El pacto era tocar tan solo las tetazas de Clarita, pero Carlos necesita más y quiere llegar a un acuerdo con su hermano. Manu quiere seguir morboseando con ella y lo tiene claro.
Mi hermanita se lo monta con su novio en un parque y por la tarde, al regresar a casa, mi madre entra en mi habitación y la meto mano de forma descarada.
Mi hermana me cuenta que la enseñaron un vídeo en el que vio a mi madre gimiendo y pidiendo rabo como loca a un desconocido. Al final no es tan angelical como parece y su pasado oscuro me deja confundido.
La luz del baño se enciende y saltó de la cama para ver quién está dentro, lo que me encuentro es impresionante, mi madre se mira en el espejo sofocada y comienza a acariciarse
Mi hermanita me despierta y me lleva a su habitación, al otro lado de la pared se oye a mis padres follando y a mi madre diciendo “Métemela por el culo”
Se me paró la pita otra vez. Le quité la tanga. —Papi —masculló otra vez. Me detuve impertérrito y le contesté: —Dime, mi amor. Pero no contestó nada. —¿Quieres que pare? Después de cuatro interminables segundos, ella repuso
Mi amoooor…!!! Querés ser mi esclava tambien ???Empezá trayéndome los cigarrillos, una cerveza bien helada, un vaso grande y sacate todo eso para el papi. – Sí, papito, soy tu hija . –
La nena creció tan de golpe y de tal forma que ya no pude evitar mirar esa cola grande y pulposa de reojo. Y lo peor es que ella no es ajena a lo que me pasa, se da cuenta. Cuando siente mi verga durísima
La luz del baño se enciende y saltó de la cama para ver quién está dentro, veo a mi madre que se mira en el espejo sofocada y una cosa lleva a la otra.
De visita nuevamente en casa de papá, un clima húmedo y el sabor de una dulce y fresca sandía, como precursores de una tremenda cogida proveída por mi progenitor. La lujuria que envuelve al sexo en una cocina y la disposición a ser cogida fuertemente por el culo, dieron lugar a un nuevo encuentro
Mi madre está un poco bebida y mi hermana me pide ayuda para llevarla al baño, allí sube su falda, baja la braguita que lleva puesta y me incita a tocar su sexo.
Siempre quise descubrir que escondía mi suegra bajo su ropa, pero nunca pasó más allá de llegar a oler su ropa interior o morbosearla a través de su pijama y cosas de ese estilo hasta el día que les contaré como primera entrega en este relato que espero les caliente leerlo tanto como a mí
¡Hola a todos! Mi nombre es Esteban, nací y vivo en Madrid, tengo 26 años de edad, habiendo nacido en el mes de noviembre del año 1994, y soy en extremo morboso, lascivo, concupiscente, lujurioso, libidinoso, fetichista, parafílico, guarro, cachondo, caliente, bizarro, sexoadicto, obsesivo, impulsivo.
Isabel giró la cabeza para buscar los labios de su vástago, encontrándolos en un beso desesperado que sabía a rendición. Sus manos buscaron las de su hijo, guiándolas hacia adelante para que él pudiera estrujar sus pechos grandes mientras seguía castigando su trasero con ese roce rítmico y obsceno de
Estábamos los justos, Luis, Eloísa, Amparo, Nina, Maite, Olga, Alicia y yo.
-Luis. -Pues si ya estamos todos —se le notaba algo incomodo al encontrarse a Amparo— me gustaría…
-Calla PERRO, aquí el único que habla soy yo…
Así terminó el último capítulo…
Un hombre de 27 años relata cómo, tras meses sin contacto, volvió a comunicarse con su prima —una mujer casada con hijos que se había mudado por problemas personales— a través de TikTok. La conversación fue aumentando en confianza y tono íntimo, aprovechando que ella se sentía sola
Sin pedir permiso, Isabel se acercó y, en lugar de sentarse en la silla de al lado, se acomodó directamente sobre el regazo de Mateo. El joven sintió el peso delicioso de su madre y el calor de su piel a través de la delgada tela del vestido.
. ¿crees que eso te motivaría lo suficiente para ser el mejor de tu clase?
Mateo sintió que el aire le faltaba. La sola idea de que su madre, la mujer más imponente y hermosa que conocía, fuera su guía, hizo que su pulso se disparara.
—Sí, mamá... te juro que haría lo que fuera
Bailo con mi madre en la cocina y ella se contonea meciendo el trasero mientras yo empujo las caderas con disimulo restregando mi verga contra su culo.