Soy Maria y tengo 19 años, mis padres partieron al extranjero a trabajar y estamos pendientes a que me vengan a buscar, me quedé con mi abuela en una pequeña aldea donde solo quedan viejos y estoy pendientes para ir a la universidad en la ciudad donde viven mis tíos hermanos de mi madre.

El sexo lógicamente era un gran tema desconocido pues aquí de eso no se habla y mi abuela es de pocas palabras, entiendo que los humanos somos también animales y a mi me encantan ver aparearse a mis perros, las caras de las perritas al ser penetradas hace que sienta cosas.

Hace poco debería estar ya por las normas de mi abuela en mi habitación leyendo cuando con nerviosismo y rebeldía hace que salga a ver que sucede y al escuchar ruido en un patio interior que tenemos y estar este cerrado pongo mis ojos en los agujeros de esa puerta de hierro y veo a bob,es el único perro que tenemos dentro, el más limpio y más grande, un enorme pastor alemán vamos,mi abuela con su típica falda subida y sin braga de cuatro patas dando gemidos imposibles mientras el perro detrás se mueve a una velocidad increíble, la cara de abuela era de loca pero le gustaba,era como una hembra de perro pero en abuela quieta y con la lengua por fuera hasta que el macho aceleró y lanzó un líquido inmenso llenando el culo de ella hasta que la clavó otra vez mientras mi abuela le decía….dame más dame más hasta que entre movimientos ambos terminaron.

Yo tenía que saber de eso pensé.