Durante la pandemia de COVID en el año 2020 estuve muy estresado
Tuve que trabajar desde casa, encerrado, escuchando como se peleaban los vecinos por el estrés.
Decidí buscar un masaje para que me relajará, así que consulté en Internet.
Encontré un anuncio que decia.
«Masaje de hombre para hombre, pide informes»
Me dieron una dirección, tomé un Uber y llegué a un lugar muy bonito cerca del centro de Cuautla y un joven como de 30 años me comento que el masaje normal tenia un precio, pero por un costo extra buscaría una chica que me hiciera sexo oral.
«Me gustaría un señor para que yo se lo haga a el»
«Bueno, entonces quítese la ropa y yo le doy su masaje»
Comenzó a hacer su trabajo, poniendo aceites e incienso para que oliera rico todo.
Me dio masaje durante 30 minutos y luego hizo una pausa, para quitarse la trusa y sacar su verga.
Asi que me puse boca arriba y le pedí que me pasara la verga por los
labios, le chupe la cabeza y me la metía, lento y rápido.
Baje de la cama y me puse de rodillas para que me siguiera dando.
Me gusta sacar la lengua y que me peguen con la verga en ella.
También me gusta chupar los huevos mientras se la jalan.
A veces me gusta hablarles, decir cosas calientes como
«Te chupo la cabeza o todo»
«Esta verga es grande y lechosa»
También me gusta escuchar:
«Abre grande la boca»
«Chúpame los huevos»
«Me vengo, ahí va la leche, ahhh»
Y ahí estaba yo con esa gran verga en la boca hasta que fuimos al sofá, se puso boca arriba para seguirsela chapando, mientras gemías de placer, mientras decia «ya casi me vengo»
Asi que rápidamente me puse boca arriba justo debajo de su entrepierna mientras se la jalaba y su rico semen caia en mi boca y cara.
Ya quiero otro masaje