Capítulo 3

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Nos tocaron días hermosos, mucho sol, mucho calor. Mi papá había limpiado y llenado la pileta. Le ayude a hacer cosas a mi mamá y a media mañana me dice:

(Mama) Carlita, hace calor. Aprovecha y metete en la pileta, yo sigo acá.

(Yo) ¿Segura má, no querés que te siga ayudando? ¿hay que lavar ropa?

(Mama) No mi amor, anda a disfrutar la pileta.

(Yo) Bueno, me pego un chapuzón y sigo ayudándote.

(Mama) No te preocupes, anda.

Busco mis bikinis en los cajones del placar de mi habitación.

(Yo) ¿Cuál me pongo? si no entro en ellas voy a tener que comprarme una.

Me pruebo la negra, no me queda mal pero es calurosa la tela, me pruebo la blanca y no podía creer que haya usado esta, se me marca toda la concha, mojada seria peor. Seguí con la roja, mi preferida. Esta si, esta me queda bien. Me decidí por ella.

Me pongo protector solar, agarro un toalla y me voy a la pileta. Luego de darme un chapuzón y nadar un poco me acuesto en una reposera a tomar sol.

Noto que algo tapa el sol, abro los ojos y estaba mi hermano parado delante mío tapando el sol a propósito.

(Yo) Dale Luis, no tapes el sol

(Hermano) Mmmmm! Te pusiste la roja, mi preferida. Que buena estas hermana, como te cambio el cuerpo.

(Yo) Se nota que ni me registrabas, seguramente te babeabas con Laura.

(Hermano) Uh! Alguien esta celosa. Jajaja

(Yo) Para nada. ¿Por qué no te cambias y te metes un rato?

(Hermano) Buena idea, ya vengo.

Luego de cambiarse regreso y se puso a nadar un rato, salió y se acostó en otra reposera junto a mi.

(Yo) ¿Dónde fuiste tan temprano?

(Hermano) Fui a renovar el registro de conducir, se me vencía en unos días, como tengo todavía domicilio acá, aproveche.

Cambiando de tema ¿sabias que a principio de febrero viene Laura?

(Yo) No sabia nada ¿viene con cornicheli?

(Hermano) Jajaja que mala sos. No se, solo aviso que venia.

(Yo)Estarás rogando que venga sola, pregúntale así vas afilando la pija.

(Hermano) Jajaja ya esta afilada, ¿no te diste cuenta en el viaje?

(Yo) Boludo

(Hermano) jajajajaja esta celosa, esta celosa. Tranquila, acá hay para las dos.

(Yo) Dos somos muchas. Jajajaja

Reconozco que tenía razón, estoy celosa luego de lo que contó, encima estaba segura que tendrían sexo, lo venían haciendo siempre. Pero que podía hacer, ella llegaba y yo no aceptaba su propuesta. Pero es mi hermano, me cuesta acéptalo. Por otro lado, veía su cuerpo y me calentaba. No se que hacer, tampoco quiero competir con mi hermana, que ella haga lo que quiera.

Luego de tomar sol me puse a ayudar a mi mama, junte la ropa sucia, sábanas y demás prendas para lavar. Todavía seguía en bikini, me sentía cómoda así, estaba fresca. Cuando estaba en el cuarto donde está el lavarropas, entro mi hermano y me apoyo de atrás haciendo que buscaba algo en un estante, supe que lo hacía a propósito, pero me hice la tonta porque sentí su pene apoyado en mi culo, me quede quieta mientras se estiraba haciendo que buscaba algo.

(Yo) Que buscas Luis, ¿te ayudo?

(Hermano) Busco sentirte cerca, me mata como te queda esa bikini.

(Yo) Bueno, trata de encontrar rápido lo que buscas porque esta mamá y tranquiliza a tu amigo que se esta haciendo sentir.

Esa apoyada me dio vuelta la cabeza, me hizo calentar como nunca. Sentí su pene rozar mi culo una y otra vez. Cada día la deseo mas, me estaba volviendo loca. Mi hermano me hacia excitar, la idea de saber que seguramente cogería con Laura estando yo bajo el mismo techo me molestaba bastante. Ojala venga con su marido para que no puedan hacer nada. Pero yo seguía histeriqueando con el, me buscaba para cogerme y yo lo rechazaba argumentando que estaba mal, que somos hermanos y bla bla bla. No se que hacer

Luis siguió buscándome todo el día sutilmente, pasaba junto a mi y me tocaba, me alzaba en brazos jugando como hermanos y me metía manos.

Luego de cenar como de costumbre me fui a escuchar música con los auriculares a la orilla de la pileta, en una reposera. Llego mi hermano con un helado.

(Hermano) Toma Carla, compre helado.

(Yo) Uh! gracias, tenia ganas de tomar helado. Cuando querés sos bueno con tu hermana menor.

(hermano) Siempre soy bueno con vos.

(Yo) No sé, más o menos.

(Hermano) Carla, te voy a hacer sincero y perdona si te cae mal, me muero de ganas de tener sexo otra vez con vos, me diste vuelta la cabeza, te vi en bikini, tu cuerpo es perfecto, es maravilloso, lo quiero para mi, te quiero para mi.

(Yo) No se Luis, no se que decirte. Me da miedo lo que pueda pasar después.

(Hermano) Después no pasara nada, seguiremos con nuestras vidas como hicimos Laura y yo. Esta noche voy a pasar por tu habitación, si no querés tener nada ponele traba a la puerta y te dejo en paz, no te molesto mas. Ojala la dejes abierta, se que también lo deseas, solo no te animas.

Quede sola terminando el helado y pensando que haría. Me gustaba ese juego de seducción que teníamos, tenía toda su atención y si seguía negando sabía que pasaría, se cansaría de mi y se la pasaría cogiendo con Laura mientras yo los vería ir de acá para allá. Ay!!! no se que hacer. Luego de terminar el helado, me fui a duchar.

No sabría la hora y cuanto llevaba durmiendo, me despierto sobresaltada sintiendo que alguien estaba acostado a mi lado, en mi espalda, haciendo cucharita, me acariciaba las piernas, la cola mientras recibía besos en el cuello, era mi hermano. Lo dejé sin decir nada, me encantaba. Se pego a mi sintiendo su pene en mi culo, un escalofrío recorrió mi cuerpo. Estirando mi mano hacia atrás, voy en busca de esa pija, la sostengo en mi mano haciéndole una paja. La habitación estaba a oscuras, solo una luz tenue entraba por la cortina haciendo que la oscuridad no fuera total.

Metió una mano por debajo de mi remera llegando a los pechos acariciándolos, jugaba con mis pezones que no tardaron en ponerse duros. Bajo su mano por mi vientre suavemente, comenzó a acariciarme la vagina por sobre la bombacha, luego metió su mano por debajo. Hábilmente recorrió mi vagina acariciando el clítoris haciendo círculos en él, deslizó un dedo y me lo introdujo mientras con otro seguía en mi clítoris. No tardé en tener mi primer orgasmo, no dejó nunca de hacer lo mismo por un rato, tuve varios orgasmos mas, era un sueño, estaba en las nubes.

Me sacó la bombacha y arrima su pene a mi vagina pasándola entre mis piernas frotando la gran cabeza por el clítoris, estando aun recostados de lado, comienza a penetrarme suavemente. No dejaba de besarme el cuello, tocarme los pechos mientras metía y sacaba su gran y hermosa pija.

No podía evitar jadear de placer en cada orgasmo interminable. Tocaba mis pechos haciendo círculos con los dedos rodeando mis pezones, bajaba y hacía lo mismo con mi clítoris mientras se movía entrando y saliendo de mi. Su pene palpitante comenzó a descargar interminables chorros de semen caliente en mi interior, mientras su cuerpo se estremecía. Se mantuvo un rato recuperando el aliento teniendo aún su pija dentro mío, totalmente parada. Se mantuvo acariciándome todo el tiempo, nuevamente comienza a entrar y salir, meterla y sacarla siempre en la misma posición. Perdí la noción del tiempo, la estaba pasando tan bien. Orgasmos tras orgasmos, no paraba de estar dentro mío, sentía esa enorme cabeza rozar mi interior.

Nuevamente y por segunda vez su pene palpitante, largar chorros de semen que comenzó a salir de mi vagina chorreando por mis piernas y culo. Luego de acabar se volvió a quedar un rato recuperándose y siempre con la pija dentro mío. Me beso en el cuello, sacó su pene, se levantó de la cama, se puso el short y acercándose, me besa la frente y se marchó. Esa noche no dormí, no podía creer lo que había pasado. Mi hermano me había vuelto a coger, pero fue diferente, esta vez no necesitó convencerme, lo deje entrar en mi. Fue hermoso.

Tengo que reconocer que se porto muy bien, mas allá del buen sexo que me había dado.

Al día siguiente no podía mantenerme en pie, dormí poco y mi hermano me había pegado una cogida que me dejó las piernas temblando, pero feliz.

Desayunamos juntos, lo miraba y pensaba entre mi, si era real lo que pasó o un sueño.

(Hermano) Buen día Carla ¿Cómo amaneciste hoy?¿dormiste bien?

(Yo) Mas o menos, entro un mosquito y me despertó, luego no pude dormir mas.

(Hermano) ¿Ese mosquito te pico?

(Yo) Si, todo el cuerpo. Entro tan silencioso que no lo escuche, cuando me di cuenta ya me había clavad el aguijón.

(Hermano) Lo hubieses matado

(Yo) No, pobre mosquito. Se porto muy bien, no zumbo y después de picarme se fue calladito, sin molestar.

(Mamá) Ay! Nena ¿había mosquitos en tu cuarto? Me hubiera avisado y te daba el aparato para los mosquitos. (Acota mi mamá después de escuchar la conversación con Luis)

(Yo) Tranquila má, debe haber sido uno solo porque después de picarme desapareció, cualquier cosa te digo para esta noche.

Cruzamos miradas cómplices con mi hermano, haciendo una leve sonrisa. Si supiera mi mamá quien era el mosquito, que aguijón me clavo y que lo deje picarme, no solo lo deje, me encanto. No veo la hora que me vuelva a picar.

Fin de semana. El sábado mis padres irían un rato a lo de mis abuelos, me preguntaron si quería ir con ellos pero decidí quedarme a lavar ropas.

(Yo) Deciles que iré luego, les mando muchos besos.

(Mamá) Bueno, por la tarde andamos por acá.

Me dieron un beso y se fueron.

Comencé a sacar todas las sábanas, especialmente las mías ya que estaban todas manchadas de semen de mi hermano, llevándolas al lavadero y poniéndolas a lavar.

Mientras el lavarropas hiciera su trabajo aprovecharía a darme un chapuzón en la pileta.

Hoy usaría la bikini blanca, la que me marcaba toda porque la roja estaba para lavar y estaba sola en la casa, nadie me vería como se me marcaba la vagina y se notaban mis pezones al mojarse.

Me metí en la pileta un rato, tomaba sol y escuchaba música. Al rato llego mi hermano y también se metió en la pileta a refrescarse, se acostó en una reposera a mi lado.

(Hermano) Me gusta mas la bikini roja pero esta es para levantar muñecos, nena.

(Yo) Jajaja sabias que algo ibas a decir, la roja está para lavar, no quedó otra.

(Hermano) Igual, mis ojos lo agradecen.

(Yo) Bueno, gracias. Voy a ver si termino de lavar el lavarropas y ya vengo.

Mientras estaba en el lavadero sacando la ropa lavada y cargando con ropa sucia para otra carga de lavado, entra mi hermano y me toma por detrás abrazándome.

(Hermano) Te deseo Carla, me calentó la bikini blanca.

Comienza a acariciarme todo el cuerpo metiendo su mano debajo de la bikini buscando mi vagina. Me besaba el cuello bajando por la espalda y volviendo a subir.

Me saco la parte superior de la bikini liberando mis pechos atrapándolos con sus manos, acariciándolos.

(Hermano) Te deseo tanto.

Se quitó el short de baño, me saco la parte inferior de la bikini y arrimó su pene completamente parado buscando entrar, abrí levemente mis piernas invitándolo. Cuando la cabeza de su pene llego a la entrada de mi vagina fue penetrando suavemente haciendo tope su pubis en mis glúteos. Comenzó a bombear, entrando y saliendo, tocaba mis pechos, besaba mi cuello.

Su cuerpo pegaba en mi culo con mas fuerzas, un ritmo frenético que me hacia tener orgasmos interminables uno tras otros sin parar. Su cuerpo convulsionó, su pene tuvo contracciones. Dentro de mi se acumulaba un rio de semen que comenzó a bajar por mis piernas. Me giró, me hizo enfrentarlo, me tomo por la cintura y me subió haciéndome sentar en el lavarropas, acercó su boca a mis pechos y me chupo los pezones como un bebé a los de su madre, nunca pensé que una chupada de tetas me hiciera tener un orgasmo, pero lo tuve. Abrió mis piernas y me volvió a penetrar. No le importó estar llena de semen, tener mis pierna chorreada de ese líquido viscoso. Me cogió por un buen rato sentada en la lavadora, me chupaba los pechos, el cuello y por primera vez, me beso en la boca apasionadamente. Al comienzo me choco un poco recibir un beso de mi hermano, pero sentir su pene llenar mi vagina me tenía enloquecida, llegó a gustarme sentir su lengua buscar la mía. Me toma por la cintura con una mano y con la otra toma mi culo levantándome y teniéndome en el aire. Cruzo mis brazos por su cuello y el me toma con las dos manos por mis glúteos abriéndolos levemente mientras no dejaba de penetrarme, entraba y salía de mi con esa hermosa y gran pija. Nuestros cuerpos unidos, calientes por la excitación. Juntamos nuestros sudores y nuestros fluidos íntimos. No paraba de tener orgasmos, el logro acabar dos veces más sin sacarla, llenándome de su leche caliente. Me sentía agotada de tanto acabar, luego de su última eyaculación me vuelve a sentar en el lavarropas y me abrazo fuerte quedándose así, me acariciaba el pelo, pasaba sus manos por mi espalda recorriendo mi columna. Ahí entendí o creí entender, que a mi hermano le había afectado mucho su separación, que necesitaba mucho cariño. También lo abrace fuertemente y nos quedamos un largo tiempo así, sin decirnos algo.

(Hermano) Me volvés loco, Carla. No puedo dejar de pensar en vos. Quiero tenerte siempre entre mis brazos.

(Yo) A mi me pasa lo mismo, pero no te confundas. Lo mío es sexual. Seguís siendo mi Hermano.

(Hermano) Claro claro, a mi me pasa lo mismo, no creas que me voy a enamorar, también es sexual.

(Yo) Bueno, entonces todo bien.

(Hermano) ¿Te diste cuenta que superaste tu vergüenza en mostrar tu cuerpo? Mira, estas completamente desnuda delante mío y con mucha luz.

(Yo) Es cierto, la excitación pudo mas que mis vergüenzas. También veo y siento que seguís con tu pija dentro mío y sigue parada después de acabar varias veces ¿vos tomas Viagra?

(Hermano) Uh! perdón, no me di cuenta, ya la saco. Y no, no tomo Viagra, por ahora. Gracias a Dios.

(Yo) No, déjala adentro. Se siente bien… Quedémonos así hasta que termine el lavarropas.

Seguimos abrazados un largo tiempo, me sentí tan bien, tan protegida. El lavarropas termina el ciclo de lavado y comienza el de centrifugado vibrando mientras yo estaba sentada en el, esa vibración y teniendo aun el pene adentro, volví a calentarme. Le di una palmada en el culo y le digo: Dale Hermano, regálame el ultimo orgasmo ¿si?, comenzó otra vez a cogerme otra vez, entrando y saliendo hasta hacerme acabar varias veces y el, acabándome dentro, llenándome otra vez de semen (no se de donde saca tanta leche habiendo acabado tanto)Pero la vida continuaba y el lavado de ropas también.

(Yo) Bueno, ahora si. Ya podes sacarla a no ser que quieras echarte otro, así pongo mas ropa a lavar y preparo algo de comer. Lo necesitamos luego de esto.

(Hermano) Ganas no me faltan pero… guardo algo para después.

Comemos algo y vamos a la casa de los abuelos ¿querés?

(Yo) Si, dale. Pensaba ir caminando después de almorzar ¿querés que caminemos juntos mientras charlamos? Después nos traen mamá y papá en el auto o caminamos de vuelta. Deja descansar al tuyo…

(Hermano) ¿A que te referís a que deje descansar al mío, la pija o el auto?

(Yo) Jajajaja Que boludo sos, me refería al auto, aunque a la pija también

(Hermano) Jajajaja Bueno, dale. Me gustaría recordar cuando eras chica y te acompañaba a todos lados.

Caminamos hacia la casa de nuestros abuelos, rodeamos el lago del parque municipal yendo tranquilos y charlando de todo un poco, pasamos la tarde con los nonos.

Regresando a casa en el auto de papá. Mi mamá dice:

(Mamá) Laurita llega el 5 febrero a Ezeiza, vos podrás ir a buscarla, Luis. Te pagamos el combustible…

(Hermano) Claro que si má, no hay problema. Y no hace falta que me paguen el combustible, es Diésel y no gasta nada. ¿A que hora llega?

(Mamá) Quedo en avisarme.

La noticia fue agridulce para mí, quería ver a Laura después de tanto tiempo, no dejaba de ser mi hermana. Pero del solo pensar que cogería con Luis, no me hacia gracia. Espero venga con el marido.

(Yo) ¿Viene sola o con el marido?

(Mamá) Sola, el marido tiene que trabajar.

Esa noticia fue como una patada en el pecho, no se si se me habrá notado en la cara, Luis me miro, hizo una sonrisa y levanto las cejas como señal de cierta alegría.

Llegamos a la nochecita, mis padres pidieron pizzas porque ya era tarde para hacer de cenar. Comimos juntos, charlamos y nos reímos recordando anécdotas de cuando era una niña. Como todas las noches luego de cenar, me voy a sentarme a la hamaca cerca de la pileta. Enseguida llego Luis y se sentó a mi lado.

(Hermano) ¿Que te pasa Carla? Te noto diferente.

(Yo) Nada, estoy cansada.

(Hermano) Tengo muchos años mas que vos, no me mientas.

(Yo) Sabes lo que pasa, cuando llegue Laura toda la atención se la va a llevar ella, incluyendo la tuya.

Me pasa un brazo sobre mis hombros y me arrima hacia el.

(Hermano) No seas boba, siempre serás mi preferida. Mi hermanita preferida.

Nos quedamos así, callados por un rato, sin decir una palabra. Me gusto mucho su forma de actuar y sus palabras.

(Hermano) ¿Querés acompañarme a buscar a Laura? No quiero ir solo.

Me sorprendió porque me imaginaba que iba a ir solo, la llevaría a su casa y le daría la bienvenida cogiendo.

(Yo) Si, claro. Te acompaño

(Hermano) Me tiene que pasar bien que vuelo es, y el horario de arribo. Quiero ir justo porque el estacionamiento del aeropuerto te matan con el precio.

Faltaban 10 días para la llegada de Laura, mientras llegaba la fecha de ir a buscarla, tenia la visita de mi hermano casi todas las noches. De estar sola, sin haber debutado con un hombre de verdad y dando lastima con una banana, a coger casi todas las noches.

Mi vida dio un giro de 180 grados, y me gustaba mucho. No me arrepiento de haber tenido sexo con el, de dejar que sea mi primer y único hombre hasta ese momento, me libere totalmente de mis traumas, traumas creados por mi misma. Igual trato de no pensar mucho en el, al tener sexo, trato de separar al hermano del amante. En cierto momento al ver su rostro me da un poco de vergüenza y prurito, me siento algo incomoda, trato de no mirarlo mucho a la cara y lo hable con el que no me sentía cómoda dándonos besos en la boca, lo entendió a pesar que en pleno acto y sintiéndome totalmente excitada, suelo ser yo la que busca su boca, luego me arrepiento cuando terminamos, pero no puedo evitarlo. El cumple con mi pedido, me respeta y deja que sea yo que lo busque.

Continuará…

Un viaje sin límites

Un viaje sin limites II