Ninguno de sus poros merecía menos, y por ello los atendía a todos por igual. Su dureza y su calor eran casi visibles. Conforma mis manos y boca se movían, hacían una sinfonía celeste, era como alzar la vista y ver las constelaciones.
Llegamos pronto a la casa, una vez entramos ella me beso, eso me emociono muchísimo, pues me parecía delicioso que una mujer que apenas conocía hacia 10 minutos me estuviera besando, con pasión, con ganas de tener sexo.
Era casado y su mujer lo adoraba, tenía dos hijas a las que prodigaba amor y cariño, pero cuando estábamos en intimidad, se tornaba un maestro de la cogida.
Al consumirse mi cigarrillo fui por otro a mi camarín y entonces fue que vi en el del frente, a escasos 140 cm. un excitante tipo, barbón, alto, fornido, con un pecho deliciosamente poblado de negros pelos ensortijados, aureolas canela fondeando sus ricos pezones, piernas peludísimas y pies muy grandes, ojos negros de mirada penetrante y calculadora. todo un ejemplar.
El gemía, me penetraba mas profundamente, en ciertos momentos con algo de violencia, como queriendo meterse dentro de mi culo completamente, estábamos gozando muchísimo, el dolor ya había desaparecido, y era reemplazado por oleadas de placer.
E inmediatamente empezó a mamarme recorrió con su lengua toda mi panochita e introducía su lengua en mi hoyito, yo aullaba de placer, cuando se centro en mi clítoris grite y después de un momento empecé a tener el orgasmo mas intenso que hasta esa fecha había tenido.
Tenía alrededor mío como 6 hombres, y vi a mi amiga chupando las vergas de los que tenía cerca, así que yo también me arrodillé y empecé a mamar una por una, deteniéndome un poco mas en las vergas de los negros, las cuales me llamaban mas la atención por su color y tamaño.
Al oír todo esto me excito muchísimo y decidí hacerla sufrir un poco, mi mamita suplicaba y se acostó en la cama amarrándose sus tetas y abriendo sus piernas al máximo, le puse mi verga en la entrada de su coño y le metí solo un poquito la puntita para luego sacársela y acariciarle su clítoris con la punta de mi verga, mi madre suplicaba.
En una actitud egoísta de mi parte no los animé a continuar por detrás (quería que ese monumento de placer fuera solo mío, al menos por ahora), y Balma que supongo estaba algo dolorida de su culo, tampoco lo hizo.
Con trabajos me retiré del arma que tenía inserta en el intestino, me recosté a su lado, nos dimos un apasionado beso jugueteando con nuestras calientes lenguas y.... nos quedamos dormidos.
Fue inútil Julián encendió la ordenadora y empezó a succionar mi verga gentilmente, sentí una oleada de placer, mientras Julián ponía mas melaza en mi culo, así que mientras la ordenadora continuaba extrayéndome la leche de la verga, las vacas seguían hurgando en mi culo con sus leguas tan ásperas sentía que se me doblaban las piernas del placer, de sentir que mi culo era explorado y mi verga era succionada por la ordenadora.
Le tumbé sobre la cama puse a sus espaldas una almohada y comencé a pajearle, su verga era áspera y no estaba muy dura, pero su cuerpo y su manera de comportarse eran muy excitantes, acariciándome el cuello me iba invitando a que le comiera la polla.
Cuando hice eso, esta mujer empezó a gritar y a gemir, al mismo tiempo su vagina empezó a lubricar tanto que escurrían chorros, por un momento creí que se estaba orinando pero pronto me di cuenta que se estaba viendo.
Me dijo que iban a dar las once de la noche, que de una buena vez, si no me molestaba iba a desvestirse mientras seguiamos platicando, que él acostumbraba tanto en su casa como en el hotel andar desnudo cuando estaba solo, que si no me molestaba.
De veras mami, se le notaba un coñito estupendo y las bragas hacían que se le pararan más sus nalguitas, tenía unas tetas no muy grandes pero bien conservadas para su edad y después de haber tenido 5 hijos eran muy buenas todavía.
Me fui a mi casa, satisfecho por haberlo hecho gozar y por haber probado tan rica verga, iba pensando en lo que habíamos hecho y estaba decidido a chupársela cuantas veces quisiera y donde quisiera, para mi fue algo maravillosos y sabía que lo tendría en la escuela.
Cuando mas me suplico que no se la metiera se la deje ir completa sentí como apretaba su culo mi verga y se quiso zafar pero yo lo impedí ademas de que sentía como se me dificultaba la salida, pero ya después de un rato ella se acostumbro a mi tamaño sin problema.
Me beso largamente sin prisa, jugando con mi lengua y excitándome tremendamente , me agarraba las nalgas, me las apretaba, y jugaba con su lengua mis pezones, yo estaba excitadísima casi me venia con esas caricias. yo por mi parte de sobaba esa verga que me tenia loca , disfrutaba enormemente su dureza y suavidad y le decía que tenia la verga mas bella del mundo.
Empecé a masturbarme hace años, porque había escuchado acerca de ello y un día pues me entró curiosidad y decidí hacerlo. Aquella primera vez lo hice en la soledad de mi cuarto, sobre mi cama.
Sentí que la cabeza de su verga entraba lentamente en mi concha y luego comenzaba a bombear, mientras yo estaba con toda mi ropa en la cintura y mis braguitas en los tobillos.
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