Cuanto has trabajado para los demás y que buen humor has tenido siempre – dije
-Nada de adulaciones sobrino. Tu abuelo falleció y yo que estaba tan ligada a él, lo pase muy mal, pero en aquella época no teníamos tiempo ni para deprimirnos. La prima iba creciendo tan hermosa y tan guapa como siempre.
Relato de las consecuencias de las hormonas revolucionadas, infidelidades, venganzas y la necesidad de desahogarse unos y otros. Colaboración de una lectora.
Me reencuentro con mi prima que recién cumple 18 años y no puedo evitar follármela entera, haciéndola enloquecer con mi polla en todos sus tiernos y virginales agujeritos
Lucia se dirige a la entrevista después de una visita de su hijo donde ella cambiará su forma de ver el placer después de que la usen como la puta que quiere ser
Relato de las consecuencias de las hormonas revolucionadas, infidelidades, venganzas y la necesidad de desahogarse unos y otros. Colaboración de una lectora. Parte 2
José y Yaneth, consumidos por el deseo, sucumben a una pasión prohibida durante una tormenta eléctrica. Mientras sus cuerpos se entrelazan en un acto de lujuria, se ven obligados a confrontar la intensidad de sus sentimientos.
Relato de las consecuencias de las hormonas revolucionadas, infidelidades, venganzas y la necesidad de desahogarse unos y otros. Colaboración de una lectora.
La narradora es madre Y terapeuta auto-impuesta: convierte el incesto en “tratamiento” para la masturbación compulsiva del hijo. El lector queda atrapado no solo por el acto, sino por la forma en que ella traduce cada paso en un supuesto deber clínico que se desmorona palabra tras palabra.
En este capítulo se presenta más información sobre el nuevo negocio que promueve alondra y el día a día con su hijo de Lucia dónde William disfruta de ella mucho.
pasaron varios minutos y ninguno de los dos decíamos nada, quizá porque sería absurdo pensar que uno se pone caliente con su sobrina o con un tío, a lo mejor había sido por accidente pero el roce de sus labios con los míos, el estar en la misma cama abrazados y acariciándonos nos puso muy calientes.
Un encuentro salvaje envuelto en una atmosfera primitiva, redescubriendo las bajas pasiones carnales y el gusto por el sexo sucio. La lujuria teñida de rojo escarlata me invita a rebasar mis límites y a disfrutar de mi sexualidad en pleno periodo.
Un chico de ciudad emprende un viaje de relajación y descanso a su pueblo y allí descarga todo tipo de tensiones gracias a persona o personas muy allegadas a el
El “semen como firma”: la madre se queda con la mano “manchada” de leche, la lleva a su cuarto y se masturba “imaginando la polla gorda de mi hijo abriéndose paso en mí”. El acto no es solo sexo; es un contrato tácito: ella lo ordeña, él la nombra, y ambos firman con líquido la nueva relación.