A pesar de mi desconocimiento en el sexo, en poco tiempo tuve una inolvidable experiencia
Nunca supuse que pasaría de ser una chica bastante inocente, a destruirla en una tarde de un sábado.
La relacion fue tomando camino impensable, mejorando la relación con mi hija
Posiblemente la tediosa vida de ama de casas, no nos da suficiente satisfacción, todos los días la misma rutina, atender al resto de la familia, y a veces se encuentran momentos muy placenteros que no teníamos presente.
Creí que irme de maestra rural, me daría independencia, en parte la obtuve, pero pagué un precio bastante caro.
El destino nos puede jugar malas pasadas, donde nos puede conducir a lo que menos teníamos pensado.
El hecho de haber tenido sexo con mi perro, terminó en algo jamás pensado.
Me llamo Desiré, (19), mido 1,59 m, cuerpo normal, algo menuda, unas tetas apetecible, pelo castaño largo, tuve la experiencia más loca de mi vida.
La comencé a chupar, atraída, por un sabor especial, mezcla de su esperma con mis flujos, llevándola hasta lo más profundo de mi cavidad bucal, sintiendo cada tanto regar mí interior. No dejaba de explicarme cómo podía llegar a semejante extremo, pero me era imposible dejar.
Se que era lo indebido, pero una gran atracción nos unió, de la que no pudimos dejar, a pesar de las circunstancias.
Caer en la tentación, no es difícil, por mas que una trate de eludirla, la mente nos lleva una y otra vez hasta que cedemos, sin llegar a importarnos las consecuencias.
Si bien jamás tuve una tendencia homosexual, creo comprender, que es lo que puede, llegar a tener relaciones con otro chico, curiosidad, tentación no se siempre hay algo que puede inducirte a hacerlo.
No sabemos que nos depara el destino, y a veces terminamos haciendo algo que no lo aceptábamos o simplemente jamas lo habriamos pensado.
Mi nombre es Roxana, tengo 18, mido 1,60, y mis medidas son 88-57-90.que con esas proporciones, soy blanco de que siempre me digan algo, que no me molesta demasiado y hasta me agrada. Por supuesto que a mi novio Sergio, lo saca de las casillas, intentando trompearse, al oír que me digan algo.
Cuando la ayude a que bajara del cofre de madera nuestros cuerpos se volvieron frotar con fuerza... nuestra caras quedaron muy cerca... la mirada de Dana era un canto a la lujuria... respiraba con dificultad... me tomó de nuevo de la nuca y se fundió conmigo en un beso salvaje, comiéndose con desesperación mi lengua.
Sentada a su lado y entretenida en lo que estaba haciendo no me dí cuenta que mi bata estaba un poco abierta y con el movimiento dejaba ver gran parte de mis tetas. Como estaba desnuda debajo mire hacia mi cintura y ví que la abertura llegaba casi hasta mi sexo... aunque no se lo veía aún.
Un nudo en la boca del estómago parece borrar de mi mente toda referencia a lo que ocurrió anoche. Mi conciencia, tan maltrecha como mi cuerpo, masculla en voz baja que quizás en mis entrañas se esta desarrollando ya, el problema mas grande de mi vida.
La fricción de semejante pedazo en las paredes de mi vagina... forzada por mis rotaciones para apurar la penetración... queman por dentro la suave piel de mi sexo como el chorro de un lanzallamas.
Sentada de nuevo en el sillón puedo ver como Caro, después de unos veinte minutos de tener a Marcos dentro suyo, en silencio y quietud, va separando su pubis para ir sacando el gigante de dentro suyo. Hay tanto semen y flujos cubriendo el sexo que ya no se ven rastros de la sangre de la desfloración.
Muy despaciosamente y mirando con mucha atención, acercó como en cámara lenta, su mano a mi sexo... con la yema de su dedo tocó delicadamente mi abultado clítoris... una centella eléctrica corrió por mi espalda haciéndome cerrar de golpe mis piernas, como una tenaza, apretando su mano en mi sexo.
Cuando siento de nuevo la mitad del glande adentro pego, de golpe, un empujón hacia atrás y un dolor desgarrador me deja inmóvil. Tardo unos segundos en recuperarme del dolor y de mil luces de colores que inundaron mi cerebro fugazmente. Siento que la cabeza esta toda adentro. No se si palpitan mis músculos del ano o la verga que acaba de llevarse mi última virginidad... pero siento como algo pulsa dentro mío.
Guille sabe lo que hace... ahora se queda totalmente quieto... la tiene ensartada hasta los pelos.... suavemente le acaricia las nalgas, las pantorrillas, la cintura y parte de la espalda... es como si le hiciera masajes para que afloje las tensiones.
Su verga esta totalmente untada de los flujos de mi último orgasmo. Camino con una pierna de cada lado de la banqueta hasta quedar justo sobre ella. Lo miro a los ojos, le regalo una sonrisa de triunfo, ahora voy a comer lo que más quiero.