos en salir y cuando lo hizo, yo salí de debajo de la cama, desarropé a mi madre y ella sola se abrió de piernas, para que siguiera por donde íbamos.
Se la metí de nuevo y me la empecé a follar.
Tuve que taparle la boca con una mano para que no gritara cuando tuvo un orgasmo al poco de metersela.
Yo seguí follandomela un rato más, hasta que me vine, me corrí y se lo eché todo dentro de mi madre.
Ella solo me decia:
– Siii… Siii.. Ahah… Que gustooo
Luego me quedé encima de ella unos minutos más, disfrutando del calor y las contracciones de su vagina y uffff,
Acababa de follarme a mi madre y aunque ella estaba bebida, sabía que era yo, su hijo, el que la estaba follando.
Luego salí de su cuarto y me fui al mio.
Al día siguiente, entró mi madre en mi cuarto a despertarme, era domingo y yo no tenía que ir a trabajar, pero mi prima ya no estaba, ya que ella trabaja los fines de semana y ya se había ido.
Mi mamá estaba vestida con la parte de arriba de su pijama, un tipo de blusa holgada, sin sostén, porque se le veían sus tetotas y sus pezones en punta, lo que me sorprendió es que no llevaba su pantalón de pijama sino un calzon tipo cachetero de encaje que yo ya había visto y dejado mi leche en ese calzón, más de una vez cuando me másturbaba con el, pensando en mi madre.
Así, con su blusa y el cachetero había entrado a mi habitación a hacerme levantar diciendo:
– Ya levántate dormilón vamos a comer un rico horneado, que es un plato típico de Ecuador.
Yo entreabri los ojos y tan solo verla así me sorprendió que abrí bien los ojos para verla mejor y por un instante nos miramos fijamente, como intentando cada uno averiguar que pensaba el otro, pero ninguno dijo nada.
Yo, aun un poco adormilado, pensé que si mi madre entró así a mi cuarto, después de lo que había pasado en la noche, era porque quería que yo la viera así y que ahora ella esperaba mi reacción
Mi madre se dio la vuelta y se inclino un poco recogiendo una ropa tirada al suelo y diciendo:
– Mira hijo como tienes de desordenada tu habitación.
Yo no atine a decir nada y solo veía ese culo que me tiene loco, mi mirada se posó en sus nalgotas.
Ella demoró un buen rato en ponerse recta de nuevo, luego se dio vuelta y dijo:
– Muevete hijo que tengo hambre
Y me moví, fuí tras ella y antes de llegar a la puerta del dormitorio, la abracé por detrás, agarrándole sus tetas con mis dos manos y pegandole mi verga tiesa y dura en su trasero y de dije, pegando mi cara a la suya:
– Antes de desayunar quiero comerme lo que tu has venido a ofrecerme.
Ella lanzó un suspiro como de alivio y me dijo:
– Yo también quiero comerme algo…
Nos giramos hacia la cama, ella se sentó en el borde, tiró de mi bóxer hacia abajo, yo me lo saqué con los pies y ella se lanzó a por mi verga, se la metió en la boca y comenzó a chuparsela como loca… Ufff
Yo totalmente excitado agarré su cabeza con mis dos manos y comencé a follarmela por la boca y a los pocos minutos me corrí llenándosela con mi semen…
Ella lo tragó todo y siguió chupando, hasta que yo termine de correrme.
Ahí se la saqué, la empujé hacia atrás, tumbandola sobre la cama y le dije:
– Ahora me toca comer a mi
Ella sabiendo lo que venía, levantó sus piernas, yo me meti entre ellas, sujetandoselas con mis brazos y comencé a comerme su coño.
Lo tenía chorreando, yo lamia con mi lengua por todos lados y ella gemía muy fuerte.
Luego de un rato lanzó un grito de desahogo y comenzó a correrse en mi boca… Ufff
Me llenó toda la cara, yo tragaba todo lo que podía, pero no daba para todo… Ufff
Esto me excitó aun más, saque mi cabeza de su entrepiernas, me las puse sobre los hombros, enfilé mi verga a la entrada de su chorreante coño, de un empujón se la metí hasta dentro y comencé a follarmela como loco… Ufff
Mi madre gemía fuerte y yo, mientras no paraba de follarla, comencé a masajearle también sus tetas, pellizcando sus pezones, que los tenia bien parados y duros…
Me la estuve follando durante un buen rato, ella tenía una especie de orgasmo continuo, porque sentía todo el tiempo las fuertes contracciones de su vagina en mi verga…
Finalmente a mi también me vino y comencé a correrme, metiendosela hasta el fondo de su vagina… Uffff
Mi madre al sentir el calor de mi semen, comenzó a gritar y entre gemidos y jadeos me decia:
– Ohohoh… Ahahhhj… Siiiiii… Siiiii… Como me gustaaaa… Así… Asiiii… Correte dentro del coño de tu madreeee…..
Y yo le decia:
– Siii… Mamaaa… Me estoy corriendo dentro de tiiii.. Te voy a preñarrrr… Vas a ser mi mujerrr… Te voy a follar sin parar, a todas horasss…
– Siiii.. Si mi vida… Hazme tu mujer… Quiero que me cojas muchas veces… Ufff
Cuando termine de correrme se la saqué y ambos nos tumbamos en la cama, agotados.
Ahí hablamos y mi madre me reconoció que ella estaba deseando que me atreviera a hacer lo que ella sabía que yo quería hacer con ella.
Yo le dije que la deseaba desde hacía años y que este último año ya estaba dispuesto a aprovechar la primera oportunidad que se me presentará y eso fue lo que hice por la noche.
Le pregunté que como nos lo íbamos a montar estando su sobrina en casa y me dijo que lo hablaría con ella y ya veríamos, pero que nosotros íbamos a seguir follando, porque ella ya no se iba a másturbar más, teniendome a mi para darle todo el sexo que necesita.
Y así quedaron las cosas, ya os contaré lo que pase con mi prima, porque me imagino que algo tendrá que pasar….