Planeamos realizar un juego un domingo contra un sector vecino y todo estaba listo pero el otro equipo no llego completo así que nos otorgaron la victoria por fortfait. Ya que no pudimos jugar los chicos decidieron irse a sus casas pero Fernando (el entrenador) me invitó a su apartamento a celebrar comiendo y tomando algo así que acepte.
En el camino pudimos hablar un poco de lo que había ocurrido la tarde lluviosa y me agradecía por guardar el secreto.
Le comenté que no era nada y que yo lo había disfrutado a lo que se sintió aliviado y por lo visto con deseos de más.
Llegamos a su apartamento y nos sentamos en el sofá, él comenzó a darme un masaje relajante en las piernas pero está vez yo sabía cómo terminaría todo así que me acomode para dejarle hacer su trabajo y cerré mis ojos para solo sentir lo que el me hacía … Mientras me tocaba me iba quitando la ropa, primero los zapatos y el shorts, luego subió dándome besos y me quito la camiseta para finalmente quitar la ropa interior y dejarme solo con las medias. Yo lo único que podía hacer era gozar todo aquello.
Fernando me dió vueltas en el sofá, me abrió las nalgas y paso su lengua por mi culo, … La sensación fue increíble y automáticamente solté un gemido. Siguió chupando y mamando mi culo y pasando y metiendo sus dedos en el que los gemidos de placer se hacían cada vez mas evidentes … Yo estaba excitado, deseoso y muy dilatado, mi culo estaba listo y el procedio a quitarse toda la ropa y nos fuimos a la habitación. Nos acostamos juntos y empezó a besarme … Mientras me besaba me metía los dedos y jugaba con mi culo. Su pene estaba muy pero muy grande y me lo puso en la cara … “Abre la boca” , me dijo y lo metió para que se lo mamara. Sentía como entraba hasta la garganta y más de una vez sentía como entraba hasta lo mas profundo de mi. Sentí como su cabeza dejaba brotar su líquido y lo mejor es saborearlo y disfrutar cada latido … Su pene estaba muy duro, mojado, venoso … Y yo me puse en posición para que el me lo metiera y sentía como ese gran pene entraba en mi culito … Lo abría con cada pana tración y mi culo estaba cada vez mas abierto y me no tenía problemas para penetrarme y me daba muy duro pero lo disfrutaba, me gustaba que me cogiera duro, que me hiciera suyo, queria tener ese pene dentro dándome placer … Quería sentir a Fernando sobre mi, su peso, su sudor, sus gemidos … Está vez nos desatamos y gritamos los dos. Nos sentamos compenetrados y yo me sentía en sus brazos como un ser muy querido, me trato dulcemente.
Me puso en varias posiciones y al final me dijo que acabaría y le pedí que lo hiciera dentro … Sus ojos se iluminaron y sentí como el pene crecía a tope hasta sentir lo tibio de su semen … Su lechita caliente, abundante, dentro de mi, llenando me por completo.
Cuando acabo me abrazó, me beso, me acaricio … Me hizo sentir querido. Así que estuvimos un rato largo en la cama abrazados y besándonos hasta que su pene volvió a crecer y otra vez me sentí cogido y feliz.
Para Fernando yo terminé siendo su mujer y me trató así por más de dos años. Cuando podíamos me cogia de una forma inimaginable y siempre en mi culo o mi boca … La mejor parte de mi vida sexual la pasé con el