Buenas noches, queridos lectores. Disculpen mi ausencia de unos días, pero salimos de vacaciones: mi novia, su hija, mis suegros y mi cuñada recién separada. Fuimos a unas cabañas ya que se pronosticó una nevada y queríamos aprovechar el clima. Las rentamos por un fin de semana y me llevé a todos para allá. La pasamos muy bien.

El viernes llegamos un poco tarde, pero aun así pudimos conocer el lugar y darnos cuenta de que realmente estaba muy solo. La cabaña tenía 3 cuartos, en los cuales nos dividimos: mi novia y yo en uno, mis suegros en otro y mi cuñada con mi hijastra en el tercero.

Total, nos fuimos a las 11 de la noche. Estábamos fuera, hacía un poco de frío y estábamos bebiendo alcohol al lado de una fogata. Mi novia, como no le gusta desvelarse, me pidió que nos fuéramos a dormir, pero la verdad no tenía nada de sueño y le dije que se adelantara, que me tomaría mis últimas cervezas y después me metería. Sabía que se iba a quedar dormida en cuanto se acostara, y así fue. Se llevó a la niña y quedamos mis suegros, mi cuñada y yo.

Los siguientes en irse fueron mis suegros, como a las 12, y quedamos mi cuñada y yo. Comenzamos a hablar de la separación, de cómo estaba ella y cómo quedaron las cosas, porque tiene un niño pequeño. Me comentó que estaba muy mal, que le dolía mucho lo que había pasado y es que el esposo la dejó por otra más joven. Me decía que se sentía fea porque la dejaron por otra joven que tenía mejor cuerpo. Y la verdad, mi cuñada no está nada mal: tiene buenas tetas, es blanca, de ojos cafés y culo medianamente grande.

Le dije que no se preocupara, que ella estaba muy bien y que pronto lo superaría, que si le podía ayudar en algo que con todo gusto me comentara. Pasamos un rato riéndonos y luego se puso medio caliente el asunto cuando empezamos a hablar de cosas sexuales, porque ella quería saber si a su hermana ya le habían dado el culito, ya que decía que ella no lo daría nunca. Le dije que sí, que en varias ocasiones. Me dice que ella quería dárselo a su esposo antes de casarse y le dije: “¿En serio? ¿Sí? Ya tenías todo planeado: lubricante y así… órale”. Y me pregunta: “¿Y qué pasó? ¿Nunca lo has hecho por ahí?”. Le dije que no, pero que ganas no le faltaron.

Seguido le comenté que lo vendiera, jajaja, total, un culito virgen cualquiera pagaría por él. Riéndose me dice: “¿Tú cuánto darías por un culito?”. Le dije: “Así nuevo, unos 5 mil”. Se rio nomás y hasta ahí quedó.

Ya nos daban más de las 3 de la mañana y le dije: “Vámonos a dormir”. Al entrar me doy cuenta de que la cama donde yo iba a dormir está ocupada por mi novia y su hija. Le comenté a mi cuñada que las iba a despertar y me dice: “Pues duerme en el otro, no creo que lo vean mal, total ya eres de la familia”.

Bueno, sin mucho rollo le dije que estaba bien, porque no pensaba que pasaría algo. Ese cuarto estaba muy lejos de los otros dos, tenías que pasar la sala y la cocina. Entonces le dije que si estaba segura, que total me podía dormir en la sala. Me dice que estaba loco, que estaba haciendo mucho frío. Me dijo: “Métete a la cama y vámonos a dormir”.

Bueno, me puse un short porque ni modo que durmiera desnudo (aunque la verdad así duermo yo). Fue entonces cuando mi cuñada se pone un camisón cortito que me deja verle el término del culito. Nos acostamos y como a los 20 minutos siento que se voltea y me susurra que si era real cuando le dije que pagaría 5 mil. Le dije que sí, ¿por qué preguntaba? Me dice que no tiene dinero y que ocupaba para las cosas del niño y súper. Hubo un minuto de silencio y le dije: “¿Es en serio?”. Me contesta: “La verdad estoy un poco desesperada y prefiero algo conocido que alguien desconocido por las enfermedades”.

En ese momento se me puso dura y le dije que estaba bien, pero que tenía que mantener el secreto. Solo me dijo: “Dame el dinero y tendrás que hacerlo muy lento y silencioso porque nos pueden escuchar”. Yo le dije que estaba bien.

En este momento me toma la verga con las manos y me dice: “La tienes muy grande, pero si a mi hermana le entró, a mí también debería, ¿no?”. Le dije que no se preocupara, que solo se diera vuelta y se relajara. Ella muy obediente se da la vuelta y me para el culo. Increíble, al subirle el camisón deja ver ese culo redondito, perfecto y virgen.

Le dije que primero tenía que prepararlo para que no le doliera tanto y bajé a chuparlo. Solo veía que se retorcía y se tapaba la boca para no gritar. Empecé a meter un dedo y luego otro y así hasta meter 4. Ya cuando estaba más abierto, me preparé para meterla, pero antes le manoseé esas tetas que estaban muy bien, chupando esos pezones rosas.

Después la puse en la entrada y comencé a hacer presión, entrando la cabeza. Ella con la almohada en la cara, sentía cómo respiraba agitada. Seguí metiendo hasta que mis huevos estaban pegando en su culo. Le dejé un momento para que se acostumbrara a mi verga mientras me metía mano por todos lados. La muy puta se dejaba y yo le agarraba todo.

Cuando ya vi que se relajó, empecé a meter y sacar. Yo le tapaba la boca porque gemía muy rico. En voz baja me decía: “Cuñado, qué rica la tienes, con razón mi hermanita está tan feliz”. Así la tenía de ladito y duramos unos 15 minutos. No pude ponerla en otra posición por si venía gente y por el ruido, pero esos minutos fueron suficientes.

Al decirle que me vendría, la putita me dice: “Termina donde se te antoje: por atrás, por enfrente o en mi boca, cuñadito”. La verdad se la saqué del culito de una y se la metí a su vagina que estaba muy mojada. En ese momento me vengo a chorros. Yo solo vi cómo se le ponían sus ojitos en blanco mientras yo me descargaba chorros de leche caliente en ella.

Al terminar se la saqué y le digo que me lo chupe mientras dura así parada, que me lo limpie. Me da una mamada corta, pero sirve para que me quite toda la leche. Le doy un beso en la boca y en las tetas y me doy la vuelta para dormir.

La verdad lo disfruté mucho, pero les daré la segunda parte mañana…

¡Saludos!!