Capítulo 3
Ese día llegué bastante temprano a clase de laboratorio, que era a primera hora, entré de las primeras a clase, me puse mi bata blanca y le estaba guardando el sitio de mi lado a Marcos, para hacer juntos la práctica. Mientras sacaba los apuntes de la mochila, noté una cálida mano que tocó la parte trasera de mi rodilla y se deslizaba por mi muslo subiendo con la voz de Marcos susurrándome al oído;
— ¿Como amaneció la depravada de la Doctora Isabel? — No hacía mucho pensaba que los hombres tenían lo mismo que nosotras entre las piernas, que me llamaran y me sintiera como una lujuriosa, me sorprendía y aún más esas horribles ganas que tenía de besar a todos los chicos guapos que veía.
— Muy bien depravado doctor Marcos... — Se me vino a la cabeza el mar de semen que me salió de mi hoyito cuando llegué a casa el día anterior — ¿Y usted? aquí le guardo su sitio para que iniciemos el estudio de varias sustancias —
—Qué bueno, muchas gracias por pensar en mi Doctora — Me dijo con esa sonrisa suya...
La clase inició, éramos como 100 alumnos en la sala, sentados por pa
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