En un grupo de amigos que se reúnen para partidos de fútbol y noches de juegos, yo siempre pongo la casa, las bebidas y cubro todos los gastos, excitándome con el fetiche de ser el sirviente invisible que adora en silencio a sus compañeros.
Alicia y Luís están cachondos que no pueden controlarse, y aunque ella es lesbiana, se ofrece a su jefe sin dudarlo.
Llegan a Dublín, se toman varias copas, y Alicia y Luis llevan a Pilar a la cama, la pobre está tan bebida que los dos tienen que desvestirla y luego pasa lo que pasa.
Recuerdos que surgen cuando recibo una invitación a un evento especial, el festejo de un aniversario en mi primer empleo.