Un joven mantiene una conversación con su abuela, en la que se entera que su padre tiene sexo con su madre y de ahí tiene primero sexo con su abuela y despues con su madre también.
Fernando Pérez acaba dándose cuenta de lo importante que es la felicidad junto a su hija Marta, tras conversar con su hermano Héctor y condensando una noticia sorprendente.
Unas vacaciones en el campo se convierten en una lección de sometimiento absoluto. Bajo el mando de Lucas, el rudo patrón de "La Generosa", descubro un mundo de deseos prohibidos y una iniciación brutal que marcará mi piel y mi alma para siempre. Sangre, barro y el peso de un hombre que no conoce el
Mi primo, que llevaba tiempo follando con su madrastra y había tenido con ella sexo anal, me propuso hacerlo también conmigo y yo le entregué mi virginidad por ahí.
Cuanto has trabajado para los demás y que buen humor has tenido siempre – dije
-Nada de adulaciones sobrino. Tu abuelo falleció y yo que estaba tan ligada a él, lo pase muy mal, pero en aquella época no teníamos tiempo ni para deprimirnos. La prima iba creciendo tan hermosa y tan guapa como siempre.
Relato de las consecuencias de las hormonas revolucionadas, infidelidades, venganzas y la necesidad de desahogarse unos y otros. Colaboración de una lectora.
Me reencuentro con mi prima que recién cumple 18 años y no puedo evitar follármela entera, haciéndola enloquecer con mi polla en todos sus tiernos y virginales agujeritos
Lucia se dirige a la entrevista después de una visita de su hijo donde ella cambiará su forma de ver el placer después de que la usen como la puta que quiere ser
Relato de las consecuencias de las hormonas revolucionadas, infidelidades, venganzas y la necesidad de desahogarse unos y otros. Colaboración de una lectora. Parte 2
José y Yaneth, consumidos por el deseo, sucumben a una pasión prohibida durante una tormenta eléctrica. Mientras sus cuerpos se entrelazan en un acto de lujuria, se ven obligados a confrontar la intensidad de sus sentimientos.
Relato de las consecuencias de las hormonas revolucionadas, infidelidades, venganzas y la necesidad de desahogarse unos y otros. Colaboración de una lectora.
La narradora es madre Y terapeuta auto-impuesta: convierte el incesto en “tratamiento” para la masturbación compulsiva del hijo. El lector queda atrapado no solo por el acto, sino por la forma en que ella traduce cada paso en un supuesto deber clínico que se desmorona palabra tras palabra.